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La ganadería chaqueña supo capear el clima y la pandemia

SÁENZ PEÑA (Agencia) -En una evaluación hecha especialmente para NORTE acerca de lo que dejó el 2020 para la ganadería, el médico veterinario y especialista en nutrición bovina, Daniel Fontana, actual presidente de la Federación Chaqueña de Asociaciones Rurales –Fechasoru-.

“Estamos finalizando un año que nos marcará a todos en nuestras vidas. Pandemia y sequía mediante, la ganadería como actividad esencial, productora de alimentos, ha sabido capear el temporal y los productores pecuarios pudieron sacar adelante sus distintas producciones a nivel país y provincia respectivamente”, dice el dirigente ruralista.

Con un récord de exportaciones de carne de casi un millón de toneladas, China se lleva la mayor parte de las mismas.

Cierra el año con un récord de exportaciones de carne de casi 1 millón de toneladas, donde China se lleva la mayor parte de las mismas, a valores inferiores a los que pagaba en el año 2019.

Dicho país representa en la actualidad para la Argentina casi el 67% de las exportaciones de carne, con cortes de variada calidad, lo que hace que las categorías que más demanda tengan sean la vaca y el toro y en menor medida el resto.

Así el 33% restante de exportaciones se encuentra dividida en distintos países de la Unión Europea, como así también Chile, Israel, entre otros, pero estos consumen los cortes de mayor calidad (Hilton, cuarto pistola, cuota 481).

EL CONSUMO INTERNO Y LOS PRECIOS

En cuanto al consumo interno, Fontana dice que ha venido deprimiéndose en el último tiempo siendo equiparado últimamente por la carne de pollo, estando ambos hoy en alrededor de los 50 kg per cápita, siendo complementado por el cerdo en alrededor de 15 kg y el resto por las carnes sustitutas, para alcanzar los 120 kg promedio anuales por habitante.
En lo referente a precios, al productor ha variado a lo largo de todo el 2020.

Daniel Fontana, médico veterinario y especialista en nutrición bovina, actual presidente de la Fechasoru, hizo un balance del año para NORTE RURAL.

Así la actividad cría con venta de invernada ha sido la que mejor ha copiado los movimientos del dólar, no así los engordes a corral, que han sido afectados por los altos precios de las dos variables más importantes de su actividad, el precio de la invernada y el precio de los cereales y subproductos que se usan en la alimentación, cuyos valores responden a los movimientos de la divisa norteamericana en sus permanentes variaciones.

Esto ha hecho, que los feedlot y/o engordes, trabajen a pérdidas importantes ($7.500 por cabeza) lo que trae aparejado que no se reponga hacienda en los mismos, existiendo hoy una relación de cada tres animales gordos que se venden se repone solo uno.

FUE DECAYENDO LA OFERTA DE GORDO

Todo este panorama, hizo que la oferta de animales gordos para faena, haya venido decayendo en forma progresiva, produciéndose a partir de octubre incrementos en el precio de la hacienda en pie cada vez más importantes, tanto para las categorías de consumo interno como para exportación, así tenemos aumentos en los últimos 12 meses (incluyendo diciembre) en vacas y toros, de un 70 y un 76% (hacienda exportación destino China), mientras que los novillos, novillitos y vaquillonas (hacienda con destino consumo interno y exportación UE) incrementaron sus valores entre un 64 y un 66% anual, siendo la categoría invernada la que mayor aumento tuvo (95%) desde el inicio del 2020.

EL AUMENTO POR DISMINUCIÓN DE OFERTA

Redondeando, diríamos que los aumentos de precio del gordo, se deben básicamente a un efecto de disminución de oferta, por falta de rentabilidad de la actividad y un aumento creciente de la demanda estacional (fiestas de fin de año) tanto para consumo interno como para exportación. Veremos cómo evoluciona en los próximos meses, si ambos demandantes siguen convalidando los aumentos de precios.

En cuanto a la invernada, los aumentos se deben básicamente a expectativas de más largo plazo, por lo que esta categoría vuelve a estar en el centro de la escena, ofreciendo una alternativa de resguardo de valor más atractiva y segura, ante el grado de incertidumbre actual de la economía argentina, junto a las previsiones de menor cantidad de oferta en las próximas dos zafras (2021/2022) por efecto de la sequía.

En cuanto al clima, este año hizo estragos en la ganadería tanto nacional como provincial. Los daños de la misma los veremos reflejados en las pérdidas por mortandad que ocurrieron por falta de pasto, agua, sumado al daño ocasionado por los recurrentes incendios que generaron pérdidas de animales, estructuras e instalaciones rurales en los campos de la provincia. El daño climático se va a ver reflejado en los próximos dos años con una importante reducción del stock provincial y la tasa de extracción del mismo.

CONCLUSIONES

Para concluir podemos decir, que las expectativas de precio para la hacienda, en sus distintas categorías para el próximo año, son buenas a muy buenas, en especial para la actividad cría con venta de su producto invernada. Esta actividad que representa mayoritariamente a la ganadería chaqueña, debería tener un panorama de largo plazo para invertir y un acompañamiento del estado Nacional y Provincial, con líneas de créditos a tasas y plazos que permitan un apalancamiento para realizar diversas inversiones, como reconstruir instalaciones, alambrados, pasturas perennes, aguadas, entre otros.

La ganadería argentina, necesita una mirada de largo plazo, no sólo como proveedora de alimentos para consumo interno, sino como generadora de divisas que permitan al país reducir su déficit fiscal. Invertir en ganadería significa poblar el campo, tener ruralidad y más mano de obra para el interior del país.s