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Ayuno, limosna y la oración: La Cuaresma en tiempos de crisis y pandemia

CHARATA (Agencia)  Con la celebración del miércoles de cenizas, comenzó la cuaresma: el “camino” hacia la Pascua. A las 7.30, el párroco de Charata, Mario Marques dio la primera misa del día. A más de un año del inicio de la pandemia, los cambios –sostienen desde la iglesia- tienen que venir de un movimiento interno, no solo de las modificaciones protocolares de bioseguridad.

El Padre Marques explicó que  “el 40 es un número simbólico para la Iglesia, 40 días duró el diluvio, 40 años caminó el pueblo de Israel en el desierto para purificarse, 40 días caminó Jesús en el desierto para purificarse. Esta es la celebración más importante de la religión católica, y se proponen 40 días para hacer cada uno su propio camino: con la característica propia que es el desierto, de cada uno: poner el corazón en sintonía con el amor de Dios”.

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El Padre Mario Marques, hizo reflexión sobre la nominación del cura Opeka al Nobel: “hay muchos como él trabajando en el mundo”.

La Cuaresma tiene tres ejes el ayuno, la oración y la limosna. “El ayuno, que es privarse de algo. Generalmente se hace con la comida, pero también tiene que ser en positivo: privarnos de cosas que están mal para hacer bien. Por ejemplo insultar, hablar mal de otro, entre otras cosas” 

“El otro elemento es compartir lo que tenemos con los que menos tienen, sobretodo en estas épocas de crisis económicas, emocionales y espirituales. Estar ahí para el otro. Y dedicarle tiempo a Dios, yendo a misa, llegar preparados para la Pascua, la celebración de la Pasión del Señor”, agregó.

“Lo Opeka es el trabajo que muchos hacen”

Consultado por la nominación del sacerdote Pedro Opeka, al premio Nobel de la Paz, Marques destacó “el trabajo que él está realizando hace más de 20 años, es el trabajo que realizan muchas personas, en muchos rincones del mundo. La iglesia no es solo la celebración de la misa, esto es el trabajo de muchos cristianos y laicos, a lo largo del mundo. Ojalá pueda ganar ese premio, porque lo usará para seguir haciendo su trabajo”. 

Marques contó que conoció el trabajo de Opeka, hace unos años, por los medios, y remarcó “lo que él promueve es la mejora de calidad de vida de la gente más descartada de la sociedad: el acceso a la vivienda, a la educación y a la salud, pero no lo hace desde el asistencialismo, sino que la gente misma se involucra en su proyecto. Lo que el primero consigue es que la gente recupere su dignidad, que acceda estas cosas con su trabajo, no solo recibir dinero sin nada a cambio. El como integrante de la Iglesia consigue los recursos, y luego trabaja en los proyectos con la gente”.

“Ojalá esto sirva para que la gente, sobre todo los que critican e ignoran muchas cosas, conozcan más lo que hace la Iglesia. Nosotros no hacemos política, no se promociona lo que se va a hacer, cuando va a la mitad y cuando se termina. No aparece en foto, y cuando aparece es porque alguien se dio cuenta. Esto se hace en Asia, África o América. Ojalá que muchos corazones al ver esto puedan colaborar, no solo con él, sino con toda la iglesia, a través de las instituciones con las cuales la iglesia trabaja en lo social.