Dos jóvenes de Taco Pozo representarán al Chaco como voluntarios en la visita del papa León XIV
Daniela Artaza y José Luis Paz, catequistas e integrantes del Grupo Misionero de la parroquia Santa Rosa de Lima de Taco Pozo, fueron seleccionados junto a más de 25 mil voluntarios que participarán de la organización del histórico acontecimiento.
Dos jóvenes de Taco Pozo serán protagonistas de una experiencia histórica para la Iglesia argentina. Daniela Artaza y José Luis Paz, catequistas e integrantes del Grupo Misionero de esa localidad del interior chaqueño, fueron seleccionados para formar parte del voluntariado que acompañará la visita del papa León XIV a la Argentina.
La convocatoria, que reúne a más de 25 mil voluntarios, representa para ambos una oportunidad única de vivir un acontecimiento de gran trascendencia desde el servicio, la fe y el compromiso comunitario. La noticia fue recibida con mucha alegría e ilusión en Taco Pozo, ya que Daniela y José Luis no solo participarán de una experiencia inédita en sus vidas, sino que también llevarán consigo la representación de su comunidad y de la Iglesia diocesana.

Como parte del voluntariado, ambos jóvenes comenzaron a participar de las instancias de capacitación y preparación organizadas para quienes tendrán distintas responsabilidades durante la visita papal. A este proceso se suma la novena de preparación para la llegada del Santo Padre, un tiempo de oración y encuentro que involucra a las comunidades y busca disponer espiritualmente a los fieles para este acontecimiento.
Para Daniela y José Luis, la experiencia representa mucho más que colaborar en la organización de una visita histórica. Significa poner en práctica los valores que forman parte de su compromiso cotidiano como catequistas y misioneros: la vocación de servicio, la entrega y la disposición para acompañar a los demás.
La participación de los jóvenes trasciende el plano personal y se convierte en un motivo de alegría para toda la diócesis. Desde Taco Pozo, una localidad del interior profundo del Chaco, llevarán la fe, la esperanza y el compromiso de una comunidad que también quiere ser parte de este acontecimiento eclesial. Su presencia entre miles de voluntarios constituye, además, un reconocimiento al protagonismo de los jóvenes dentro de la Iglesia y al trabajo que realizan diariamente en sus comunidades.












