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Mara Montenegro, trabajadora social e integrante del Plenario de las Trabajadoras

“Un puntero radical o peronista toma problemas de los barrios sin que se resuelva lo habitacional o el trabajo”

Una joven y vigorosa voz señala a los frentes oficialistas y opositores como corresponsables de una misma situación económica que golpea especialmente a mujeres, niños y jóvenes.  

Desde Villa Ángela y con formación superior en trabajo social, Mara Montenegro describe varios problemas asociados a los peores indicadores de pobreza e indigencia de la región NEA.

“La situación es alarmante porque quien va a un comedor es porque ya no le alcanza para vivir, todo se agudizó y la parte más jo..ida nos toca a las mujeres que desde antes ya veníamos cobrando menos”.

La situación económica también afecta a la juventud: “En la franja de 15 a 29 años no entramos en el sistema laboral formal. Muchos chicos están desilusionados y por eso votan a la derecha”, interpreta.

“Al sistema sanitario lo sostienen becados que cobran $5.000, que ponen maderitas porque no hay para yeso”, denuncia Mara Montenegro.

Mara asegura que buena parte de las jóvenes con las que compartió espacios durante el debate por el aborto legal tenían esperanzas de que el gobierno que asumió en 2019 las escuche. Sin embargo “se escudan en medidas como una perimetral (herramienta que se aplica para casos de violencia), que son maquillaje porque a las mujeres nos siguen matando”.  

Con 27 años expone un contexto de precarización laboral: “Nuestro trabajo no está valorizado social ni formalmente. Es costoso estudiar y además hay que matricularse, pero el colegio tampoco hace mucho. Si vas al sistema público tenés que mendigar una beca y si vas al privado te pagan lo que quieren y como monotributista”, analiza.

Para ella en el Plenario de las Trabajadoras (Partido Obrero) encontró respuestas a problemas que otros espacios políticos no dan: “El puntero radical y peronista toma problemas de los barrios pero sigue sin resolverse lo habitacional o el trabajo.

La construcción de más viviendas, que haya dispositivos de conectividad a internet para quienes no pueden estudiar y progresar, y un refugio para las mujeres violentadas, son otros de los aspectos que más se necesitan.

En los espacios laborales organizados señala que falta cambiar dirigencias sindicales porque todos están cada vez más precarizados. En el trabajo social hay compañeras suyas a las que no les queda otra alternativa que prestar tareas en condiciones de mucha exposición como pasó con el abuso y femicidio de Laura Iglesias (en 2013). La trabajadora social debía entrevistar a Esteban Cuello, del Patronato de Liberados, y fue sola, en un día feriado. “La precarización también te lleva a la muerte”, señala.

Además los planes son paliativos y aun así perdieron un 20% con la inflación.

De regreso al contexto provincial ejemplifica una contradicción. El gobernador Capitanich dijo que en la ciudad donde trabajo hay cloacas y justamente me recibí con una tesis sobre la falta de cloacas y lo que eso significa para la vida de la gente. Hoy en Santa Sylvina ni siquiera hay agua suficiente, apenas por unas horas, temprano. Quienes estén al día pueden gestionar vales para que los bomberos, que son los que menos cobran, les provean un poco más.  

“Después están los becados que cobran $5.000 y que sostienen el sistema de salud. Menciona el caso de un nene que se fracturó y le pusieron dos maderitas porque no había para el yeso. Mientras tanto (Juan Carlos) Polini (de Juntos por el Cambio) dice que los becados no quieren trabajar, gana elecciones pero hace lo mismo que el gobernador”, compara.

Montenegro insiste en que la cuestión de fondo es que no hay fuentes de trabajo. “No se invierte en empleo, educación ni salud; y mientras se mantiene la deuda con el FMI no se pagan mejores salarios, al contrario: se empobrecen medidas para la clase obrera. Cada 10 años se repite todo: pasó con (Carlos) Menen, con Cristina Fernández y con (Mauricio) Macri”.