Tras la tregua de la crecida, reabren el paso fronterizo sobre Yacyretá
Vuelve la circulación vehicular por el descenso del nivel del río Paraná. Continuará abierto una vez finalizada la visita del Papa.
La circulación vehicular y peatonal sobre el coronamiento de la represa de Yacyretá volvió a quedar habilitada, en una decisión que devuelve una conexión fronteriza entre las ciudades de Ituzaingó, en Corrientes, y Ayolas, en Paraguay. La reapertura se produjo después de varias semanas de restricciones vinculadas con la evolución hidrológica del río Paraná y las condiciones operativas de la central hidroeléctrica, que habían obligado a interrumpir preventivamente el tránsito el pasado 13 de octubre.
La medida se realizará bajo el esquema horario habitual, de 9 a 19 y representa un alivio para quienes deben trasladarse por motivos laborales, comerciales, familiares como turísticos. También recupera una alternativa de conexión terrestre que tiene una importancia particular para las localidades de ambas márgenes del espejo de agua.
La decisión fue adoptada por la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), luego de una evaluación de las condiciones técnicas de la central y de la evolución de los niveles del río. Los informes permitieron determinar que el escenario había mejorado lo suficiente como para restablecer el tránsito.
Con el descenso de los niveles del río, el panorama comenzó a ofrecer mejores condiciones para recuperar la circulación. Sin embargo, la reapertura no debe interpretarse como una normalización definitiva de la situación hidrológica, sino como una decisión que responde a las condiciones verificadas al momento de la evaluación. La evolución del Paraná continúa siendo un factor determinante para la administración de este paso.

El cruce por la represa tiene características particulares dentro de la conectividad fronteriza de la región. No se trata solamente de una vía alternativa para trasladarse de un país a otro, sino de una infraestructura que permite sostener una relación cotidiana entre dos comunidades separadas por el río, pero unidas por una intensa circulación de personas.
Para los habitantes de Ituzaingó y Ayolas, la posibilidad de atravesar el coronamiento representa una herramienta concreta para acortar distancias y facilitar desplazamientos que, de otra manera, requieren recurrir a otros pasos fronterizos y realizar recorridos más extensos.
La interrupción del tránsito, por lo tanto, tiene consecuencias que exceden el movimiento turístico. Afecta también a trabajadores, comerciantes, prestadores de servicios y familias que mantienen relaciones a ambos lados de la frontera.
VISITA PAPAL
La decisión de restablecer el tránsito también se inscribe en un contexto de mayor expectativa por el movimiento de personas que se prevé alrededor de la visita del papa León XIV. La Entidad Binacional de Yacyretá contempló la demanda migratoria que podría generarse por ese acontecimiento, que movilizará a numerosos fieles y visitantes y podría incrementar la circulación entre las comunidades de la región.
La cercanía de un evento religioso de esa magnitud vuelve especialmente relevante la disponibilidad de conexiones fronterizas. La posibilidad de utilizar el paso sobre Yacyretá ofrece una alternativa para quienes deban trasladarse entre ambos países, además de contribuir a distribuir los movimientos de personas y vehículos. La buena noticia es que según lo confirmado, el cruce continuará habilitado una vez concluido ese acontecimiento.
La reapertura del paso fronterizo llegó acompañada de otra novedad para la actividad turística: el Centro de Visitantes de Yacyretá retomó las visitas guiadas a la central hidroeléctrica y a las obras del proyecto Aña Cuá.











