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Contadores piden acelerar el debate de la reforma impositiva

La Facpce trabaja en un proyecto que presentará a la Subsecretaría Nacional de Ingresos Públicos para evaluar una reforma.

La pandemia provocará una debacle económica sin precedentes en el mediano plazo y se debate el rol que tendrá el Estado para equilibrar los recursos necesarios para su funcionamiento, como también para apuntalar la actividad productiva y comercial.

Omar Marsall
Omar Marsall, protesorero de la Federación de Profesionales de Ciencias Económicas.


Una revisión y modificación del sistema impositivo es una demanda de años de parte los contribuyentes, como de quienes deben trabajar con él y que desde los diferentes gobiernos no desconocen pero al mismo tiempo se niegan a una reconsideración por el creciente gasto público. 


En ese sentido, desde la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (Facpce), su protesorero el chaqueño Omar Marsall señala que la organización fue convocada por la Subsecretaría nacional de Ingresos Públicos para aportar su mirada a las reformas necesarias. 

 


‘Se pretende que se respeten los principios constitucionales de la tributación: razonabilidad, igualdad, proporcionalidad, capacidad contributiva, equidad y universalidad‘, expresó Marsall para marcar los ejes. 


El cambio de raíz que se propone también significa una interpelación y revisión acerca de la eficiencia del Estado como administrador de los recursos públicos para que, ante cada bache en las cuentas, la única y más simple salida sea la generación de un nuevo tributo.


‘Cómo está hoy, no existe tal sistema. Todos los impuestos que se van creando tienen como objetivo cubrir el déficit y entonces cada vez son necesarios más tributos para atender el déficit fiscal‘, indicó el dirigente. 


El país hoy cuenta con 166 tributos si se tiene en cuenta los que imponen la Nación, las provincias y los municipios. Entre las iniciativas está no solo la de bajar el número desde la cantidad y la conceptualidad, sino también de hacer un esquema más amigable para el contribuyente y los profesionales en Ciencias Económicas. 


‘Si tienen que quedar 150 o 5 impuestos se verá en función a la organización tributaria que fundamentalmente simplifique normas e implementación y que el pago tenga el destino que se indica para su creación. Hoy la gente siente que paga demasiados impuestos y siempre está la sensación de que no alcanza, y cuando se compara la carga impositiva que tiene Argentina con países desarrollados no es muy diferente pero aquí los resultados no son los esperados‘, consideró. 


En ese sentido planteó la ecuación de que si se aliviaran los aportes en impuestos esos recursos que no destinan al fisco podrían direccionarse en otro sentido. 


‘Si mediante impuestos se le saca la capacidad de reinversión a las empresas, el esquema será cada vez más perverso y más injusto y atentará contra las posibilidades de crecimiento del sector privado‘, comentó. 


En ese sentido, indicó que la simplificación en las normas también favorecerá la lucha contra la evasión y generará facilidad en el cumplimiento y pago. 


‘Hoy los procesos de administración tributaria son deficientes por la atomización normativa que avanza sobre el derecho del contribuyente y perjudica al fisco en la eficacia de recaudación y en la eficiencia del gasto público. Los impuestos deben contribuir a generar mayor inversión y empleo privado, con la necesaria reformulación del Sistema de Seguridad social que permita eliminar costos en las contribuciones patronales y personales, con una mirada especial a las pymes, que son las principales creadoras genuinas de empleo‘, evaluó y subrayó que los impuestos al consumo constituyen las principales causas de la iniquidad del sistema.


Capacidad contributiva


En lo que pareciera que sí existen coincidencias al menos desde el espíritu entre el Estado nacional y la Facpce es en esta iniciativa que se plantea como un aporte único para grandes patrimonios, que si bien no tiene el apoyo explícito de la organización, sí tiene entre sus intenciones de gravar más a la persona física en función de la capacidad contributiva que a las empresas. 


‘Hay que poner énfasis en la progresividad del impuesto para los individuos, y a la necesidad de crear incentivos para la producción en las personas jurídicas, atendiendo a las realidades regionales y a la competitividad de la producción ‘, apuntó Marsall. Agregó que el trabajo de la federación también contiene el aporte de los consejos profesionales provinciales.

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