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SITUACIONES CON GRANDES CONTRASTES

Mil llamadas mensuales por pérdidas en la red de agua potable

Algunos reclamos se superponen y no todos son por cañerías dañadas. Limitaciones de Sameep para responder a tanta demanda.

En la estadística de la empresa estatal Sameep cada mes se reciben mil llamadas, denuncias o reclamos por pérdidas de agua potable. La cifra contiene una diversidad de situaciones: desde roturas de cañería maestra hasta de conexiones más pequeñas de la red domiciliaria.

El 8, Sameep advirtió que habría baja presión por cinco reparaciones simultáneas en: Mármol, Padre Sena, Florida y 9 de Julio, cerca de una planta potabilizadora y de ruta 11.

“Algunos caños se rompen por viejos, en Resistencia hay algunos que tienen 60 y 70 años; y hay roturas accidentales por terceros en un zanjeo o en la extracción de un árbol”, describe el gerente de Servicios, Adrián Soto.

El calor extremo del verano chaqueño y las vacaciones de una parte del personal también dificultan contar con más gente.

“Lo que vemos son dos caras: por un lado se denuncia y por otro pasan dos semanas o tres sin que se pueda resolver. Esas demoras ocurren por muchos motivos”, plantea.

Un sistema compuesto por 132 000 clientes y unos 1500 kilómetros de cañerías, con una red troncal histórica, contiene además varios tipos de problemas. Uno de ellos es que conviven materiales de distintas etapas y a medida que la tecnología fue incorporando mejoras, las dificultades y las soluciones también cambiaron. El frío o el calor extremo son perjudiciales, por ejemplo.

En Capitán Giachino e Inmaculada Concepción la rotura de un caño ocasionó problemas en el servicio del barrio San Cayetano.

Durante el invierno hay menos uso de agua, por lo tanto mayor presión; esa misma presión sumada a las bajas temperaturas también puede hacer explotar las cañerías de metal. Aunque en verano eso no debería pasar, este año sí pasó.

Soto menciona varios casos recientes, que dieron mucho trabajo al personal. Uno por calle 4 y Salta, y otro por calle Mármol, ambos de cañerías que se rompieron.

“Nos dan un baile tremendo”

Soto afirma que prevenir problemas en la red es bastante difícil. En el área metropolitana las cañerías no son muy profundas, por lo que el terreno no afecta tanto. Pero si hay que romper placas de cemento, todo es más complicado.

“Hay obras que a veces nos dan un baile tremendo, porque aparecen muchos problemas. Por eso decimos que el cuidado del agua es lo más importante. Si hay una pérdida se avisa y se trata de explicar de la forma más precisa que se pueda, porque es de gran ayuda”, plantea.