
La contaminación atmosférica desencadena cáncer de pulmón en quienes nunca fumaron
La huella tóxica en el ADN
Imagine que un acto fundamental, inconsciente, que mantiene la vida, como la respiración, en cada inhalación introduce, además de oxígeno, un ejército invisible de partículas tóxicas capaces de infiltrarse en lo más profundo de sus pulmones, alterar su ADN y sembrar las semillas del cáncer.







