El robo de ruedas, una pesadilla cada vez más frecuente y onerosa
Las zonas predilectas son el micro y macrocentro. Las puertas giratorias de la Justicia no contribuyen. ¿Qué hacer para prevenir este tipo de hurto?
Llegar al auto y encontrarse con la ingrata novedad de que le falta una rueda es un mal trago que se repite con creciente frecuencia en algunos lugares de Resistencia y el Área Metropolitana.
Al calor de la crisis, caldo de cultivo para que afloren prácticas poco deseables, y la respuesta menos satisfactoria de la Justicia, en general, a la hora de penar a los autores de estos hechos, complica a la Policía. La frecuencia con la que se registra este tipo de hurtos crece y exige a los conductores tomar recaudos que podrían evitar el mal momento, sin que esto requiera necesariamente invertir dinero.

MODALIDAD EN AUGE
Los reportes que habitualmente envían a la prensa las fuerzas de seguridad, y en la experiencia que ofrece la calle, dejan en evidencia la curva creciente de casos en el Área Metropolitana de la capital provincial.
Según pudo saber NORTE, los registros policiales dan cuenta de un promedio de veinte hechos de estas características al mes, con lo cual, la cifra se aproxima a cerca de un hurto de ruedas diario.
La zona más caliente para este tipo de delitos es el micro y macrocentro de Resistencia, pero es bastante frecuente también en algunos sectores puntuales de otras localidades cercanas.
En la capital provincial, se aprovechan las zonas más cercanas al centro en virtud de la gran cantidad de vehículos que permanecen en la vía pública, sin los recaudos que se vuelven casi obligatorios en los barrios más alejados.
En los últimos días, cobró relevancia un raid delictivo de una pareja que terminó pasando sus días tras las rejas, pero después de haber sido identificada como autora de varios hechos similares a bordo de un Renault Sandero gris.
"Nosotros monitoreamos y procedemos con la mayor celeridad posible, pero en un principio la fiscalía no accedía a secuestrar el vehículo utilizado para cometer los delitos, y tanto la mujer implicada como el hombre recuperaron rápidamente la libertad", describió con cierto dejo de resignación la fuente policial consultada.
Fueron, al menos, tres hechos que pudieron reconstruirse en virtud de las denuncias realizadas, pero se sospecha que ambos pudieron haber cometido otros atracos, sin que estos hayan sido puestos a conocimiento de las fuerzas de seguridad.
"Muchas veces no entendemos el criterio con que resuelve estas cuestiones la Justicia porque se trata de delitos penados con privación de la libertad e incluso tienen el agravante de que se comente en la vía pública, pero lamentablemente, los autores suelen ser puestos en libertad rápidamente y vuelven a delinquir", aseguran desde la Policía.
COSTOSA PESADILLA
Si se evita el siempre polémico mercado negro, reparar el daño tras ser víctima de un hecho como el robo de una rueda puede requerir una inversión más importante de lo que se cree.
Los precios son muy variables y depende no solo del rodado del vehículo en cuestión, sino de la calidad del equipamiento que se busque adquirir.
De todas maneras, en términos generales, una llanta de acero R16 tiene un valor de mercado aproximado de $100.000 y una cubierta de gama media se acerca a los $150.000. Con estos costos, reponer una rueda sustraída puede acercarse mucho o incluso superar los $250.000, en algunos casos puntuales.











