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 La limpieza de caldera y tuberías demanda 25 días

Unitán asegura que trabaja para mitigar ruidos molestos

Respuesta institucional a reclamos de vecinos de Puerto Tirol. La compañía explica cómo corregirá la situación.  

Crédito: Archivo

Después de una protesta de habitantes de Puerto Tirol, la empresa Unitán afirma que los sonidos derivados de la actividad industrial son ineludibles y forman parte de un proceso de limpieza. Sin embargo aclaró que esa situación es transitoria y que se trabaja para mitigarlos.

En una nota que el jefe de Relaciones Institucionales envió al intendente Humberto de Pompert Bangher describe en qué consisten las tareas.

Para la instalación de una planta de generación de energía por biomasa, “antes es necesario que se lleve a cabo una serie de tareas ineludibles que pueden ser molestas”, explica Alfredo Bordón.

El soplado para limpieza de cañerías de la caldera crea fuertes ruidos que produjeron quejas, es algo que “lamentablemente no podemos evitar”, prosigue.

Cada soplado involucra una etapa de presurización de la caldera y luego una descompresión para limpiar tuberías y accesorios. El proceso permitirá asegurar una calidad necesaria de vapor para los equipos rotativos de alta velocidad.

En su descargo Unitán sostiene que cuando el personal técnico detectó los ruidos molestos que generaba la puesta a punto de la caldera se tomaron varias acciones para mitigarlos.

“Hemos puesto en marcha una solución a este problema que si bien es molesto no alcanzó un nivel nocivo para la salud”, reparan.

La medida consiste en redireccionar un silenciador de la caldera provisto por empresas internacionales y se calcula que la puesta en funcionamiento de la nueva maniobra demandará unos cuatro a cinco días. Las expectativas de técnicos son que con esa medida se logre una reducción de los sonidos molestos.

Además de una queja formal, a través de varios medios quienes viven cerca de la empresa denunciaron que no se podía hablar por teléfono ni escuchar a alguien a dos metros de distancia sin gritar; y que los sonidos estridentes que provenían de las instalaciones se extendían por plazos de seis a siete horas diarias.

“Unitán no quiere ni busca ser un problema en la comunidad”, respondió Bordón. Además adelantó que una vez redireccionado el equipo se realizarán los controles pertinentes y que pese a que el trabajo total demanda unos 25 días se busca acortar ese plazo tanto como sea posible.

En el escrito también recuerda los esfuerzos “para impulsar un proyecto que cuide la fuente de trabajo”, en un entorno de parálisis por la crisis económica que desató la pandemia.