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Mientras los precios suben, en los barrios se compra lo justo

Las ventas en almacenes se redujeron y se nota que la gente lleva lo indispensable, aseguran comerciantes.

Prudencia, esperanza, moderación, paciencia, son las palabras que bien podrían describir el estado de ánimo de pequeños comerciantes y cuentapropistas de una de las barriadas del oeste de Resistencia. 

Por avenida Malvinas Argentinas un quiosco que en horario extendido solía atender a un concurrido tráfico próximo a ruta 11, hoy mermó considerablemente la atención. “Se vende bastante menos que hace una semana, dos; además el proveedor de (una conocida marca de) cervezas avisó que en estos días no repondrá”, describe el encargado, pidiendo reserva. A sabiendas de que las bebidas son el plato fuerte del rubro, la noticia es recibida con algo de resignación y otro de moderada angustia.  

Antes, un almacenero del barrio 100 viviendas hacía el mismo análisis a escasas dos cuadras. Los dos aseguran que los aumentos fueron de la mano con la merma de clientes y de salida de productos. El mismo hombre habilitó al lado un puesto de venta de comidas rápidas: pollo al horno, hamburguesas, milanesas y papas fritas, entre los platos más populares. “Hace tres días que no abría, hoy vine para ver qué pasaba”, contó a las 10.30. A esa hora tomaba el primer pedido del día, algo inusual para un feriado en tiempos corrientes. Dios quiera que se normalice, porque está todo parado mientras los precios suben; la bolsa de papas se fue de $300 a $700.  Tenemos esperanzas de que la cosa mejore y nos vaya bien”. 

Cerca de allí en el cruce de las avenidas Malvinas y Mc Lean, frente a la terminal de ómnibus, un joven esperaba al dueño en un conocido puesto de verdura y fruta. Ya pasadas las 11 el sereno contaba que tan solo esperaba al propietario para entregar el turno e irse a dormir. Vive en el Bettina Vásquez, un barrio no tan alejado pero con la dificultad de tener que pasar dos puestos de control sin un papel que justifique que -por ahora- trabaja de cuidador. Para ahorrarse problemas se mudó a una vivienda más cercana que un familiar le ofreció como opción temporal o “mientras dure esto”, dice. 

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