San Fernando del Río Negro: siglos de historia y fe
Historia de la parroquia
Nuestra población y esta parroquia obedecen la obra evangelizadora de la Compañía de Jesús en tiempos en que Argentina todavía era una colonia española. Luego de firmar "La Paz de Añapiré", un acuerdo de paz entre los Jesuitas y los principales Caciques Abipones, se fundaron cuatro misiones religiosas, y entre ellas San Fernando del Río Negro, el 26 de agosto de 1750.
El lugar elegido fue donde es hoy, a mayor extensión, el Parque 2 de Febrero, en la cual fue designado cómo corregidor, funcionario de la Corona Española, el cacique abipón Naré. El padre Thomás García, perteneciente a la Compañía de Jesús con asiento en Corrientes, en marzo de ese mismo año visitó el lugar elegido para la Misión y construyó con ayuda indígena el templo y la casa parroquial. Además, levantó casas para la población, ranchos de adobe y paja con techos de palma para 42 familias de abipones de la parcialidad Jaaukanigás (los que viven en los humedales), que con el tiempo fueron alrededor de 150 familias. Por el Derecho de Indias y ante la presencia de autoridades españolas, el 27 de agosto de 1750 se llevó a cabo la solemne fundación. El padre García bendijo el Templo con el pueblo en las puertas de la Iglesia, luego hizo repiquetear las campanas y con ovación proclamó Patrono a San Fernando Rey. Los presentes repitieron por tres veces, "Viva y permanezca el Pueblo de San Fernando del Río Negro en servicio de Dios y del Rey", y batieron tres veces la bandera real.
La prosperidad de San Fernando del Río Negro
Durante la administración del padre José Klein (1752 a 1767) se prepararon las tierras para la labranza y se enseñó a plantar y cultivar a los fieles indígenas, y se instaló un obraje con aserradero y carpintería para comerciar maderas y fabricó carretas y barcos, con los que transportó provisiones por el río Paraná, cuya tripulación era completamente indígena. Hacia 1763 la prosperidad se ve reflejada en el envío al P. Francisco Carrió de Buenos Aires. Fue de 380 picanillas (caña larga y maciza), 297 tacuaras especiales, 100 palmas y 678 tirantes de lapacho y quebracho blanco destinados a Santa Fe para el P. Brignel. En el mismo año se transportó desde Paraguay 6 toneladas de yerba mate, 100 kilos de ka’aminí (yerba despalada), 600 kilos de algodón, 150 kg de maní, 50 kilos de tabaco y 5 rollos de 40 metros de lienzo para abastecer a la misión. El padre Klein además fundó, para proveer a San Fernando, la Estancia Las Garzas ubicada en Bella Vista en Corrientes, la cual llegó a contar con más de 12.000 cabezas de ganado, que eran transportados, mediante un sistema de empalizadas diseñado por los indígenas, a nado por el Paraná y río Negro hasta la Misión.
Tuvo vigencia y esplendor por la labor catequística desde su fundación en 1750, convirtiendo a la fe y al trabajo a más de 400 indígenas, y fueron padres doctrineros jesuitas sucesivamente: Thomás García, José García, José Rosa, Pedro Evia, Juan Francisco Quesada, Domingo Perfeti, Martín Dobrizhoffer y José Klein hasta la expulsión de los jesuitas.
Cumpliendo la Cédula Real de Carlos III de España de 1767, se presentaron el 8 de agosto de ese año en San Fernando, el delegado de la Junta de Temporalidades de Corrientes Sebastián Casafuz y el fray Bernabé Amarilla con fuerte apoyo militar. Casafuz dispuso de inmediato el encarcelamiento de Klein y su compañero el P. Juan Francisco Quesada para su deportación. Amarilla se hizo cargo de la Misión e inventarió los bienes de la Iglesia, la Sacristía, del almacén y despensa. Seguidamente lo hicieron con los bienes de la Estancia Las Garzas y de los puestos El Espinillo e Isla Pelada de la Provincia de Corrientes, de los que el ganado vacuno y caballar quedaron a cargo del correntino Antonio Suárez.

En 1857 la Congregación Franciscana de Corrientes retomó la evangelización en el Paraje San Fernando y en 1865 fundaron la Capilla San Buenaventura del Monte Alto para indígenas Vilelas, custodiada por el cacique Leoncito, la que decayó durante la Guerra de la Triple Alianza (1865 a 1870). En 1871 retomaron la evangelización del lugar, pero por falta de ayuda se retiraron temporalmente. Hacia 1882, mientras la población de la actual Resistencia era estable y seguían habitando indígenas y criollos de familias correntinas dedicadas al obraje, recibieron atención espiritual del presbítero Juan Morandini. Así la Capilla San Fernando Rey de adobe y techo de paja, fue emplazada en el solar de la actual Catedral Metropolitana, Morandini habilitó los libros parroquiales y se retiró siendo reemplazado por el P. Franciscano Gabriel Grotti.
El 25 de mayo de 1888 se colocó la piedra fundamental del proyecto del arquitecto Juan Col, y se inauguró la nave central del templo en 1898 donde el P. Emiliano Capelli dio la bendición bajo la advocación de San Fernando Rey. Como el templo se fue construyendo y ampliando con el aporte de los fieles y algunas contribuciones oficiales, solo contaba con una de las torres laterales. Sin embargo, con las remodelaciones del campanario original y la construcción de la segunda torre en el año 1978, el edificio no perdió su estilo historicista ecléctico. En el mismo año se entronó el Cristo de madera en el altar, el órgano tubular, los vitrales y las imágenes figurativas de mármol en el frente.
En 1999 el edificio fue declarado Patrimonio Cultural de la Provincia, por lo que en 2009 se realizaron nuevas reparaciones y refacciones necesarias con el objetivo central de restaurar, preservar y poner en valor el patrimonio edilicio y religioso de la provincia.
Detalles históricos
1900 - El obispo de Santa Fe, monseñor Juan Agustín Boneo, creó definitivamente la Parroquia San Fernando Rey con jurisdicción canónica en todo el Chaco Austral, bajo la dependencia del Obispado de Santa Fe.
1936 - Fueron designados Mons. Nicolás de Carlo cómo Administrador Apostólico del Territorio de Chaco y Formosa con Sede en Resistencia, y Canciller el Pbro. José Alumni con asiento en la Parroquia San Fernando Rey. El obispo de Santa Fe de la Ver Cruz Mons. Nicolás Fasolino, designó párroco de San Fernando Rey al Pbro. Juan Corti, y en 1938, tras el regreso de los Jesuitas, fue designado administrador de San Fernando Rey el P. José Ezpeleta. Luego de 1941 los jesuitas se trasladaron a su Parroquia San Francisco Javier de Resistencia.
1939 - El Papa Pío XII elevó canónicamente el Obispado de Resistencia para el Chaco y Formosa, y en 1963 el Papa Pablo VI creó la diócesis de San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña, por lo que el Obispado de Resistencia fue elevado a Arquidiócesis por el Papa Juan Pablo II en 1984.











