
La historia de la niña chaqueña que volvió a vivir gracias a un trasplante renal
Matilda y “Pipi”
Matilda tiene siete años, le gustan los moños grandes, bailar frente a las cámaras y comer pizza —sin sal—. Habla mucho, sonríe todo el tiempo y se mueve con esa naturalidad que tienen los chicos cuando todavía no saben del todo lo fuerte que fueron. Aunque su historia empezó lejos de esa liviandad



















