Centro terapéutico La Libertad: el espacio chaqueño para la lucha contra las adicciones
Incluso en estos tiempos de encierro se ha aumentado el consumo de psicofármacos y otras drogas legales.
Santiago Orbez, presidente del Centro Terapéutico La Libertad Chaco, es una de las personas recuperadas que puede dar testimonio de todo lo que sucede cuando uno entra en el camino de la adiccion, pero sobre todo puede hablar de recuperación y hacer algo para ayudar al otro, al que no encuentra la salida.

La Libertad nació hace más de diez años, cuando su presidente terminó el tratamiento de rehabilitación y abrazó la lucha contra las adicciones junto a padres, amigos y compañeros rehabilitados, emprendiendo acciones sociales de gran impacto, predicando el mensaje “¡Se puede!”.
En una fuerte pero sincera presentación, Orbez cuenta: “Soy Santiago, nací en 1990, tengo 31 años, hijo de Viviana y Rogelio, ambos trabajadores incansables. Soy el menor de cuatro hermanos y a los 12 años comencé a consumir alcohol, marihuana, y posteriormente cocaína y pastillas, lo que me llevó a tener en mi corta edad una vida delictiva, a escondidas de mis padres y hermanos”, explica.

Agrega: “A los 17 años, junto a mis padres tomé la decisión de curarme. Luego de varias consultas en el Chaco no podíamos encontrar un profesional que pudiera contenerme, y es por lo que mis viejos decidieron internarme fuera de la provincia”.
Fue así que dos años después, y tras un gran esfuerzo por su parte y la de su familia, logró graduarse. “Desde ese momento hasta la fecha tengo el orgullo de decir que llevo una vida sana mental y físicamente, rodeado de amigos y familiares”, señala Santiago, y añade: “Desde que volví a vivir entendí el sentido de libertad, disfrutando de las cosas sencillas, entendiendo que la salud física produce salud mental y emocional, generando un entorno equilibrado y próspero”.
Predicar con el ejemplo y la fuerza de voluntad
Hace un poco más de una década, tanto Orbez padre como hijo tienen un rol fundamental en visibilizar las adicciones, ya que acompañan a gran cantidad de padres que acuden en busca de ayuda, para conocer el proceso, o simplemente buscar un consejo.

Santiago ha acompañado en variadas ocasiones a personas que pasaban por una situación desesperada y oscura de consumo, que no se animaban a dar el paso principal para curarse, a aceptar que uno está enfermo y que la cura no es mágica ni mucho menos rápida.
Durante años se dieron charlas gratuitas en colegios, instituciones, iglesias y grupos de familia en la Universidad Popular, donde siempre había una gran concurrencia de padres. Por eso, en 2017 decidieron fundar el Centro Terapéutico La Libertad Chaco, centro modelo, de altos estándares.
Casa de Convivencia La Libertad
La Casa de convivencia La Libertad es un espacio de prevención, tratamiento y rehabilitación del uso y abuso de sustancias psicoactivas, como respuesta al crecimiento de la problemática. En febrero de 2020 se abrieron las puertas del residencial, considerando que los derechos que establece la Ley de Salud Mental 26.657 estén plenamente garantizados para la persona en todo el proceso de rehabilitación.

Ambos dispositivos funcionan actualmente en Resistencia, en avenida Vélez Sarsfield 4401, y su teléfono de contacto es (0362) 154520407.
Objetivos de la Fundación
Busca ofrecer un tratamiento terapéutico de rehabilitación y seguimiento del individuo, en su problemática de adicción y otras necesidades personales, y brindar herramientas que posibiliten al paciente la prevención de recaídas y el sostenimiento en abstinencia.
La asistencia a las familias también es uno de sus principales objetivos, ya que la contención familiar ayuda a mejorar la calidad de vida, trabajando el impacto de la adicción en su ambiente familiar y social. Además, se buscan cambios en el entorno personal, con modificaciones en sus relaciones.
Otro objetivo es detectar y potenciar habilidades intelectuales, sociales y vocacionales en cada paciente, contribuyendo a que se conviertan en adultos socialmente responsables, productivos, con visión de desarrollo y progreso.
Además, trata de capacitar a todos estos pacientes en artes y oficios que los inserten socialmente, con utilidad y con un propósito para su vida, y sobre todo apoyarlos e impulsarlos a la superación personal continua. El programa se basa en encontrar el camino hacia el verdadero conocimiento. Una vía para mejorar los aspectos cognitivos (racional e intelectual), conductuales (hábitos-conducta), físicos y sociales. “
Comprometernos, responsabilizarnos con la capacitación constante y continua de los profesionales que son parte de los recursos humanos de la Fundación”.
Grupo humano de calidad
En la Fundacion La Libertad trabajan 25 personas, un grupo de calidad que genera confianza en el camino a la recuperación. Proponen el cambio en un contexto seguro y creativo, con intervenciones especializadas en el trabajo con la adicción.

“Ser conocidos por la calidad de la atención brindada a nuestros pacientes, en la rehabilitación y en el sostenimiento de la abstinencia, comprometiéndonos en un esfuerzo por aportar al futuro de nuestra sociedad”, explican en su carta de presentación. Uno de sus valores es el abordaje en equipo, donde profesionales de la Salud de diversas especialidades y personal entrenado articulan su trabajo para arribar a la solución de complejos problemas de adicción.
Se hace una atención coordinada, evaluación analítica, estudio del caso, seguimiento y pronóstico permanente del paciente por parte del equipo terapéutico.
El enfoque del grupo está centrado en la persona y en la calidad de las prestaciones profesionales-asistenciales y el contexto de su práctica.
Algo destacable es que respetan y valoran a quienes padecen adicción a sustancias psicoactivas y conforman un programa de tratamiento que garantiza el pleno desarrollo de la dignidad de la persona y sus derechos inherentes de manera cordial y empática.
“La voluntad se trabaja y la adicción lo que hace es aplacarla”
“Para nosotros fue un año sumamente complejo: inauguramos el centro y a los 20 días comenzaron las medidas para contener la pandemia. Eso fue un golpe muy duro, porque teníamos por delante un montón de actividades para el trabajo del centro, desde habilitaciones hasta viajes, que retrasaron casi 90 días la apertura formal”, comenzó diciendo Santiago Orbez sobre el primer aniversario del Centro de Convivencia. Asimismo, explicó el duro proceso de acostumbrar al equipo de trabajo y a los pacientes a la modalidad virtual.

“Es un modelo nuevo y había muchos que no habíamos trabajado nunca de esa manera, que teníamos poca experiencia en lo virtual, fue un desafío constante”. Sobre el trabajo en el Centro, el presidente de la institución detalló que surgió como respuesta a la falta de asociaciones para tratar los problemas de adicciones en la provincia.
“La adicción es una enfermedad en muchos casos incomprendida, los tutores de los pacientes creen muchas veces que uno se droga porque quiere, cuando en realidad no hay nada más alejado en la adicción que la voluntad y el querer”.
Orbez destaca que “para todos los que trabajamos en esta problemática los números son alarmantes por muchas cuestiones, no sólo por la edad de inicio, sino también por el incremento desmedido. Según un estudio, sólo en 2020, el consumo de sustancias aumentó 500%”, enfatizó Santiago.
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