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El Decano le metió cinco a Defensa y sueña

Con dobletes de Toledo y Lotti, más la anotación de Lamendola, Atlético Tucumán aplastó 5-0 a un Defensa y Justicia juvenil. Como Gimnasia perdió, quedó en zona de clasificación pero necesitará que este domingo caiga Unión y que Independiente y Lanús no ganen.

El Decano le clavó cinco al Halcón y sigue soñando. Foto: Prensa Atlético Tucumán.

La coyuntura le puso la calculadora en la mano y lo llevó a tener que mirar sí o sí hacia los costados. Porque lo que hagan los demás también repercutirá directamente en sus posibilidades. Pero Atlético Tucumán puede irse a dormir con la conciencia tranquila. Desde su lugar, este sábado hizo todo y más también para mantener vivo el sueño de conseguir el paso a los cuartos de final de la liga local. Con una contundencia feroz, se aprovechó de un Defensa y Justicia inexperto por su formación juvenil y lo aplastó 5-0. ¿Y ahora? A Esperar.

Después de hacer los deberes de manera excelente, y con la ayuda de la derrota de Gimnasia, para pasar de fase el Decano necesita que Unión pierda el clásico santafesino y que tanto Lanús como Independiente no triunfen. El buen caudal de tantos que metieron los tucumanos hizo que el Rojo no pueda pensar en una parda y esté obligado a conquistar una victoria.

El equipo de Omar De Felippe desató una lluvia de goles con una comodidad que le permitió, incluso, no realizar demasiado esfuerzo. Cuando aceleró y juntó una serie de pases, perforó al rival. Le hizo mucho daño, principalmente por los costados, y resultó implacable frente a las concesiones de espacios o distracciones del Halcón, que sintió el peso de la falta de oficio. El doblete inicial de Toledo ya había empezado a resolver el partido, Lamendola lo liquidó y Lotti le puso el moño con dos tantos de su autoría.

Atlético Tucumán lo jugó con determinación. Lo tomó como una final que no podía dejar pasar. Controló el juego siempre, manejó más y mejor el balón, tuvo movilidad, inventiva. Y sobre todo, ambición. Nunca se replegó ni dejó de apuntar hacia el arco ajeno. Más allá de los aportes de sus goleadores, se impuso con las subidas de Lagos y Risso Patrón por los costados, con el control de los hilos de Erbes y Bustos y la verticalidad de Heredia y Carrera. Este último hasta estuvo a poco de anotar de no ser por una tapada del arquero Ledesma, que también le sacó n pelotón a Lamendola a quemarropa.

Defensa salió a la cancha sin chances de entrar en los cuartos y con la presencia de pibes que hicieron lo que pudieron. Sin conexiones, solidez en el fondo, contención en el medio ni grandes respuestas individuales, salvo algunas apariciones aisladas de Tomás Ortiz, el que más intento. El equipo de Florencio Varela cometió pecados de juventud y el Decano, necesitado de un triunfo, se lo devoró.    

Fuente: Olé. 

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