
El agotamiento crónico que arrasa con la vocación docente en América Latina y el mundo
“Ser maestro no es para débiles”
"Este hematoma me lo hizo una estudiante de décimo grado. Me dijo que la odiaba y me golpeó con una botella. Ese día pedí una licencia médica". Así arranca el testimonio de Carolina*, profesora de secundaria en Bogotá, quien después de años de vocación, se encontró colapsando emocionalmente frente a sus alumnos. Su historia, desafortunadamente, no es única.







