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Paulo Ferreyra

Columnista

Pepo Bianucci: “Busco ampliar mi bagaje musical”

En el Día Internacional del Jazz, “El Patrón” habla de cómo vive este año de pandemia. La celebración será tocando en soledad.

El músico tiene la sonrisa urgente, al encuentro, como una mano tendida y cálida pletórica de vida. Una mueca feliz al frente. ‘El jazz atravesó mi vida musical, cuando hice rock, cuando hice folclore, cuando pasé a tocar música brasileña, el jazz siempre estuvo presente. Inclusive en la forma de tocar me considero y me siento un músico de jazz. No toco la misma pieza dos veces igual‘, afirma.

El apodo de Pepo ya quedó atrás. Ahora es El Patrón del Jazz Bianucci. Baterista, músico y gestor de la movida del jazz en la ciudad de Resistencia y más allá también. Actualmente junto con otros músicos, que vienen de otras bandas, conformaron la Federación Chaqueña de Jazz. Un nombre ampuloso pero que encierra los pies en esta provincia con una proyección que no conoce barreras políticas. El año pasado no realizó conciertos pero incursionó en la radio, haciendo un segmento de jazz en la programa La tarde portátil. Ahora en comunicación telefónica hablamos sobre cómo está transitando este tiempo y cómo celebra el Día del Jazz.

-¿Cómo viviste y vivís el año pandémico desde lo musical?

Puedo dividirlo en dos. Uno es el económico y el otro es el artístico. En primer lugar está estabilizado porque estoy en la Banda Municipal de Resistencia. Aunque estoy en una categoría baja pero no deja de ser un sueldo. Tengo un sueldo todos los meses. Muchos integrantes de la banda son personas de riesgo, así que el grupo de trabajo se redujo a la mitad. Hicimos algunas cosas de forma virtual.

En relación con la parte artística, personal, sobre todo para un amante del jazz te cuento que me fue muy bien. Me vino bien este período porque pude estudiar. Me dediqué a estudiar muchas cosas que hace años no podía hacerlo por falta de tiempo. En el día a día, siendo músico y pensando en la gestión para buscar un lugar para tocar, no quedaba márgenes para estudiar. 

Me dediqué en este tiempo exclusivamente a estudiar el género que me gusta. Trabajé muchos aspectos que los tenía bastante abandonados. Lo cual me produjo un crecimiento sobre el mismo instrumento.

-Por ejemplo, ¿qué estudiaste puntualmente?

-Estudié mucha lectura rítmica sobre partituras. Busqué mejorar mi lectura a primera vista, algo que es bastante complejo. Es un ejercicio que hay que hacer y esto puede ser comparado con leer un libro. A veces en la banda municipal llega una partitura que tengo que leerla en el momento. Soy muy exigente y busqué mejorar ese aspecto. También trabajé otras cuestiones, como ser la manera de ver y tocar el instrumento. 

Hace unos años había tomado clases con Oscar Giunta y me quedaron materiales que no había podido desarrollar. Con la pandemia pude profundizar estos estudios. 

-¿Y con respecto al género?

-En ese sentido estuve aprendiendo canciones. Busqué y busco ampliar mi bagaje musical. No todo es técnica. Todas las formaciones en las que estaba, la mitad o más de la mitad eran músicos de Corrientes. Cuando estemos todos vacunados, ojalá podamos juntarnos.

-¿Con la Nea Big Band se reunieron en este tiempo?

Nos juntamos el año pasado a instancias de nuestro mentor de Santa Fe, Pedro Casis. Hicimos un tema. Después no tuvimos la posibilidad de juntarnos. Esto lo tomo como una especie de descanso después de cinco años de venir trabajando con la Big Band. Durante este tiempo todo lo hicimos de manera autónoma, autogestiva. 

Ahora se abrió el puente pero no queremos comprometer a nadie. La situación epidemiológica no está bien en la región ni en el país. Las cosas que hicimos por el jazz, las cosas que generamos en el último tiempo, fueron muy importantes. Ahora un percibe todo lo que ha dejado en el camino, cuando estás caminando no te das cuenta de lo que se ha generado en torno a la música a nivel local. Me parece importante que en la provincia y en la región exista una Big Band. 

-En ese sentido, ¿sentís que cuando esto termine habrá que remar doble para recuperar los espacios del jazz?

En verdad creo que la gente está muy deseosa de volver a lo que significa escuchar música en vivo. Esa impresión me dio cuando tocamos en vivo con un bar en Resistencia por los meses de enero y febrero. Ahora están todas suspendidas las presentaciones. La situación nunca fue fácil. Vamos a seguir remando pero somos conscientes de que hay hambre de conciertos en vivo. 

Te doy un ejemplo que no tiene que ver con el jazz. Con la Banda Municipal, además de algunas presentaciones pautadas, nosotros generamos nuestros propios trabajos. Hemos hecho ensayos al aire libre. Fue una modalidad que aplicamos durante tres semanas en distintas plazas. Eso tuvo muy buen resultado. Los viernes hacíamos ensayo en plaza Belgrano y en plaza España. Eso fue productivo. Para la gente que estaba en la plaza o que pasaba por ahí, de repente se encontraba con 30 músicos tocando. Esa modalidad la vamos a volver hacer después que levanten las restricciones.

-¿Cómo se celebra el Día del Jazz? ¿Hay alguna cábala o algún ritual?

-El 30 de abril para nosotros es como el 1º de Mayo. Desde hace varios años veníamos celebrando de manera sistemática. Hacíamos conciertos con la Nea Big Band. En 2019 trajimos al Trío de Oscar Giunta. Cuando no había pandemia hacíamos actividades desde el 23 al 30 de abril. Hacíamos la semana del jazz. El año pasado no pudimos hacer nada. Para mí una manera de rendir homenaje al género es practicar. Escuchar música. Dedicarme a profundizar lo que vengo haciendo. Hay varias movidas que se harán de forma virtual. En ese formato me cuesta. Tengo la sensación de vacío, de algo estático.

-Ese es un rasgo distintivo del jazz. Las cosas son con el otro, no se puede hacer en soledad. 

-El jazz tiene mucha improvisación y eso se hace con otro. Los videos son muy estático. Eso de grabar de forma aislada, en tiempos diferentes, me resulta extraño. Me ha pasado tener que grabar la base de la batería para algo y hacerlo solo resultó muy difícil. El producto final quedó lindo pero a nivel artístico le falta. Quizás otras músicas u otras remas del arte puedan desarrollarse más, la poesía, el teatro, pero el jazz me parece que no. Hacer en soledad jazz es como hacer malabarismo en el aire o sin nada.

“Manejo del lenguaje del jazz”

Hace un tiempo, Oscar Giunta escribió: “Hace ya unos años, comencé a sentir hablar mucho de un baterista oriundo del Litoral argentino, más precisamente de la provincia del Chaco.

Se hablaba (se sigue hablando) de él, con mucha frecuencia aquí en Buenos Aires también, y los comentarios siempre giraban alrededor de sus dotes como músico-baterista y de su calidad humana, su bonhomía, códigos de oro y espíritu de fraternidad inquebrantable. 

Pepo Bianucci (Juan Pepo) despertó mucha curiosidad en mí. Su manejo del lenguaje del jazz en la batería, su sonoridad, estética artística, son realmente muy profundas y difíciles de enumerar en un mero texto”.