Cuáles son las iniciativas locales sobre productos de gestión menstrual
Una ordenanza y un proyecto de ley aseguran la provisión de manera gratuita.
En instituciones de cuidado del municipio de Resistencia se garantiza la provisión gratuita de toallitas femeninas y tampones a personas en situaciones de vulnerabilidad. Mientras que en la misma sintonía el Ejecutivo provincial impulsa varias acciones que, entre otros puntos, incorpora el desarrollo de la industria chaqueña.

Que haya elementos de gestión menstrual gratis para niñas y mujeres en situaciones de pobreza es uno de los aspectos menos visibilizados y que también incide en un acceso desigual a derechos.
El principal obstáculo es el costo que representa adquirir productos que eviten problemas de salud, sean de calidad y reduzcan la contaminación ambiental.
Además en Resistencia se busca que más locales gastronómicos los incorporen en baños, de manera gratuita o paga. Y que en las áreas municipales vinculadas al cuidado también se ofrezca información sobre opciones higiénicas y sanitarias.


“Hay niñas que por vergüenza faltan a la escuela y hay mujeres que por las limitaciones del contexto acuden a métodos poco aconsejables o que afectan su salud”, ejemplifica María Teresa Celada, autora de la ordenanza que se aprobó a mediados de diciembre.
En la provincia

En la Cámara de Diputados del Chaco otra iniciativa propone un conjunto de medidas en sintonía con lo que el movimiento de mujeres viene pidiendo hace años y por varias vías:
-información para el cuidado de la salud,
-estadísticas sobre ausentismo escolar y laboral por falta de acceso a métodos
- prioridad de compra a emprendimientos de la economía social que produzcan elementos,
- apoyo técnico y financiero a la producción e,
- incentivar la investigación y la divulgación sobre la exposición química a largo plazo derivada del uso de toallitas y tampones.
El programa provincial de promoción de la salud menstrual es impulsado por las legisladoras Carina Batalla, Débora Soledad Cardozo, Gladis Cristaldo, Teresa Cubells, Carmen Noemi Delgado, Nadia García Amud, Elda Insaurralde, Claudia Panzardi, Clara Pérez Otazu y el diputado Nicolás Slimel.
En el país
Para el país también hay varios proyectos y una iniciativa que tiene a la asesora de la Jefatura de Gabinete de Nación Carmela Moreau como constructora ya consiguió varias firmas de diputados y senadores.

En conversaciones por una mirada más federal, que contemple las realidades de provincias existe una agenda propia próxima a dar otro paso. “Tenemos comunidades pobres en las que no hay agua, menos para higiene menstrual. Por eso armamos un conversatorio federal el mes que viene; para discutir las iniciativas que hay”, adelantó la diputada Gladis Cristaldo.
Burla y falta de contención
La entrega de toallitas personales también busca equiparar situaciones de niñas que se privan de realizar algunas actividades por temor a un sangrado indeseado.

“Hay niñas que dejan de ir a la escuela porque a esa edad la burla sumada a una falta de contención marcan”, plantea Teresa Celada.
La clave es hablar, usar expresiones conocidas y desestigmatizar. Sobre todo porque algunas utilizan elementos de control para su menstruación que son poco adecuados y pueden generar infecciones.
Entonces la abogada afirma que si se reparten pastillas anticonceptivas o profilácticos, por qué no habría de garantizarse una toallita o tampón.
“Como todo lo que nos pasa en la vida hay que gestionar. Y esta medida es fundamentalmente para quienes están en situación de vulnerabilidad socioeconómica, acompañada de recomendaciones e información sobre su uso”, agrega.
No se contempló antes

“Las mujeres en situación de vulnerabilidad cada vez son más invisibilizadas y las ayudas que pueden recibir no les alcanza para gastos”, describe Celada.
“Tampoco nunca se miró o contempló este tipo de productos (de gestión menstrual) en bolsines con productos básicos”.
Mientras que en la redacción de la iniciativa que crea el Programa Provincial de Promoción de la Salud Menstrual sí se explicita que esos elementos son “insumos básicos y necesarios”, que contribuyen a la protección de la salud de toda persona menstruante. Por lo que se garantizan a las que se encuentren entre la menarca y el climaterio.
Un problema de salud pública
Para la legisladora provincial Teresa Cubells la línea definitoria pasa por que “el Estado se haga cargo de la salud menstrual en forma directa y sin tapujos, porque es un problema de salud pública.
La diputada del Frente Grande que integra la coalición oficial remarca que la política pública es importante para las niñas y las mujeres que no pueden comprar toallas higiénicas u otros elementos.
Entre otros beneficios aparejados al programa asegura que la cobertura permitirá mejorar la higiene menstrual y tendrá un efecto positivo en ellas, incluso contribuyendo a “desbloquear el avance en materia de salud, educación e igualdad de género”.
“Además en una sociedad que crea tabúes si queremos erradicarlos solo lo lograremos si hombres y ñiños hablan del tema y se rompe con el silencio que existe sobre el tema. Una salud pública con perspectiva de género permite realmente provocar el cambio tan necesario”, agregó.
Variedad de productos
En las dos redacciones se consideran elementos de gestión de higiene menstrual a: “las toallas higiénicas descartables y reutilizables, los tampones, las esponjas marinas menstruales, los paños absorbentes lavables, la ropa interior absorbente, las copas menstruales y a todo otro producto de contención que sea considerado apto para su utilización durante la menstruación”.











