Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
HISTORIAS Y PERSONAJES DEL INTERIOR CHAQUEÑO

Ester Espinoza: el amor por los niños y compromiso de solidaridad

Hoy NORTE, en el marco de los 52 años, tiene el agrado de recordar la emotiva historia de vida de Ester Espinoza, una mujer de 53 años que diariamente y de manera incansable se levanta temprano cada mañana, toma su vieja bicicleta rosada y emprende el viaje de unos 8 kilómetros; más que una rutina diaria, es un compromiso de amor y solidaridad demostrados ante más de cien niños rurales.

SÁENZ PEÑA (Agencia).  Allí la visitó NORTE y compartimos parte de la nota. Para Ester Espinoza, no implica carga alguna. Por lo contrario, lo considera un deber moral y se siente bien porque de este modo es útil en la vida. Esta mujer, de lunes a viernes, durante diez años, recorrió en bicicleta más de ocho kilómetros -con frío, calor, lluvia ó tierra- desde su casa hasta el Lote 23 de Colonia Rivadavia, donde está la Escuela 64, para cocinar para más de cien chicos.

ester.jpg
Ester Espinoza, ejemplo de solidaridad, entrega y amor por niños rurales. Cuando habló con NORTE, soñaba con que algunos de estos chicos puedan ser médicos o enfermeros

Y sin percibir salario por ello, lo único que motiva su trabajo es el amor por los niños que concurren al establecimiento. Cuenta la directora que no faltó ningún día. Muchas veces tomó el hacha, corta leña para el fogón, para que no falte leche caliente.

53 AÑOS, ocho HIJOS Y cuatro HECTÁREAS

Ester recorre en su bicicleta rosada, en otras oportunidades en carro -dependiendo de las condiciones climáticas- el camino vecinal para llegar a la escuela de Colonia Rivadavia con tanta naturalidad. Tiene 53 años. Y ocho hijos. Vive en el campo junto a su familia en un predio de 4 hectáreas.

‘Por eso, a pesar de que sembramos algodón y perdimos todo por la sequía, por ser productores muy chicos, no entramos en el sistema y no cobramos el subsidio‘, comenta ante NORTE que la visitó en su vivienda rural.

HERENCIA SOLIDARIA

Por otra parte, Ester trasmitió el espíritu de solidaridad y amor a su familia, actualmente su hija María también colabora en la institución llegando cada mañana al jardín de infantes para preparar el desayuno de los 20 niños que concurren al jardincito.

‘Mi mamá siempre hizo esto y yo la acompañaba, hoy vinimos en carro porque estaba lloviznando, pero no podemos faltar porque hay que cocinar para los chicos‘, dijo María.

La Orden del Quebracho

A Ester, el Rotary Club Sáenz Peña la distinguió con ‘la orden del Quebracho‘, en reconocimiento a su tarea abnegada, con lo cual se convierte en una modelo chaqueña.

Es una distinción que desde hace décadas atrás Rotary Club Sáenz Peña entrega anualmente a personas o Instituciones sin fines de lucro que se destaquen por su servicio a la comunidad en el Chaco. La directora de su escuela, Graciela González, se siente orgullosa que una entidad haya reconocido la tarea se su amada cocinera.

‘Ella tiene muchas necesidades en su casa, pero sin que tenga un sueldo, viene a trabajar gratis por los demás, la verdad, me emociona el alma cada día al ver lo que hace esta buena mujer‘, dice.

Exponente de la humildad y servicio al prójimo

‘La verdad, este caso de abnegación demostrada por Ester nos conmueve profunda y gratamente‘, dice el presidente del Rotary Club Sáenz Peña, Sergio Colaneri, al hablar del tema del cocinera ad honorem de la E.E.P. 64 del Lote 23, Colonia Rivadavia.

‘Ester nos conmovió el día en que le entregamos el premio: no lo quería recibir, pero nosotros queríamos gratificarla por la labor que realiza, porque tiene a cargo más de cien chicos a los que alimenta con desayuno y almuerzo, y ella dijo que el premio era cada mañana la sonrisa de los niños‘, comenta emocionado el dirigente rotario.

ester2.jpg
Imagen ilustrativa de niños que concurren a una escuela rural en el Chaco.

‘Nosotros tenemos muchas personas que trabajan día a día; pero esta señora Ester nos conmovió‘, relata. Sostiene que con ejemplos como el de Ester Espinoza, ‘podemos decir que estas personas están, que existen, que son de carne y hueso, es cuestión de mirar un poco al costado y observar a estas personas por la labor que realizan en la comunidad y la mayoría de ellas tienen escasos conocimientos educativos, escasos recursos pero tienen un gran corazón‘, sintetiza.

Ester se muestra feliz por el servicio que diariamente presta, en su rostro se observa una sonrisa de satisfacción cada vez que llega a la escuela. Es un ejemplo.

Temas en esta nota

Notas relacionadas
Más de Aniversario NORTE+ Ver todas
Te puede interesar