Franceses, transporte, pueblos forestales, la taninera de Fives Lille
“Un francés en Buenos Aires oye hablar su idioma en todas partes. La mitad del personal de los hoteles y restaurantes se compone de franceses. Si le das una seña al cochero en español para indicar un domicilio, este las repite en francés…”

“El cochero era un campesino del departamento del Gers, del Tam, del Aube o del Hérault, que llegó a la Argentina hace veinte años y que no ha hecho fortuna todavía. Si vas a pasear un domingo al Jardín Zoológico, llega a tus oídos el hablar de los arrabales de París. En las tiendas más elegantes hablan francés todos los presentes, y si vas a un hospicio, hospital, asilos, orfelinato, las hermanas son francesas convertidas en argentinas. Si pasas por delante una casa lujosa en cuya entrada hay automóviles, vas a ver que los “chauffeurs” (choferes) hablan entre ellos. Por la noche, a lo largo de las veredas de las calles apartadas, también oís hablar la lengua francesa a las prostitutas. En el otro extremo de la Avenida de Mayo se levanta el monumento del Congreso, cuya cúpula algo delgada produce el efecto de un huevo colosal colocado sobre un huevero. Un pórtico de hermoso aspecto y la escalera de acceso dan al conjunto cierta semejanza con el Capitolio o Palacio del Congreso de Washington. Este edificio, proyectado hace 30 años, con un presupuesto de 1,2 millones de francos, absorbió hasta hoy 5,5 millones y no está concluido. Ha costado tanto dinero que le dicen la “Casa de Oro” (Jules Huret, periodista francés, en el Centenario de 1910)
Los capitales franceses abarcaron un perfil bastante amplio en nuestro país: títulos públicos, transportes, compañía de tierras, bancos, servicios públicos, etc. La concesión ferroviaria de Santa Fe fue la Fives Lille et Compagnie, constructora de maquinaria y material ferroviario, la misma que posteriormente cedió sus derechos a la Compagnie Française des Chemins de Fer de la province de Santa Fe, que comenzó su explotación en 1889.

También obtuvo Fives Lille la línea San Cristóbal/Tucumán, inicialmente concedida a Portalis Freres Carbonnier Fils et Compagnie en 1887. Portalis et Cie, fue una antigua casa comercial dedicada a la importación y exportación (también exportadora de quebracho). Portalis es el verdadero gestor de la operación con Fives Lille por ser su representante en la Argentina, proveedor del Ferrocarril Oeste en 1884, de ingenios azucareros tucumanos, de haber gestionado el empréstito con Murrieta y Cia, de ahí su participación en los negociados de tierras de Santa Fe.
Fives Lille fue el nombre de la estación ferroviaria y poblado a 174 km de Santa Fe de la concesionaria francesa, una de las protagonistas en 1891 de la producción de tanino. Estuvo ubicada dentro de las 100 leguas cuadradas otorgadas a Agustín y Justo Cabal para colonizar, con la condición de que 4 leguas quedaran destinadas para los aborígenes. Tenían, entre otras actividades, un taller de curtiembre del cuero vacuno de sus establecimientos.
El obrero Hermenegildo Cattáneo, mediante una rudimentaria máquina que él mismo construyó, hacía tanino de quebracho colorado. Generosamente gratificado e inesperadamente rico, regresó a su Italia natal sin saber a ciencia cierta la importancia que tuvo para el mundo su inocente ocurrencia. Hacía hervir astillas de quebracho para extraerles el jugo y evitar las esperas de seis meses que significaba comprar el producto a otras productoras, reduciendo con su fabricación el curtido de los cueros a un mes.
En 1903 los Cabal cedieron sus campos y hacienda a la Compañía de Productos Kemmerich, que contrató a Otto Franke y Cía. para que construya e instale una fábrica de tanino en la sección La Negra, a 13 km al oeste de la estación Fives Lille. En todas sus construcciones la empresa utilizaba válvulas, manómetros, cojinetes o anillos de gran perfección, carriles y grúas. Elevadores para cargas y descargas automáticas, compresores, bombas y demás accesorios adquiridos en fabricaciones de gran crédito y renombre universal. Daban calidad a sus obras.
En el año 1907 la fábrica de tanino “El Quebracho SA” empezó a trabajar e inició la explotación de los bosques de quebracho colorado que abundaban en la zona. En los alrededores de la misma se habían edificado viviendas que eran ocupadas por las familias de obreros que se desempeñaban en ella; pequeñas construcciones de quebracho blanco que estaban agrupadas formando un cuadrado, en una gran manzana, de allí “el cuadro”.
En el año 1912 las intensas precipitaciones en la zona produjeron una gran inundación que anegó los campos y las instalaciones de la fábrica; el escurrimiento de las aguas era tan lento que debieron abandonar por largo tiempo los trabajos de extracción de tanino. Esto hizo que recién en 1915 retomaron la actividad, pero ya en forma transitoria y en menor escala porque, sumado a las inundaciones, se había agotado la materia prima del lugar.
En el año 1917 cerró definitivamente y se trasladó a Río Arazá (Fontana), en el Chaco, todas las maquinarias y un grupo de obreros expertos en trabajos específicos. Albino Zapata, que trabajaba en la fábrica al momento del cierre, fue uno de los obreros que recibieron la orden de desmantelar y demoler la fábrica, las casas de madera, y derribar la chimenea. Habían terminado la mayoría de las tareas y como nadie de la empresa había aparecido ni siquiera a pagarles el trabajo, dejaron la chimenea en pie (Fuente: Gloria Dayer de Vanetti).

Al poco tiempo Fives Lille cambio su nombre por “Guaranies”, en homenaje a familias de esa parcialidad que habitaban el lugar. En 1951 pasó a ser Vera y Pintado, en homenaje al poeta y abogado Bernardo de Vera y Pintado. Con el tiempo, todo el territorio será propiedad de la forestal de los ferrocarriles y la madera, The Forestal Land, Timber and Railways Company Limited, con sede en Londres.
Explotarán el quebracho en un principio la Compañía Forestal del Chaco, entre Portalis y Harteneck (1902), Argentina Quebracho Company EEUU (1904), The American Quebracho Company EEUU, y La Forestal de los ferrocarriles y la madera (1906), cesionaria de la anterior, etc. Pero en todas habrá un partícipe necesario: Portalis y Cía, que además representaba a la banca Erlanger & Co inglesa.
*Abogado, especialista en evaluaciones ambientales, escritor, historiador del Chaco y sus ancestros.










