Descubren pequeños arácnidos que pueden revelar el impacto de la deforestación
Un estudio de investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste permitió registrar por primera vez la presencia de pseudoescorpiones en distintos ambientes de la región. Se encontraron 26 ejemplares, casi todos en sectores boscosos, lo que refuerza la importancia de conservar los ecosistemas naturales frente al avance de la frontera agrícola.

El avance de la agricultura y la transformación de los ambientes naturales en el Chaco Seco argentino generan una creciente preocupación por sus consecuencias sobre la biodiversidad. En ese contexto, una investigación desarrollada en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) permitió obtener información inédita sobre la presencia y distribución de los pseudoescorpiones, diminutos arácnidos que pueden aportar información valiosa para comprender los efectos de la degradación ambiental.
El trabajo, realizado por el licenciado en Ciencias Biológicas Sandro Leonardo López, en el marco de una beca de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE, constituye el primer estudio de estas características desarrollado en el Chaco Seco argentino y abre nuevas posibilidades para evaluar el estado de conservación de sus ecosistemas.
La investigación, denominada "Ensambles de Pseudoscorpiones (Arachnida) en diferentes microhábitats del Chaco Seco argentino", fue dirigida por los doctores Gilberto Ávalos y Helga Cecilia Achitte Schmutzler, docentes e investigadores del Laboratorio de Biología de los Artrópodos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura (FaCENA).

Los resultados preliminares permitieron identificar 26 ejemplares pertenecientes a cuatro familias, cinco géneros y al menos cuatro especies. Uno de los datos más significativos fue que 25 de los animales se encontraron en sectores de bosque y solamente uno en pastizales, una diferencia que pone de manifiesto la importancia de los ambientes boscosos para la supervivencia de estos pequeños organismos.
Una región bajo presión por el avance agrícola
El Chaco Seco constituye una extensa región natural que comprende la mitad occidental de las provincias de Chaco y Formosa, el este de Salta, prácticamente toda Santiago del Estero, el norte de Santa Fe y Córdoba, además de sectores de Catamarca, La Rioja y San Luis.
Se trata de un territorio caracterizado por una importante diversidad de ambientes naturales, entre ellos bosques, arbustales, sabanas y pastizales, que albergan numerosas especies animales y vegetales.
Sin embargo, la expansión de las actividades productivas modificó profundamente parte de ese paisaje. Según los antecedentes considerados por los investigadores, aproximadamente el 22% de la superficie originalmente cubierta por esos ambientes, equivalente a unas 25,8 millones de hectáreas, fue transformado, principalmente por el avance de la agricultura.

Esta situación despertó el interés de distintos equipos científicos por conocer cómo la pérdida de cobertura boscosa afecta a los animales que habitan la región, especialmente a aquellos organismos pequeños que cumplen funciones ecológicas y cuya presencia suele pasar inadvertida.
Entre ellos aparecen los pseudoescorpiones, integrantes del grupo de los artrópodos, que también comprende a insectos, arañas y otros invertebrados con cuerpos segmentados y patas articuladas.
Pequeños habitantes del bosque con gran valor ambiental
Los pseudoescorpiones son arácnidos que miden entre uno y siete milímetros de longitud. Su apariencia recuerda a la de un escorpión, aunque presentan una diferencia fundamental: carecen de la característica cola de estos animales.
Habitan numerosos ambientes terrestres y suelen refugiarse en espacios poco visibles, como la hojarasca acumulada sobre el suelo, las grietas entre rocas, debajo de piedras y bajo la corteza de árboles vivos o troncos en descomposición.

Su importancia científica radica en que la cantidad de especies y ejemplares presentes puede variar cuando se modifican las condiciones ambientales, especialmente la humedad, la temperatura y la estructura de la vegetación.
Por esa razón, distintos estudios sobre biodiversidad y conservación utilizan estos organismos para obtener información sobre los cambios que experimentan los ecosistemas.
En Argentina, sin embargo, las investigaciones sobre su ecología todavía son limitadas. Si bien se conoce que la especie Neochelanops michaelseni puede funcionar como indicadora de alteraciones en los bosques, hasta la realización de este trabajo no existían estudios específicos sobre los pseudoescorpiones del Chaco Seco.
Un relevamiento en bosques y pastizales chaqueños
Para desarrollar la investigación, López llevó adelante una campaña de muestreo durante noviembre de 2024 en distintos sectores de la provincia del Chaco.
El trabajo de campo comprendió tres áreas de pastizal y tres de bosque. En cada una se delimitó una superficie de 200 metros de largo por 50 metros de ancho, dentro de la cual se establecieron cinco puntos de muestreo.
El objetivo fue identificar los pseudoescorpiones presentes en cuatro microhábitats: suelo, hojarasca, corteza de árboles y pastizales, además de comparar su abundancia y diversidad.
Para la recolección se utilizaron distintas técnicas adaptadas a las características de cada ambiente.
En los pastizales se empleó una aspiradora especial para insectos, conocida como G-vac, complementada con búsquedas manuales. En los bosques, en tanto, se utilizaron trampas Winkler para extraer organismos de la hojarasca mediante secado progresivo y embudos de Berlese, que emplean calor y luz para desplazar a los pequeños animales presentes en muestras de suelo hacia recipientes de recolección.
También se realizaron búsquedas debajo de las cortezas y procedimientos de golpeteo de ramas sobre telas extendidas para capturar los ejemplares que pudieran encontrarse entre la vegetación.
Posteriormente, el material recolectado fue conservado en tubos con alcohol al 70% y trasladado al Laboratorio de Biología de los Artrópodos de la FaCENA.
Allí, mediante observaciones microscópicas y la utilización de guías taxonómicas y del Catálogo Mundial de Pseudoscorpiones, los investigadores avanzaron en la identificación de las familias, géneros y especies.
La hojarasca concentra la mayor cantidad de ejemplares
Los resultados preliminares, presentados durante la XXX Reunión de Comunicaciones Científicas y Tecnológicas de la UNNE, edición 2025, permitieron establecer diferencias importantes entre los ambientes estudiados.
De los 26 pseudoescorpiones recolectados, 25 aparecieron en sectores de bosque, mientras que solamente uno fue encontrado en pastizales.
Dentro de los microhábitats relevados, la hojarasca concentró 14 ejemplares y la corteza de los árboles otros nueve, convirtiéndose en los espacios con mayor presencia de estos arácnidos.
La identificación taxonómica permitió reconocer cuatro familias, cinco géneros y al menos cuatro especies. Entre ellas, la familia Chernetidae fue la que presentó mayor cantidad de géneros y ejemplares.
Los investigadores explicaron que la acumulación de hojas y restos vegetales sobre el suelo genera condiciones favorables para estos organismos, principalmente porque permite conservar la humedad y amortiguar las variaciones ambientales.
Además, la hojarasca alberga numerosos artrópodos y otros invertebrados vinculados con la descomposición de la materia orgánica, lo que contribuye a conformar un ambiente adecuado para la presencia de pseudoescorpiones.
Estas características permiten comprender por qué los sectores boscosos registraron una abundancia considerablemente superior a la de los pastizales, una tendencia que también fue observada en investigaciones desarrolladas en otros ambientes.
Un aporte científico para proteger la biodiversidad
Más allá de la identificación de ejemplares, el estudio representa un avance en el conocimiento de la fauna del noreste argentino, particularmente de organismos que hasta ahora habían recibido escasa atención científica.
La investigación también aporta información de base para futuros trabajos relacionados con la conservación de los bosques y el seguimiento de los cambios ambientales.
No obstante, los especialistas aclararon que todavía resta completar los análisis estadísticos necesarios para precisar las diferencias encontradas entre los microhábitats y determinar si las distintas especies presentan preferencias específicas por determinados ambientes.
En ese sentido, los resultados obtenidos deben considerarse preliminares y no permiten establecer por sí solos una relación causal directa entre la deforestación y la disminución de las poblaciones de pseudoescorpiones.
El licenciado Sandro Leonardo López y los directores de la investigación, Gilberto Ávalos y Helga Cecilia Achitte Schmutzler, coincidieron en la necesidad de continuar los relevamientos para ampliar el conocimiento sobre estos pequeños arácnidos y su distribución en el Chaco Seco.
La información reunida constituye un punto de partida para nuevas investigaciones que permitan evaluar con mayor precisión cómo responden estos organismos a las transformaciones del paisaje.
En una región donde millones de hectáreas de ambientes naturales fueron modificadas por la expansión productiva, conocer la vida que se desarrolla debajo de las hojas, entre las cortezas y sobre el suelo de los bosques representa un aporte fundamental para comprender la riqueza biológica que todavía conserva el Chaco Seco y la importancia de protegerla.










