La e/lección de Chile: de la rebelión a la nueva Constitución
Este sábado y domingo se realiza la elección de 155 convencionales constituyentes, y también de gobernadores regionales, alcaldes y concejales en Chile. La doble jornada de comicios lanza además un proceso de elecciones que llegará hasta la elección de un nuevo presidente en noviembre.

La e/lección en Chile: de la rebelión a la nueva Constitución
Este sábado y domingo se realiza la elección de 155 convencionales constituyentes, y también de gobernadores regionales, alcaldes y concejales en Chile. La doble jornada de comicios lanza además un proceso de elecciones que llegará hasta la elección de un nuevo presidente en noviembre.
Superan el millar los candidatos que se postulan a la Convención Constitucional, con la particularidad de que más de la mitad son independientes. Las mujeres serán el 50% de las constituyentes y habrá 17 lugares reservados a las comunidades indígenas, mapuches, rapa-nui, aymaras y quechuas, entre otras.
La elección de esta convención para redactar una nueva Constitución que reemplace a la impuesta por la dictadura de Pinochet en 1980 fue forzado por la rebelión popular de 2019, que desde el principio identificó a esa carta como el principal obstáculo para sus reivindicaciones de mejores servicios de salud, educación y seguridad social, y para buscar un sistema económico que sirva al desarrollo social antes que a los bancos, a las forestales y a las megamineras.
El proceso estuvo mediado y contenido durante todo el tiempo por el gobierno y la oposición tradicionales, que consiguieron demorarlo por más de un año y adosarle grandes limitaciones. Por ejemplo, la Convención no podrá tener su propio régimen de funcionamiento, y lo que se redacte no regirá si no es aprobado por dos tercios de la asamblea, con lo que el tercio minoritario tendrá poder de veto. Lo que finalmente se apruebe deberá ser refrendado en un nuevo plebiscito, que se realizará cuando ya esté en funciones el próximo gobierno.

Todo esto hace prever una nueva carrera de obstáculos para quienes aspiran a derribar definitivamente los pilares de la ley de la dictadura, como la jubilación y la educación privatizadas, la restricción presupuestaria a los gastos sociales, la fuerte regimentación de los sindicatos, los privilegios del sistema financiero, los tratados internacionales, y el régimen de privatizaciones.
La norma de los dos tercios puede ser un fuerte instrumento de bloqueo al conjunto de la nueva Constitución. Las elecciones presidenciales que se realizarán antes de que la Convención complete su año de funcionamiento, pueden crear nuevos estorbos e impedimentos. La carta magna heredada de la dictadura advierte que “Mientras no entre en vigencia la Nueva Constitución en la forma establecida en este epígrafe, esta Constitución seguirá plenamente vigente, sin que pueda la Convención negarle autoridad o modificarla (…) La Convención no podrá intervenir ni ejercer ninguna otra función o atribución de otros órganos o autoridades establecidas en esta Constitución o en las leyes”.
Mientras la derecha más recalcitrante se aferra a estas condiciones con la esperanza de conducir un proceso gatopardista que le permita conservar la mayor parte o lo esencial del statu quo, fuerzas de centro y de izquierda manifiestan preocupación: dicen que si al final del proceso se frustrara nuevamente la voluntad popular manifestada en las calles y en las urnas en forma tan persistente, el próximo estallido podría ser más terminante que el de 2019.
El proceso electoral chileno continuará el 13 de junio, para la previsible segunda vuelta de la elección de gobernadores regionales; luego el 18 de julio se realizarán las primarias presidenciales y parlamentarias; y el 21 de noviembre, cuando se estén cumpliendo los dos años del estallido social, se elegirán el Presidente y un nuevo Congreso. Mientras tanto, se desarrollarán numerosas acusaciones constitucionales contra los actuales ministros y contra el presidente Piñera, por su cuestionadísima gestión de la pandemia y por los numerosos delitos cometidos durante la represión a la rebelión popular.










