Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/205761
Paulo Ferreyra

columnista

Silvana Sanabria: “En el arte la obra se completa con la otra persona”

Por estos días finaliza la muestra “Malezas y trepadoras”, montada en el hall de la casa de las culturas. Fue un trabajado en coautoría de Silvana Sanabria y Valentina Mariani.

Esta exposición indagaba las identidades femeninas, las marcas de género y la poética de lo cotidiano. La búsqueda partía desde la relación existente entre el mundo de las plantas, las palabras y los elementos. En la muestra había varios bordados, obras en cerámica y muchas plantas.

Las creadoras de la muestra “Malezas y trepadoras”, Valentina Mariani y Silvana Sanabria. “Cada una venía trabajando en un proyecto vinculado con la poesía y el mundo botánico”, explicó una de las artistas.

Sobre los bordados, Valentina Mariani explicó: “Empecé a experimentar con el bordado a principios de 2014, como una necesidad material de las obras que estaba desarrollando en ese momento en la clínica Yungas. La cerámica, en cambio, se fue colando sin querer. Conocí la técnica en el taller de mi amiga Florencia Larosa, en principio como una actividad que podía hacer como hobbie, para mí misma, sin presiones. Pero con el tiempo descubrí que era la técnica ideal para materializar muchas ideas que tenía en lo que respecta a la producción artística y que antes no había podido resolver”.

Imágenes de la muestra “Malezas y trepadoras”

Una de las cuestiones que sobresalen aquí es la cuestión de género sobre el nombre de las plantas. Al respecto, Silvana Sanabria comentó: “Nosotras, en lo particular, en la muestra fuimos a indagar en los géneros de los nombres de las plantas. Hay plantas habituales en los jardines de la región, que no son nativas sino habituales, que tienen nombres vinculados con las mujeres como Lengua de suegra, Mala madre, Solterona, entre otras. Ese fue el primer hallazgo en este trabajar con las plantas. La muestra buscaba problematizar estas cuestiones con una serie que se llama Nombre vulgar‘.

La propuesta de esta muestra contó con la coordinación del Museo de Bellas Artes, por el Departamento de Artes Visuales y la Casa de las Culturas, dependientes del Instituto de Cultura de Chaco. Además, la iniciativa formó parte del programa Diversidad Colectiva, mediante el cual se desarrollan políticas públicas con perspectiva de género.

Valentina Mariani es licenciada en Artes Visuales por la Universidad Nacional del Litoral, profesora en Educación Artística del Instituto Superior Josefina Contte, diplomada en género y sexualidades de la UNNE y en Educación Sexual Integral de la Unsam e integrante del proyecto de investigación “Arte y ciencia. Conexiones a partir de un análisis crítico del diseño de productos culturales”, de la UNNE.

Por su parte, Silvana Sanabria es periodista y escribe poesía. Participa en proyectos musicales, artísticos y culturales de Corrientes y Resistencia. En 2016 obtuvo el Premio UNNE para las Letras en la sección Poesía y ha participado en las muestras colectivas “Poéticas Expandidas”. Con Silvana, en comunicación telefónica, hablamos en profundidad sobre esta relación de la palabra y las plantas.

-¿Cómo surgió la muestra “Malezas y trepadoras” que se llevó a cabo en el MUBA?

-Lo interesante de esta muestra es que nació del ámbito cotidiano de una amistad compartida que tenemos con Valentina Mariani. Un lazo que viene desde hace ya unos cuantos años. Esto surgió del encuentro diario de compartir nuestras vidas, de mirar películas, de salir a merendar, de una cotidianidad que se extiende hacia nuestros intereses en la vida. Ella es artista visual. Por mi parte vengo escribiendo poesía hace ya un tiempo. En ese cruce todo fue más natural, creo que “Malezas y trepadoras” es una proyección de nuestra amistad hecha obra artística. Cada una venía trabajando en un proyecto vinculado con la poesía y el mundo botánico. Valentina tenía cosas que estaban en la misma sintonía. Así que unimos nuestras búsquedas y armamos la muestra.

-¿Desde cuándo estás trabajando sobre poesía y plantas?

-Comencé hace ya unos años. La primera muestra fue una instalación en el año 2019 en el Museo Provincial de Bellas Artes de Corrientes. Ahí participé en la muestra colectiva “Poéticas expandidas”. Tenía ganas de desarrollar más la obra. Valentina venía trabajando con cerámica y con cuestiones vinculadas con lo botánico. Así que fue fácil unirnos y pensar cosas juntas.

-¿Cómo surgió la iniciativa de esta muestra al MUBA?

Imágenes de la muestra “Malezas y trepadoras”

-Este fue el espacio que se mostró abierto a recibir propuestas artísticas. Nosotras nos habíamos postulado para una iniciativa del Concejo Federal de Cultura. Ahí tuvimos contacto con Andrea Geat, la directora del MUBA, con quien en ese marco trabamos una linda amistad. Finalmente no ganamos la iniciativa del Concejo Federal. Sin embargo, decidimos hacer la muestra de todos modos y gracias a una invitación de Geat pudimos concretarla en el museo. Fue una invitación de la institución que nos recibió con los brazos abiertos.

-Dentro de la muestra había una especie de colchón de perejil y unos pies, ¿podés contarnos en qué consiste esa obra?

-Esa fue la instalación más grande que hicimos a nivel de tamaño. La muestra se inauguró en el mes de marzo y en esos días en la provincia del Chaco se hizo efectiva la ley IVE. Porque se había interpuesto una cautelar que finalmente no prosperó. La obra lleva el título de “Huellas” y representa la intención de que no queremos volver nunca más al aborto clandestino. Hay una alfombra de perejil fresco y unos pies de cerámica. Esta es una obra que va mutando naturalmente. Ahora, con el transcurso de los meses, ya están secas las hojas. Hay un proceso orgánico que sucede en el marco de lo que se exhibe. En la inauguración tuvo una acción performática, ya que el público acercó sus ramitos de perejil.

-¿Piensan llevar esta muestra a otros espacios?

-Hemos recibido propuestas de otras salas. Pero no es fácil. Ahora nos estamos postulando al subsidio del Fondo Nacional de las Artes. Esperemos contar con esos fondos para trabajar en otros espacios. De igual modo seguimos trabajando, creando. Y queremos seguir desarrollando esta temática.

-Estuvieron a punto de hacer los talleres sobre bordado y poesía. ¿Eso quedó, ya se canceló o lo harán más adelante?

-Al taller lo suspendimos por el momento. Queremos hacerlo cuando se levanten algunas restricciones. Es un taller sobre introducción al bordado con apertura para compartir textos poéticos. La fortaleza del taller es la presencia cara a cara, nos han invitado hacerlo de manera virtual pero no responde a la lógica de este trabajo. El bordado hay que explicarlo de manera presencial. La experiencia de leer también se hace carne leyendo a una persona que una o uno tiene enfrente.

-¿Cuál es la relación que encontraste entre el proceso creativo de las palabras y las plantas?

-Para mí es algo que está cerca desde siempre. El proceso creativo, así como el proceso de escritura, implica quietud; requiere detenerse, observar y escuchar. Estas cuestiones son cercanas a la existencia de las plantas. Estos seres que parece que están quietos pero se mueven muy lentamente. Las plantas sacan su energía de la luz, del entorno, son seres especiales. La escritura y las plantas van de la mano.

-En ese vínculo de lo creativo y las plantas, surge esa relación de que ni uno ni otro se hacen solos, ¿no?

-Totalmente. Si se escribe, se escribe para un otro. Aunque un texto no se muestra, siempre hay un otro a quien está dirigido. Hay un lector potencial o imaginario, hay alguien del otro lado para quien se escribe. No se escribe en soledad. En el arte la obra se completa cuando hay otra persona del otro lado que la recibe, la reinterpreta, la completa, juega con su rol activo para dialogar con la escritura.

Nadie te dice

de Silvana Sanabria

nadie te dice

que cuando sentís

apretadas las raíces

hay que cambiar

de maceta

o de jaula

nadie te avisa

que el trasplante es doloroso

el viento en los pies

sabe punzar

la sombra

nadie te dice

que el trasplante implica

acomodar el cuerpo en la tierra

disolverse abriendo

los ojos del corazón

hasta verle lo oscuro

y latente

nadie te lo dice

y eso está bien

es de buena jardinera

darle al coro

cada una de sus voces

Imágenes de la muestra “Malezas y trepadoras”
Imágenes de la muestra “Malezas y trepadoras”
Imágenes de la muestra “Malezas y trepadoras”
Imágenes de la muestra “Malezas y trepadoras”
Notas Relacionadas