La lucha contra la desinformación
Las mentiras, especialmente las más sensacionalistas o escandalosas, tienden a provocar reacciones emocionales más intensas que los hechos verídicos. Así lo advierten distintas investigaciones que se llevaron a cabo para comprobar si las personas son más propensas a creer en aquellas narrativas que les provoca una fuerte respuesta emocional, independientemente de su veracidad.








