
Un grupo de pumas cambió la dieta y le dio resultado: su población no para de crecer
Adiós ovejas, hola pingüinos
Los estancieros y los pingüinos de esta estepa fría y ventosa comparten el enemigo: los pumas. Los estancieros los odian porque matan a las pocas ovejas que resisten la decadencia de la alguna vez próspera industria ovina. Y los pingüinos tienen un problema aún mayor: los pumas se los comen.














