La viralidad de lo emocional
Las redes sociales se han convertido en un lugar donde las noticias, opiniones y, sobre todo, los contenidos emocionales, polémicos o indignantes se mueven a la velocidad de la luz. El ciclo de retroalimentación instantáneo -esa recompensa inmediata que se recibe a través de los "me gusta", retuits o comentarios- ha creado un ecosistema que provoca reacciones extremas y es lo que más circula, lo que más se viraliza. Y en esta especie de burbuja, lo que más tiene potencial de convertirse en viral no es, precisamente, la reflexión profunda ni el análisis racional, sino el contenido diseñado para desatar pasiones, alimentar divisiones y profundizar las fracturas sociales.















