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El uso de la biomasa de origen forestal, un interesante desafío en el Chaco

Unitán, en Puerto Tirol, Indunor, en La Escondida y Carbonex, en Sáenz Peña, son algunos de los emprendimientos que le asignan vital importancia al uso de la biomasa como fuente de energía, cada uno de acuerdo con la escala de producción que enfrentan. El viernes, el presidente Alberto Fernández inaugurará la Central de Generación de Energía a Biomasa de Unitán.

SÁENZ PEÑA (Agencia). En el norte argentino, y en la provincia del Chaco en particular, los residuos producidos por el sector forestal representan un gran potencial biomásico para la producción de bioenergía.

La visita a planta de Unitán en Puerto Tirol por parte del gobernador Jorge Capitanich. Allí, el viernes estará el presidente Alberto Fernández para inaugurar una central de generación de energía a biomasa, quien además tiene previsto visitar La Escondida.

En el norte argentino, y en la provincia del Chaco en particular, los residuos producidos por el sector forestal representan un gran potencial biomásico para la producción de bioenergía.

Dos industrias tanineras han hecho importantes inversiones en tal sentido y se han puesto a ejecutar un proyecto en el que el presidente de la Nación, Alberto Fernández, visitará una de ellas –la de Puerto Tirol--a los fines de impulsar el uso de este tipo de fuentes de energía.

QUÉ ES LA BIOENERGÍA

La bioenergía es una energía renovable producida de materiales derivados de fuentes biológicas. Los recursos biomásicos se encuentran disponibles en distintas formas o tipos, incluyendo cultivos energéticos dedicados, residuos de agricultura, residuos forestales, plantas acuáticas, desechos humanos y animales, desechos municipales, y otros.

No obstante, el éxito de la utilización de estos residuos depende mayormente de dos parámetros: confiabilidad del abastecimiento sostenible de biomasa y en los costos incurridos en el procesamiento de la biomasa, dice un informe del INTA. Existe una necesidad urgente de desarrollar metodologías que puedan claramente cuantificar la biomasa forestal, como así también identificar riesgos e incertidumbres sobre la disponibilidad de biomasa para la generación de bioenergía.

CAPITANICH EN LAS TANINERAS

El gobernador chaqueño Jorge Capitanich estuvo en dos plantas locales de biomasa, ambas son fuentes de energía limpia y renovable que se producen en nuestro Chaco.

Inició la recorrida en la Planta de Indunor, en La Escondida, que aporta energía al sistema eléctrico provincial a partir de un material orgánico como lo son las plantaciones forestales.

Luego visitó la Planta de Unitán, en Puerto Tirol, donde están llevando adelante una gran obra para autoabastecer de electricidad al establecimiento. “Lo realizan aprovechando al 100% la energía de biomasa que genera el proceso de extracción de taninos y de los programas de reforestación para el aprovechamiento de la materia prima”, señaló el mandatario provincial.

En el Parque Industrial de Sáenz Peña los hermanos Vanderhoeven fabrican briquetas de carbonilla, con energía generada por biomasa como aserrín y chips de deshechos forestales.

El uso de deshechos forestales en emprendimiento en Sáenz Peña

SÁENZ PEÑA (Agencia). Alimentada en su mayor parte por energía producida por la biomasa, la planta que fabrica briquetas de carbón vegetal, instalada en el Parque Industrial de Sáenz Peña, avanza en el diseño de nuevos métodos de fabricación que permitan mayor calidad internacional de sus productos.

El emprendimiento, en el que cual invirtieron los hermanos Ricardo y Eduardo Vanderhoeven, intenta llegar al mercado de Alemania, donde los requisitos para llegar son más complejos y por ello en su planta van incorporando tecnologías renovadas para conquistar nuevos mercados.

La planta incorporó nuevos componentes automáticos y destacó el uso de aserrín y otros desechos forestales como fuente de energía calórica para la planta.

Los principales compradores de este producto son Estados Unidos, Inglaterra y Alemania, que aún mantiene una serie de restricciones en cuanto a normas de certificación.

El ingeniero industrial José Ocampo, quien es el encargado de dejar todo a punto en la planta ubicada en el Parque Industrial de Sáenz Peña, explicó a NORTE RURAL que el uso de “chip”, que es aserrín de madera que no se utiliza, ramas y cáscaras de árboles, es decir todos los desechos, “aquí se convierten en fuente de energía”, explicó.

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