CARTA DE LECTORES
Se agrava la situación de los institutos de nivel superior del Chaco
Somos los últimos orejones del tarro.
Dese hace años, el Nivel Superior No Universitario, más conocido como Terciario, viene atravesando diferentes problemáticas que se hicieron más visibles y graves, así como también se hicieron más notorias las ausencias de las autoridades provinciales y de los políticos que consideren y traten a la educación como una necesidad vital tal como la salud, la vivienda y el trabajo.
Los institutos terciarios, desde años, funcionan sin una ley de educación superior que contemple el contexto actual, muchos de ellos aún no poseen edificios propios, viven de prestado trabajando en instituciones de otros niveles o funcionan con estructuras lamentables que muchas veces ponen en peligro la integridad física y psíquica de quienes asistimos.
Por la pandemia no tenemos acceso a los espacios donde estudiar, debiendo convertir nuestras casas en establecimientos educativos improvisados, mientras nos dicen que debemos acomodarnos a esta nueva normalidad.
Sin embargo, muchos estudiantes no contamos con conectividad ilimitada, ni poseemos los dispositivos necesarios para acceder a las aulas virtuales, materiales o clases.
En este contexto de pandemia, los cambios bruscos, sorpresivos, sin explicación que percibimos, se suman a un conjunto de acciones violentas que vivimos de forma silenciosa.
Se nos violenta nuestro derecho a tener una educación de calidad, pública y gratuita.
Para ponerlos en detalles, las clases terciarias comenzaron el 26 de mayo pero no comenzaron tarde por el aislamiento, comenzaron tarde porque desde el Ministerio de Educación no daban una definición concreta del inicio por disposición de cambios o cierres de carreras.
Cuando las clases deberían haber empezado el 5 de marzo de este año, se tomaron el tiempo de tres meses para definir por resolución Nº 1082/2020 la continuidad de las clases, proporcionando solo las modalidades de las mismas, dejando por fuera el calendario académico, la continuidad de las materias de prácticas profesionalizantes.
Inclusive, hay muchos institutos en los cuales no se suspendieron las actividades académicas a pesar de haber iniciado las mesas finales, y se sigue enviando material de estudio, con fechas en ultimátum.
Mientras que en las universidades nacionales las clases comenzaron sin perder tanto tiempo, adaptándose a esta nueva virtualidad.
Mencionando también que consiguieron la liberación de datos de tres empresas multinacionales de telefonía móvil, para la utilización de las aplicaciones virtuales sin que se consuman datos.
Llama poderosamente la atención que universidades como la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), la Universidad Nacional del Chaco Austral (Uncaus) y otras ya hayan lanzado sus ofertas educativas, y la mayoría de nuestros Institutos de Educación Superior no tienen fecha cierta ni información precisa.
Desde la Federación Chaqueña de Centros de Estudiantes y Estudiantes de Nivel Superior de la Provincia del Chaco, aprobada bajo resolución ministerial Nº 6773/18, la cual está conformada por referentes estudiantiles, presidentas, presidentes de centros de estudiantes, integrantes de consejos directivos de más de veintitrés institutos de educación superior de la Provincia del Chaco, venimos bregando por soluciones realistas a todas estas y otras problemáticas.
Enviamos diferentes proyectos a la Cámara de Diputados, uno de ellos referido a la liberación de datos para que los estudiantes de nivel superior puedan continuar su trayecto formativo, y otro de los tantos proyectos está referido a la creación de un protocolo de acción institucional para la prevención e intervención en situaciones de violencia de género.
Por otra parte, enviamos notas, petitorios, correos, presentaciones, a la Dirección de Educación Superior y al Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología y siendo que estamos a días de finalizar este año 2020, no obtuvimos respuestas concretas, ni posibles soluciones.
Seguidamente, desconocemos por qué la subsecretaria de Participación Ciudadana nos exige que debemos contactarnos a través de ella, siendo que no pertenece al ámbito educativo superior.
Es necesario y urgente que nuestros representantes escuchen las voces de los estudiantes.
FEDERACIÓN CHAQUEÑA DE CENTROS DE ESTUDIANTES Y ESTUDIANTES DE EDUCACIÓN SUPERIOR NO UNIVERSITARIA
(RESOLUCIÓN 6773/18)
RESISTENCIA
Defraudados
Por María Elina Serrano
Toda acción que se realiza vistiendo la camiseta celeste y blanca es percibida por el pueblo argentino como un acto que nos representa. Lo bueno, lo malo, lo mágico, y la vergüenza ajena, que hacemos nuestra.
Momento incómodo en el sillón
Madrugada del sábado, a tres días del fallecimiento de Maradona. Los Pumas vs. los All Blacks. Quienes lo estaban viendo en vivo, esperando el inicio del partido, estaban listos para escuchar la mención, el homenaje, la puesta en valor de un sentimiento, por la pérdida del más importante de sus fans: el Diego. Esperando una acción que no sucedió, se ve avanzar al capitán Sam Cane con la camiseta negra y el número 10 en la espalda, que coloca en el campo argentino.
Momento único y emocionante. Aplausos y ansiedad
¡Que la levanten! ¡Que agradezcan, que el capitán se acerque, que alguien se mueva! Empieza el Haka, un grito poderoso, intimidante. Incomodidad en el equipo argentino. Ningún jugador se mueve. Nicolás Fernández Miranda, del cuerpo técnico, retira la camiseta.
“Los All Blacks son los mejores del mundo. No solo jugando sino con el corazón, la cabeza. Y creo que ahí nos mataron. Creo que ahí alguien de Los Pumas tendría que haber agarrado la camiseta de los All Blacks, la hubiese levantado”, así lo cuenta Serafín Dengra, exjugador de Los Pumas.
Los caballeros de la ovalada
Pasión, entrega y especialmente compañerismo son algunos de los valores que resumen el espíritu del rugby. Hace más de 100 años que se juega en la Argentina, actualmente se practica en todo el país, en unos 500 clubes.
El espíritu de cuerpo tan necesario se fortalece en el tercer tiempo. Después del encuentro cuando los locales invitan a comer a los visitantes, se intercambian impresiones y conflictos del juego. Otros deportes intentan imitar este momento donde se fortalecen los lazos del equipo, se estimula la convivencia entre los jugadores, los entrenadores, las familias e incluso los árbitros. Es el momento también de sacar conclusiones, el indicado para analizar y actuar sobre los conflictos, el saber ganar, perder y aprender de lo sucedido.
El lado oscuro: los Tinchos
Si bien el rugby salió hace tiempo de su círculo cerrado, continúa siendo un deporte propio de grupos sociales con capacidad económica. Se conocen como “Tinchos” a los que ostentan esa condición.
Que haya muchos en el rugby, ¿es casualidad o clasismo?
Los twits antiguos de los integrantes del seleccionado que se conocieron esta semana indican que sí. Ya no son los adolescentes de hace 10 años, pero ¿habrán cambiado los conceptos que tienen sobre las personas que “no pertenecen” a su mundo? ¿Seguirán usando en la intimidad de su círculo palabras denigrantes como negros? ¿Serán clasistas o xenófobos denigrando a las mucamas, judíos, paraguayos y bolivianos?
Si bien pidieron disculpas públicamente, ¿habrá cambiado sinceramente tanto desprecio? ¿Qué sintieron ante las publicaciones sus representantes, sponsors y sus familias?
En muchas ocasiones, los rugbiers han sido partícipes de hechos violentos con otros jugadores y comportamientos impregnados de odio en contextos sociales con dolorosas consecuencias.
En un deporte de alto contacto se aprende a manejar los comportamientos violentos.
Pero hay excepciones y esas son las que sobresalen.
Episodios como la muerte de Ariel Malvino (21) en Ferrugem, Brasil, a manos de rugbiers correntinos (2006), la agresión a Jonathan Castellari (2017) que fue golpeado por un grupo de 7 rugbiers por su orientación sexual y en 2020 la muerte de Fernando Báez Sosa, quien fue brutalmente golpeado en Villa Gesell por un grupo de 10 personas, varios jugaban al rugby.
Las mujeres juegan, pero no conducen
Desde hace mas de 20 años el rugby dejó de ser un deporte solo de hombres. Las mujeres juegan formalmente desde 1997 con un crecimiento sostenido en su desarrollo deportivo, y un creciente número de clubes que cuentan con rugby para mujeres.
Según datos de la UAR, el rugby femenino creció 121% en los últimos 5 años. Actualmente 6084 mujeres practican el rugby en el país, según estadísticas de fines de 2019. En edad competitiva, es decir, a partir de los 15 años, son 5142 deportistas mujeres.
Pero algo llama la atención, de los 23 cargos que tiene el Consejo Directivo de la Unión Argentina de Rugby que conduce Marcelo Rodríguez (Unión Sanjuanina de Rugby) ninguno lo ocupa una mujer.
Otra buena oportunidad para la institución, para corregir e incorporar una mirada amplia. Muchos espacios aún son, en la práctica, inaccesibles para las mujeres.
La argentinidad viste a rayas
Sea en el deporte que sea, todos tenemos un amor incondicional por la celeste y blanca. Los argentinos siempre decimos “jugamos”. Como jugadores y como espectadores. Todo lo que haga un equipo nacional lo asumimos como propio. Y ese amor es como un amor familiar: nos tocó la que nos tocó y hay que defenderla.
Estamos orgullosos de los logros, y seguimos mezclando la cuestión deportiva con la identidad nacional. Nos sigue emocionando el himno y nos enojamos cuando los jugadores no lo cantan. Consideramos que el equipo nos representa. De lo deportivo a lo social, hemos creado identidades colectivas basadas en lo deportivo, con resultados diversos.
En el partido ante los Wallabies, Los Pumas jugaron con una camiseta de color azul, en vez de la tradicional celeste y blanca, y un parche, con número 10 sobre el hombro.
Los argentinos esperábamos un homenaje que llegó a destiempo y con sabor amargo.
Faltó iniciativa, creatividad y sentimiento el sábado pasado, ante ese partido tan potente.
Los hechos de esta semana ponen en debate nuevamente los valores del deporte y de los grupos sociales a los que pertenecemos. Son un llamado de atención no solo para los deportistas, sino también para los responsables de las divisiones inferiores, los entrenadores y las familias.
Y para quienes sueñan vestir la camiseta argentina, sepan que los estaremos mirando y reflejándonos en ustedes. Que además de ganar partidos, les vamos a exigir ser buenas personas.
La camiseta no se mancha.
Fuente: elpaisdigital.com.ar
Exministra de Ambiente de la Provincia del Chaco
Reclamar para nosotras la dignidad de ser hijas de Dios
Señor director de NORTE:
"Éramos jóvenes, muy jóvenes, estudiantes en la universidad. Cuando ella me contó sobre su embarazo y sobre su decisión, oré internamente: Por favor, dame las palabras justas. Después de eso, escuché, hice silencio, suspendí toda opinión o consejo. Tuve la certeza de que no había forma de ponerme en el lugar de mi amiga, que tenía una enorme responsabilidad porque ella estaba confiando en mí. Sentí una enorme oleada de amor por ella, solo alcancé a decirle que iba a estar a su lado.
Nunca hasta entonces había pensado en profundidad sobre el aborto. No tenía una idea formada.
Hoy miro atrás y agradezco que las palabras justas por las que oré se transformaron en silencio, en abrazos, en presencia, en cuidados, en lágrimas y sonrisas compartidas, en la certeza de que nunca pero nunca iba a estar del lado de la condena. Esta fue mi primera experiencia acompañando a una mujer en situación de aborto. Luego vinieron otras historias.
Me acerqué a mujeres que atravesaban situaciones de mucha vulnerabilidad económica; algunas habían abortado, otras lamentaban no haber tenido nunca la opción de pensar sobre sus maternidades, muchas las aceptaron casi con resignación, no por ello dejando de amar a sus hijos, hijas, nietas y nietos, esto lo aseguraban apresuradamente y con culpa por confesar esa parte de sus historias.
Muchas, por supuesto, vivían con alegría su maternidad en el medio de tantas privaciones. Sus hijos e hijas eran su fortaleza, eran lo que las impulsaba a inventarse y reinventarse de mil maneras para darles una vida un poquito mejor de las que ellas tuvieron.
Entendía que me confiaban sus historias porque me habían escuchado hablar sin condena en un espacio religioso. Ese espacio, como otros de los que formaba parte, se preocupaba y se ocupaba de brindar apoyo a las personas en situación de pobreza.
Todas sus historias quedaron grabadas en mi mente, sus rostros también.
No era fácil hablar de estas cosas, la mirada y la palabra enjuiciadora no solo provenía de los curas sino de una parte de la misma feligresía.
Cuando vuelvo a estos recuerdos se me viene inmediatamente a la cabeza el relato de la mujer encorvada de los evangelios.
Reclamar para nosotras la dignidad de hijas e imagen de Dios, trabajar por los derechos que nos faltan y exigir que se respete nuestra autonomía es levantar pesadas cargas volcadas sobre nuestros cuerpos.
En el diálogo con mujeres católicas, evangélicas, musulmanas, judías, no religiosas, surgen los relatos sobre los abortos que han atravesado o los que han acompañado. A veces, gana el llanto cuando recordamos a aquellas que no están a nuestro lado porque la clandestinidad terminó con sus vidas.
Soy una militante católica a favor del derecho a decidir. Lo soy porque estoy llena de historias, rostros, abrazos y esperanzas de todas las hermosas mujeres con las que compartí y comparto mi vida. En cada una de ellas reconocí y reconozco a Dios-con-nosotras."
NATALIA RODRÍGUEZ
Católicas por el Derecho a Decidir - Argentina
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