La incitación al odio comienza con palabras
La Unesco recuerda que la libertad de expresión es un pilar de cualquier democracia, pero advierte que esta libertad no puede ser utilizada como excusa para difundir el odio. El respeto por los derechos humanos, la tolerancia y la igualdad deben ser los valores que guíen el uso de la palabra. Al permitir que los discursos que fomentan la discriminación, la violencia y la exclusión se impongan en el debate público se corre el riesgo de que este fenómeno se convierta en la semilla de nuevas divisiones, conflictos y tragedias.







