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El impacto de la pandemia se hace sentir en el sector agropecuario

La pandemia del coronavirus va dejando su impacto en el campo. La cadena del algodón es la más afectada, como la forestal, y la actividad que aún tiene menor impacto es la ganadería. Un relevamiento de NORTE RURAL con los actores de la cadena productiva del sector forestal, ganadero, agrícola y de la miel, reflejan un pantallazo directo de lo que sucede.

SAENZ PEÑA (Agencia, por Hipólito Ruiz) -“No podemos negar que todo ha cambiado, que muchas cosas resultan más difíciles pero lo que menos podemos entender es las complicaciones que hay entre una provincia y otra para circular con producción e insumos agropecuarios”, dice Rodolfo Dianda, productor ganadero y forestal de la zona norte Castelli.

La cadena algodonero fue la más complicada con esta pandemia. Hubo paralización de compra de producción, falta de alambres y cada en el consumo de fibra.

Por más que "estemos autorizados" a trabajar, indirectamente el golpe se recibe y es muy duro: restricciones de circulación, dificultad de desarrollo de tareas, diferimiento de trabajos programados, perdida de mercados optativos para ventas por problemas en las rutas, y todo ello en un contexto ya difícil, recesivo y de preocupación y desanimo generalizado, señala Dianda.

Ante la consulta de NORTE RURAL de cómo afecta esta pandemia al sector agropecuario, los productores y empresarios del sector agropecuario expusieron e cuadro de situación.

Jose Luis Tkaczuk, productor agrícola de Villa Angela, sostiene que en el caso del algodón y el servicio de cosecha, “muy mal con respecto a los pagos, esto desanima mucho”.  A eso –añade- hay que sumarle las pérdidas por las lluvias.

Los municipios y las provincias imponen barreras que obstruyen permanentemente la actividad económica”, dice empresarios del sector textil como es el caso Carlos Caram.

Es muy difícil para la actividad privada trabajar en este contexto en el que debido a la pandemia del Coronavirus cada provincia puso en marcha medidas de restricción en la circulación, señala. Si bien la agricultura tiene más libertad de acción, “de nada sirve si no hay un mercado ágil, una industria activa y libertad para el transporte de mercaderías”, agrega.

Esta situación que se da en el Norte Argentina, y que involucra a cuatro provincias, genera complicaciones a toda la cadena textil, desde la cosecha hasta el desmote y también a la hilandería por los problemas que se le presenta al transporte.

La provincia del Chaco por ejemplo, ha decretado un cierre bancario por toda esta semana,  Santiago del Estero ha desplegado un ejército policial para aislarse del Chaco y no permitir ingresos.

Corrientes estableció control e hisopado obligatorio para todo el que ingrese a la provincia, aún con permiso, y Santa Fe también con restricciones, lo mismo que en la provincia de Formosa donde se detectaron varios casos de Coronavirus.

Los empresarios textiles sostienen que las barreras interprovincales obstruyen la actividad económica e insisten en que deberían ponerse en marcha acciones coordinadas y unificación de criterios.

El sector forestal tuvo una clara señal de acompañamiento del gobierno de Chaco pero las circunstancias generales del mercado y de la provisión de insumos generó un fuerte impacto negativo.

HISOPADOS EN SANTIAGO DEL ESTERO

Ayer a mediodía, técnicos y productores algodoneros de Chaco se comunicaron con NORTE RURAL para comentar que al ingresar a la vecina provincia, por cuestiones de trabajo productivo, tuvieron que ser hisopados, y un seguimiento sanitario “que ya nos hicieron la semana pasada,  y ahora tenemos que esperar hasta mañana”, cuentan.

“Acá estamos, y aceptamos hacer el hisopado, y si nos piden que hagamos flexiones de brazos, y bueno, ya esto no da para más, y nosotros tenemos que trabajar y a los muchachos de los controles y de la seguridad ya los conocemos por pasar todas las semanas pero así son las cosas y la acción debe venir desde la Nación”, expresan en el comentario enviado a este diario.

 

DURO GOLPE A LA ACTIVIDAD FORESTO-INDUSTRIAL

SAENZ PEÑA (Agencia). En la actividad industrial el efecto fue mucho porque las ventas prácticamente se paralizaron y en el caso de la foresto-industria como fabricación de pisos y de muebles, también se prohibieron las obras y el traslado de personal.

“Aquí el impacto fue más duro porque en el campo al menos se pudo trabajar y el personal siguió cobrando pero produjo. Aquí se siguieron afrontando los costos pero sin producir absolutamente nada”, sostienen industriales forestales de Machagai y de Castelli.

En nuestro caso obtuvimos ATP y créditos del Banco de la Nación a tasa del 24 % que ayudo, pero solo a amortiguar un poco, el golpe está y es muy fuerte y ni hablar además de poder actualizar algunos precios de los productos, señala Rodolfo Dianda.

“Todo lo que tenga que ver con muebles, carpintería, y actividades afines, esta todo parado, no hay ventas”, dice el productor forestal y de carbón, Miguel López.

Respecto a aserraderos, para todo lo que es la elaboración de durmientes, varillas, portones, con poca venta y con muchas dificultades para trabajar, en muchos pueblos, “aparece un caso y no te dejan trabajar o te quedas sin personal por varios días”, comentaron forestales de Los Frentones.

EL TRABAJO EN LOS MONTES

Los productores forestales de Castelli y Los Frentones cuentan a NORTE RURAL que en el trabajo del obraje en sí, el problema más grande es la disponibilidad de personal, en alusión a lo que vino sucediendo en el departamento Almirante Brown, “porque no sabes cuándo te cierran un pueblo y no te dejan llevar personal a trabajar y eso genero impacto negativo en nosotros y en ellos”, comentaron.

“Muchos se anotaron en el IFE, y ya no quieren trabajar o esperan cobrar. Muchos problemas con los bancos, con los turnos para sacar dinero, o con los cajeros llenos, a eso hay que agregar que  hay mucha dificultad con la provisión de repuestos, especialmente si vienen de Buenos Aires o Rosario, ya que los transportes no andan.

“NO PODEMOS PARAR”

Desde Corzuela, el productor y empresario forestal Gerardo Curti expuso que los problemas que se vienen planteando en torno a la actividad forestal “son muchos y en medio de esto, conseguir repuestos para las maquinarias y herramientas es muy dificil”.

A ello se suma que hay falta de ventas y que en general hay pese a las medidas tomadas por el gobierno de exceptuarnos en la actividad, un panorama serio y un rubro que no aguantaría si se tiene  que parar , no podríamos pagar sueldos ni nada por qué se vive el día a día”, señala .

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