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Un estudio señala que Fangio fue el mejor piloto en la historia de la Fórmula 1

Según un estudio de The Economist, Hamilton y Schumacher no tienen el mérito del argentino Juan Manuel Fangio.

Este fin de semana Lewis Hamilton se convirtió en el piloto más ganador en la Fórmula 1. El inglés fue el vencedor en el Gran Premio de Portugal, alcanzó las 92 victorias y batió el récord del alemán Michael Schumacher, a quien igualó en la última fecha.

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Juan Manuel Fangio, considerado por un estudio inglés como el mejor de todos los tiempos en la F-1.

Es casi un hecho que el piloto de Mercedes conseguirá en este 2020 su séptimo título, empate al alemán en cantidad de campeonatos y ambos sean los más campeones en 70 años.

Cada vez que se logran estos hitos empiezan los análisis sobre quién fue el mejor de la historia. Según un estudio matemático de The Economist, ninguno de los dos tiene ese mérito sino el argentino Juan Manuel Fangio.

DIFERENTES ÉPOCAS

Comparar diferentes épocas siempre es un problema y más en el automovilismo con todas sus variables: por el avance de la tecnología y de los autos, los cambios en los circuitos, la variación del sistema de puntaje y porque es tal vez el deporte menos puro en cuanto al factor humano por la incidencia del medio mecánico.

Éste punto da en la tecla a los casos de Schumacher y Hamilton que, más allá del talento de ambos, siempre se pone en tela de juicio que su dominio fue en mayor medida por tener el mejor auto. Aunque los dos supieron capitalizar con resultados sus herramientas.

Sin embargo, no hay nada como la frialdad de los números. Por eso el medio inglés realizó un modelo basado en el del matemático Andrew Bell de la Universidad de Sheffield, que es la columna estructural del documental de Netflix, “Fangio: el hombre que domaba las máquinas”. Su estudio se llama “Fórmula para el éxito: Modelo del rendimiento de los pilotos y las escuderías 1950-2014”. Su resultado ya puso al Chueco por encima de todos.

Ese informe destacó la efectividad del Quíntuple, que en sus ocho temporadas (N. de la R: en 1952 no corrió porque tuvo un accidente y en 1958 disputó solo dos de once fechas), en la Máxima obtuvo 24 triunfos, 29 poles positions, 23 récords de vueltas, 35 podios y los títulos de 1951, 1954, 1955, 1956 y 1957, el último con 46 años.

En cuanto al porcentaje de victorias sobre carreras corridas, el balcarceño tuvo un 47,05 % (24/51). Le sigue el italiano Alberto Ascari (13/33), con 39,39%, y Hamilton (91/261), 34.87 %.

En tanto que el trabajo de The Economist midió el impacto de los 745 pilotos en la historia de la F-1. Encuentra que los mejores años de Hamilton están muy por debajo de los de los grandes de todos los tiempos, pero también los de Schumacher. El análisis convierte los lugares de llegada en las carreras en puntos, utilizando el sistema 1991-2002: ganador (10 puntos), segundo (6), tercero (4), cuarto (3), quinto (2) y sexto (1).

Los puntajes que se dieron fueron ajustados sobre efectos estructurales, como el número y el desempeño pasado de otros pilotos. Luego se dividió por el crédito entre los pilotos y sus autos. Hoy la categoría tiene diez escuderías, con dos corredores y coches cada una.

Por caso, Fangio ganó 49 de los 80 puntos posibles en 1956 (61% de efectividad). El modelo le asigna un 36% de puntos y un 26 a Ferrari, su equipo en esa temporada.

El modelo empleado eleva a los grandes de otras épocas. Les asigna a los pilotos de la década de 1950 el 58 % de los puntos por sus equipos; mientras que hoy esa participación es del 19 %. Además, en los primeros años hubo pocas carreras: Fangio comenzó solo 51, frente a las 306 de Schumacher y las 261 que suma Hamilton.

FANGIO, MECÁNICO DE FORMACIÓN

Por último el informe apunta a destacar a los ingenieros, quienes son los auténticos héroes de la F-1 actual: “Fangio, que era mecánico de formación y ganó títulos con coches de cuatro marcas diferentes (Alfa Romeo, Mercedes, Ferrari y Maserati), era conocido como ‘El Maestro’. Los maestros de la F-1 moderna son ingenieros que se sientan detrás de las computadoras portátiles, no de los volantes”.

El “Chueco” tenía su taller en Balcarce y armó sus coches para correr y ser bicampeón del TC en 1940 y 1941. Supo repararlos en los Grandes Premios que tuvieron miles de kilómetros. Al llegar a la F-1, a su manejo le puso el plus de su conocimiento en la preparación de los autos y por eso se adaptó a cuatro monopostos distintos para alcanzar la gloria. Puede decirse que fue la combinación perfecta entre factor humano y técnico.

La conclusión del estudio puede generar controversia, aunque es para pensar. Por caso, Red Bull tiene al ingeniero más destacado de los últimos 25 años, Adrian Newey (junto a Ross Brawn, jefe técnico de la categoría) y este año es el mejor equipo detrás de Mercedes. Desde el anuncio de la salida de Honda como su motorista a partir de 2022, la casa alemana le negó los fierros: saben que el team austriaco tiene el mejor chasis de la categoría y si le suma su impulsor sería una derrota cantada. Por algo en las últimas décadas las carreras empezaron a ganarse con la contratación de los mejores técnicos.

*Infobae

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