
Las bestias que recreamos
Análisis literario
Hace tiempo me acecha una imagen: la escritura como bestia marina que solo deja ver su lomo de vez en cuando, para hacernos saber que existe, que no se trata de un mito ni de las alucinaciones de mentes afiebradas, de la manía tan actual de atribuirle la creación a una inteligencia artificial salida de control, sino de algo real y concreto. Pero que, al igual que los cetáceos, una vez que creemos estar ante la posibilidad apreciarlos en su totalidad vuelven a sumergirse y desaparecen en las profundidades oceánicas para volver a ser vistos quién sabe cuándo. ¡Tal vez nunca más en lo que nos quede de vida! Tan miserables somos para el conocimiento que nos desprecia sin preocuparse por las noches de insomnio que pasaremos tratando de recrear ese trazo fugaz que una vez creímos distinguir.







