Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/208320
DEUDA CON LAS INFANCIAS, EN SU DÍA

Uno de cada tres niños no se alimenta bien en el Chaco

La crisis por ingresos que profundizó la pandemia obligó a reducir el consumo de carnes, frutas y verduras en sec­tores de escasos recursos.

Comedores y merenderos registran mayores concurrencias en los últimos tiempos, un fiel reflejo de la pobreza estructural.

En el Día de las Infancias, tan asociado a la idea de festejos, de obsequiar juguetes u otros presentes a los niños también invita a la interpelación respecto de aquellos derechos más básicos que hoy no se le facilita el ejercicio a quienes desde la clase política definen como el “futuro” aunque el presente no sea el mejor.

El Instituto de Investigación Social, Económica y de Política Ciudadana (Isepci) realizó la primera parte de su tradicional informe que realiza dos veces al año, que es la elaboración del Índice Barrial de Salud Nutricional (IBSN) por el cual se efectúa un monitoreo de la actualidad sobre cuestiones vinculadas a la alimentación y allí se observa claramente que la pandemia profundizó las desigualdades y la necesidad de correcciones en las políticas sociales.

A nivel nacional, el 42 de los niños, niñas y adolescentes tienen problemas de malnutrición y en Chaco alcanza al 38% de esta población”, sostuvo la coordinadora del Isepci en la provincia, Patricia Lezcano.

Para el estudio además de realizar consultas respecto de los hábitos alimentarios de quienes concurren a merenderos y comedores también se realizan controles de antropometría (peso y talla) que permiten también inferir si el niño podría estar padeciendo un déficit nutricional.

Hay muchos adultos que perdieron sus trabajos, por la pandemia y la falta de ingresos también cayeron las changas y en la mayoría de los casos no pueden completar las cuatro comidas diarias”, agregó Lezcano.

Como se sabe, el Chaco es una de las provincias más pobres del país y en la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que realizó el Indec en diciembre el 66 por ciento de quienes tienen entre 0 y 14 años viven en hogares que no pueden superar el umbral de la pobreza.

“La inseguridad alimentaria se agrava con el tiempo y hay una realidad muy preocupante por la malnutrición, fundamentalmente para los más pequeños que en los primeros años de vida una alimentación adecuada es fundamental para un correcto desarrollo”, señala.

En ese sentido indicó respecto de las cuestiones sanitarias que observa producto de estos escenarios no deseados que son singulares para quienes tienen años de trabajo en barrios como el caso Lezcano.

“Hoy vemos chicos que tienen enfermedades de adultos como la hipertensión arterial o la diabetes y eso es producto de una alimentación que no es adecuada”, comentó.

En ese sentido, también aportó sobre otros de los aspectos negativos de la pandemia desde la mirada integral de la salud y que tiene que ver con situaciones que se observaron en muchos niños en función del largo período de aislamiento social y obligatorio, las restricciones a la movilidad ciudadana y a la presencialidad educativa que como se sabe provocaron cuadros de ansiedad y estrés.

La tarjeta Alimentar alcanza para dos semanas

Naturalmente, el relevamiento también incluye acerca el alcance de las políticas sociales de asistencia alimentaria que implementan tanto el Ejecutivo nacional como el provincial siendo la principal por su practicidad y agilidad la tarjeta Alimentar.

“Las familias nos comentan que alcanzan para unas dos semanas”, indica Lezcano que si bien señala que es un instrumento importante para que la crisis no sea más profunda y que en los últimos meses amplió su alcance, termina quedando a mitad de camino.
Otra cuestión no menor que es aquellos que cuentan con el plástico producto de la inflación redujeron el consumo de carnes, frutas y verduras.

En el estudio también se hace una diferencia respecto de algunos de los puntos en los que puede manifestarse la malnutrición.
Así, en el caso de Chaco, en el 17 por ciento de los estudios se trata de los casos de sobrepeso, un porcentaje similar para obesidad y una franja pequeña con desnutrición.

“Como consecuencia del incesante aumento de la canasta alimentaria se opta por comer más hidratos de carbono que se encuentran en los productos de menor valor como fideos, arroz y polenta en desmedro de la carne, las frutas, las verduras y el pescado”, explicó Patricia Lezcano para marcar las causas que generan la malnutrición.

Notas Relacionadas