
Ser el cambio
Miro el calendario. Un año y cinco meses. Aún recuerdo la frase de Tato, mi colega y compañero, los primeros días de enero del 2020: “Mariana otra vez el coronavirus”, en forma de broma, dado que insistentemente subía las noticias que llegaban desde Asia. Fue surrealista que no pasáramos ni dos meses de ese diálogo a un silencio de película de ciencia ficción, y el resto es historia. Sí, estamos haciendo historia.



