
Para el futuro o para el pasado
“A Winston le parecía estar recorriendo las selvas submarinas, perdido en un mundo monstruoso cuyo monstruo era él mismo. Estaba solo. El pasado había muerto, el futuro era inimaginable. (...) Y ¿cómo iba a saber si el dominio del Partido no duraría siempre? Como respuestas, los tres eslóganes sobre la blanca fachada del Ministerio de la Verdad le recordaron que: la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud, la ignorancia es la fuerza”. De “1984”, de George Orwell.







