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Lo que la Cautelar nos dejó

Ya han pasado varios días, desde que el sector forestal de la Provincia del Chaco se despertaba de la siesta del 16 de octubre, con la noticia de que una Resolución de la Cámara en lo Contencioso Administrativo de Resistencia, daba lugar a una medida cautelar presentada por una ONG de Buenos Aires, solicitándole a la Dirección de Bosques de la Subsecretaria de Desarrollo Forestal del Ministerio de Producción, Industria y Empleo, que suspenda todos los permisos otorgados desde diciembre del 2014.

El argumento principal, es la falta de actualización del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), más allá de que este hecho haya sido planteado por la misma ONG, en otro proceso judicial en curso, donde las autoridades provinciales fijaron su postura y aportaron las pruebas que demuestra que el OTBN de la Ley Provincial 6409, sigue en plena vigencia.

Del texto de la Resolución de la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, se desprende claramente que se solicitaba a las autoridades provinciales la paralización total de todo tipo de permiso autorizado por la Dirección de Bosques, desde diciembre del 2014.

Emanuel Carrocino, director de la Dirección de Bosques del Chaco.

La primera reacción, fue una reunión en la sede de la Asociación Empresarial Forestal del Oeste Chaqueño (AEFOCH), en la localidad de Los Frentones, donde un grupo de productores forestales evaluaron la situación, a los efectos de firmar un documento que demostraba su preocupación respecto a los efectos que esta medida traería en lo social y económico, en muchas localidades del interior provincial.

Las autoridades provinciales, sin estar notificados de la misma, trabajaron en dar una rápida respuesta, a los efectos de que la paralización de todos los permisos forestales no genere un conflicto social en el interior provincial.

Por ello, la Fiscalía de Estado junto a otras reparticiones provinciales trabajaron en una medida anticautelar, a los efectos de que ninguna decisión judicial afecte el trabajo de miles de trabajadores del sector forestal: motosierristas, transportistas, productores, aserraderos, ladrilleros, carboneros, carpinteros, artesanos, comunidades aborígenes y criollas, entre otros.

Es así, que el domingo 18 de octubre, se presentó la medida en el Juzgado Civil Nº 6 de Resistencia, quien dio curso a la misma, decretando que ninguna medida judicial podrá paralizar los permisos forestales. Esta medida fue notificada el 20 de octubre a las autoridades provinciales.

Más allá de que en redes sociales, el sector de las ONG ambientalistas haya viralizado la idea de que con esta medida anticautelar, el Gobierno de la Provincia del Chaco busco favorecer a los Desmontes y/o a la deforestación, y/o a los “sojeros”, quienes viven y recorren el interior provincial saben que lo que busco el gobierno es evitar los posibles efectos catastróficos que la resolución de la cámara en lo contencioso administrativo generaría en el interior provincial.  Garantizar el sustento de 25.000 familias chaqueñas que directa o indirectamente forman parte de lo que se denomina sector forestal.

Lo que nos depara el futuro

Más allá de que la resolución anticautelar del Juzgado Civil Nº 6, trajo un alivio en el corto plazo, se sabe que la contienda judicial seguirá su curso, por lo que el sector no se puede quedar con los brazos cruzados. Más allá de seguir trabajando día tras día en los montes, aserraderos, carpinterías, hornos de carbón y fabricas tanineras, deberán tener un ojo puesto en esta cuestión, porque es evidente el juego que hacen algunas ONGs, demonizando al productor forestal, vinculándolo directamente con la deforestación, genera que algunos jueces tomen decisiones que afectan de manera sustancial la forma de vida de muchas personas, sin estar interiorizadas al respecto.

Diferenciar un desmonte con un plan de manejo 

Parte de la estrategia del sector forestal se deberá centrar en lograr la desdemonización de la producción forestal. Lo primero, es que la gente sepa diferenciar entre un desmonte y un plan de manejo de monte nativo. El primero implica deforestación, un cambio de uso del suelo. Un suelo que, al encontrarse el monte en pie era forestal, pasa a ser agrícola, ya que se elimina la cobertura boscosa, y con ella, toda su biodiversidad.

En cambio, un Plan de Manejo Sostenible del Bosque Nativo, tiene otras implicancias: la cobertura boscosa no se elimina, ya que se cosechan algunos ejemplares maduros, lo que implicará que ejemplares arbóreos más jóvenes tengan más posibilidades de crecer, lo que traerá aparejado una mayor fijación de carbono. El suelo forestal, después de la intervención, seguirá siendo forestal, y con ello, se conservarán las condiciones de biodiversidad.

Otra cuestión en la que el estado tendrá un rol protagónico, será la de promover el uso sostenible del Bosque Nativo. Entre las herramientas podemos encontrar: Manejo de Bosques con Ganadería Integrada, Planes de manejo Sostenible del Monte Nativo, Planes Integrales Comunitarios para comunidades originarias y campesinas, Productos Forestales no madereros, etc. También serán importantes la reforestación y la restauración de coberturas boscosas.