
Los últimos Marussia
Cuando una empresa automovilística desaparece – ya sea por venta o quiebra – suele haber muchas víctimas. Por un lado, sus cientos o miles de empleos directos, sin contar una industria auxiliar que puede que no sobreviva. Además, edificios, maquinaria, prototipos y vehículos terminados o semiterminados que sólo le duelen a los amantes de los autos.


