Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
Sandra Saidman, jueza de faltas

“Hay barrios que parecen hechos para que la gente tenga conflictos”

La incidencia del tipo de vivienda y de la cultura en problemas comunitarios. Lo que la pandemia potenció y la conciliación como vía posible de pacificación.

las tensiones más comunes en el vecindario se originan en el uso de espacios comunes, ruidos molestos, música a todo volumen, mascotas y el manejo de la basura.

Los conflictos vecinales son una de las tareas habituales que atienden los juzgados de paz y de faltas. Y en los que además de lo cultural, la situación social pesa y mucho: “Hay condiciones de vida que son determinantes; que en lugar de un muro haya un tejido, o que no haya separación entre viviendas”, grafica Sandra Saidman, jueza de faltas de Barranqueras.    

La infraestructura tiene mucho que ver. “Las 500 Viviendas por ejemplo, es un barrio paradigmático”-ejemplifica-“Tiene departamentos que parecen hechos para que la gente tenga problemas: por las pérdidas de agua del vecino de arriba, por la basura; cuesta mucho trabajar con esas condiciones”.

En la vida personal y familiar hay problemas económicos, laborales, de salud y suelen estallar cuando el vecino pone la música a todo volumen o bebe alcohol y grita. Saidman agrega que muchos conflictos tienen origen en la imposibilidad de poner en palabras lo que molesta, en la falta de capacidad de diálogo, de reflexión.

Entonces todo se potencia si dos vecinos que se llevan mal se cruzan en la vereda se dicen cosas desagradables, se gritan, se agregan hijos, otros familiares y se usan las redes para escrachar.

Convivir mejor 

dos .jpg
"Si no se da una mano el conflicto escala”, define la jueza de faltas Sandra Saidman.

Para ayudar a gente que está convencida de que “ya lo habló” pero quizás esa conversación estuvo atravesada por gritos y amenazas, es cuando se plantea la necesidad de otro tipo de intervención.

“Ahí es donde aparecen las herramientas de la negociación y la mediación para poder gestionar conflictos”, sostiene el docente en Negociación y Mediación Daniel Martínez Zampa, especialista en la temática. Además de ofrecer una posibilidad y un espacio donde la gente se pueda comunicar de otra manera, recuerda que la mediación se aconseja cuando existen relaciones que continúan, para resolver algo que las preserve. Lo que hace un mediador es ayudar a convivir mejor entre personas que van a seguir viéndose.

Martínez Zampa describe una realidad extendida: la pandemia nos ha obligado a compartir más

daniel mz.jpg
Daniel Martínez Zampa sostiene que hay herramientas como la mediación y la negociación que no están suficientemente aprovechadas.

tiempo en la casa y es esperable que haya conflicto, se volvió algo habitual.

“Las estadísticas y los casos que vemos nos están mostrando cómo conflictos que no tienen nada que ver con el ámbito penal, comienzan con problemas interpersonales entre vecinos: por la basura, los ruidos, el uso de determinados espacios, las medianeras; y después terminan en cuestiones mucho más graves o en delitos”, analiza.

Buscar lo adecuado

Los conflictos se agudizan y hay que saber detenerlos, buscar la forma, acota Saidman: “Si bien la justicia de paz y de faltas tiene una impronta conciliadora y las propiciamos, lo que correspondería es que lo haga un mediador”.

Como en un diálogo diferido Martínez Zampa coincide en que hay herramientas que no están suficientemente aprovechadas y aclara: “Lejos de proponer que todo conflicto sea motivo de negociación o de mediación, planteamos que para cada tipo de problema pueda haber una estrategia más adecuada”.

Resoluciones pacificadoras  

Sobre los resultados de las audiencias de conciliación que se dan en el juzgado de faltas a su cargo, Saidman asegura que en muchos casos se logra una pacificación, al menos por un tiempo. “Hay audiencias muy lindas, algunas muy intensas”, afirma.

Si se logra una conciliación entre las partes ese acuerdo se homologa y se extingue la acción contravencional, es decir que ya no continúa el expediente. “Ésa debiera ser la matriz o el lineamiento fundamental de la justicia de faltas; porque es una justicia de pacificación social y no de represión”, agrega.

saidman.jpg
Personal del juzgado de faltas de Barranqueras. Sandra Saidman (en el centro, de cabello rizado y anteojos en mano).

En el convencimiento de que los procesos de conciliación dan resultado, remarca que se apela a valorar que si a alguien le pasa algo a la primera persona que se acude o que puede dar una mano es el vecino o la vecina.

Menciona el caso de una queja por malos olores (cloacales) en una casa que tenía un excusado en un patio. Por las características del grupo familiar se supo que no tenían forma de contar con un baño entonces acompañaron las gestiones y el municipio aportó la mano de obra para adecuar un sanitario.

Distinto fue el caso de una canchita fútbol, donde a su vez había un comedor barrial que ofrecía un trabajo social importante. El problema era la pelota de fútbol que de tanto en tanto molestaba a una vecina. Como no había una barrera que contenga los pelotazos el juzgado acudió al Instituto del Deporte y se logró acceder a una red. “Es una cuestión que trasciende lo jurídico pero que si no se da una mano el conflicto escala”, define Saidman.

Lo que prevé la ley: a quién y dónde acudir

En caso de requerir el servicio de mediación o a quién pedir asesoramiento, en la provincia existe un centro público de mediación -conexo al Poder Judicial-, que funciona en López y Planes y Brown, en Resistencia y delegaciones en Sáenz Peña, Villa Ángela, Charata, Castelli y San Martín.

También existen centros de mediación privados y un registro de mediadores que controla el Superior Tribunal de Justicia.

Daniel Martínez Zampa recuerda que la provincia es pionera en la materia.

Desde el año 2000 el Chaco cuenta con una ley de mediación penal (4.989 ahora 11.081 N, cuyo autor es el actual camarista Víctor Del Río) que fue la primera del país y habilita la posibilidad de ir a una mediación también en contravenciones.

En otras provincias y países iberoamericanos existen centros de mediación comunitaria.

Hace una semana finalizó un congreso internacional de mediación policial y policía de proximidad, que se organizó desde el instituto de educación superior de formación policial y seguridad pública. Se plantearon experiencias de personal policial en España, Uruguay, México y de Argentina, con la conciencia de que la conflictividad requiere nuevas herramientas para gestionar.

Más de conflictos entre vecinos+ Ver todas
Te puede interesar