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Un solo planeta, una sola salud

Una de las más prestigiosas revistas científicas a nivel mundial, Nature, informó que tareas que llevan adelante investigadores en colonias de murciélagos de China y Laos, para identificar el origen del Sars-Cov-2, revelaron que las secuencias de los virus hallados en esos mamíferos tienen una gran similitud con el patógeno que desató la actual pandemia global. El descubrimiento causó inquietud ya que quiere decir que existen más coronavirus que podrían pasar a humanos. El hallazgo muestra también la necesidad de evitar que las actividades humanas destruyan esos hábitats naturales.

Está demostrado que existe una estrecha relación entre situaciones que facilitan el paso de patógenos desde animales silvestres a seres humanos y factores medioambientales, como el avance de asentamientos humanos sobre selvas y bosques, la agricultura intensiva, el comercio ilegal de animales silvestres y la pérdida de biodiversidad.

Si bien el estudio realizado en cuevas de Laos y China todavía no fue evaluado de forma independiente por otros investigadores, los primeros datos que arroja el trabajo de investigación no dejan de ser preocupantes. Según la revista Nature, los científicos encontraron tres virus en murciélagos en Laos que son más similares al Sars-Cov-2 que cualquier patógeno conocido hasta ahora. Los investigadores indicaron que partes del código genético de los virus estudiados refuerzan las hipótesis que sostienen que el virus que provoca la enfermedad conocida como Covid-19
tiene un origen natural y confirma que esa región del sureste de Asia es una zona de acceso para virus potencialmente peligrosos similares al Sars-Cov 2.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 60% del total de las enfermedades infecciosas registradas en humanos son de origen animal (zoonóticas). Por otra parte, un informe del Banco Interamericano deDesarrollo que destaca la necesidad de generar conciencia sobre la estrecha relación que existe entre salud humana, sanidad animal y ecosistemas, recuerda que a finales de los años 90, el virus de Nipah provocó una enfermedad infecciosa emergente y zoonótica en los cerdos
domésticos de Malasia y Singapur. Este virus, observa el documento del BID, tenía como reservorio natural a los murciélagos frugívoros, también conocidos como “zorros voladores”. Y agrega: “Los programas de deforestación masiva en la región, la ubicación de granjas porcinas y el cultivo de árboles frutales en las inmediaciones de dichas granjas provocaron la tormenta perfecta. Los murciélagos del bosque tropical cambiaron de hábitat por la deforestación y comenzaron a acercarse a los árboles frutales cercanos a las granjas, por lo que expusieron a los cerdos domésticos a su orina y materia fecal contagiosa. A su vez, la transmisión a los humanos fue a consecuencia del contacto directo con las excreciones y secreciones de los cerdos infectados”.

En el año 2000, la Organización Mundial de la Salud se puso de acuerdo con la Organización Mundial de Sanidad Animal para promover el concepto “Una sola salud”, con el que se propone entender que tanto la salud humana como la sanidad animal son dependientes entre sí y están unidas a los ecosistemas en los cuales coexisten. En otras palabras, el planeta que habitamos es uno solo y también es una sola la salud, por lo que no debe extrañar que algunas enfermedades que afectan a los animales puedan transformarse en una potencial amenaza para la salud pública. La crisis sanitaria que enfrenta hoy el mundo demuestra que ese concepto no es exagerado. Otro aspecto a tener en cuenta es que el mundo actual se caracteriza por tener cientos de miles de aviones llevando pasajeros de un rincón a otro del planeta, todos los días. Nunca antes en la historia de laHumanidad existió la posibilidad de pasar de un continente a otro en poco tiempo y eso es lo que explica la rápida dispersión del Sars-Cov-2 por todos los rincones del planeta. De hecho, el nuevo coronavirus solo necesitó unos pocos meses para hacer el recorrido entre Wuhan y nuestra provincia. El patógeno fue detectado en diciembre de 2019 en esa ciudad de China y en marzo ya estaba en el Chaco.

Se debe tomar conciencia de la importancia que tiene el cuidado del ambiente, de respetar los hábitats naturales de las distintas especies y de conservar y restaurar la biodiversidad, porque el planeta que habitamos es uno solo, y la salud también.

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