Algunas familias de Barranqueras ya están usando los refugios ante la crecida del Paraná
Con postes, lonas, alambres, pallets, tacuaras y chapas dan forma a lugares de amparo para los ciudadanos que viven en zonas costeras.
Desde hace meses las autoridades vienen dando aviso a la población del Chaco acerca del fenómeno de El Niño, para tomar medidas respecto del cuidado de las personas y los bienes, especialmente de quienes viven en las zonas más bajas o cercanas a cursos de agua.

La crecida del Río Paraná, debido a lluvias persistentes en Brasil y Misiones, se hace sentir en el nivel del puerto Barranqueras. Además, el segundo día consecutivo de precipitaciones en el Área Metropolitana del Gran Resistencia tiene el alerta a los pobladores que tienen sus actividades cerca o viven del río.

Durante la mañana de este lunes los vecinos damnificados por la crecida del río, junto con agentes del Municipio de Barranqueras se alistaron para construir refugios con lonas de alta densidad, postes de palmera caranday como columnas, pallets y tacuaras como pared. En algunos casos pueden tener una suerte de galería, ya que el espacio habitable no es mayor a unos cuatro metros por tres, distribuidos en forma rectangular.

Bajo un lluvia que no para, hombres de manos callosas y gesto adusto con martillos, pinzas, tenazas, alalmbres y clavos refuerzan las estructuras, en un terrano donde la tierra es blanda y gomosa, más parecida a la arcilla, con algún porcentaje arenoso menor. Lonas impermeables y chapas negras son el cerramiento para las estructuras de serán hogar para al menos 70 chaqueños afectados por el avance de El Niño.
En la zona del Club Náutico, una de las primeras en recibir el impacto de la crecida, los habitantes salieron de sus hogares, para encontrar asilo en zonas más altas, cercanas a las defensas.

En otro tramo de la recorrida de NORTE, el puente del arroyo Iné se encuentra disponible para el tránsito y está siendo utilizado con normalidad. También el ripio del camino que lleva desde Puerto Antequeras hacia la Isla del Cerrito está en buenas condiciones, hasta el momento de la publicación de esta nota.

En diálogo con algunos vecinos, detallaron que el avance del agua trae aparejado algunas alimañas. "Maté dos yararás", aseguró Luis Barreto, poblador de la zona del Club Náutico Barranqueras mientras terminaba de colocar el toldo para el refugio en el que reside junto a su grupo familiar, en la zona alta de las defensas.

Hasta el momento no se evidenció traslado masivo de ganado mayor o menos, como tampoco de aves de corral y se aguarda el desarrollo del alerta meteorológico aún vigente en la capital chaqueña y alrededores.












