Un tiro en el pie
Nadie desconoce que el transporte público de pasajeros en el Chaco está en términos médicos en terapia intensiva. El oxígeno inyectado a través de subsidios en franca retirada impone un pronóstico reservado. El escenario de la crisis es el área metropolitana del Gran Resistencia e involucra a una mayoría de empresas con honrosas excepciones.
A nadie debe sorprender la situación cuasi terminal en la que se encuentra hoy. La problemática es histórica y con constantes altibajos y sólo fueron colocándose parches sólo para una sobrevida.

En esta nueva escenografía aparecen varios elementos que se muestran como inconciliables en el conflicto lo que es de una gravedad extrema porque involucra a 434.659 chaqueños y chaqueñas, potenciales usuarios de este esencial servicio para transportarse.
Las decisiones empresarias de las líneas de colectivos más afectadas, las respuestas gremiales a la problemática sumadas a la actitud de las autoridades municipales y provinciales con responsabilidad en el tema, no lograron conformar hasta ahora una solución. Y mucho menos alguna respuesta concreta a la masa ciudadana afectada.
Hoy culmina el receso invernal y mañana comienza la intensa actividad con una dinámica que distingue a Resistencia y su zona de influencia. Pero el servicio de transporte público sigue sumido en una incertidumbre que afecta a nuestros vecinos y vecinas que no tienen alternativa segura para movilizarse a trabajar, estudiar, concurrir al médico, hacer sus compras, entre otras necesidades básicas hoy insatisfechas.
Un contexto complejo
Al día de hoy para tratar de entender un poco por qué se llegó a esta situación sirve repasar algunos datos recientes que pueden ser de utilidad para descifrar el complejo conflicto.
El presidente de la Cámara de Empresarios del Transporte Automotor del Chaco Gustavo Larrea ensayó un cuadro de situación con su visión. En la semana que culminó expuso ante un periodista de NORTE en la edición del diario del 29 de julio, que el sector que representa afronta un cóctel dañino. Enumeró, a modo de ingredientes, que tiene una fuerte caída en los números de pasajeros transportados, una reducción constante de los subsidios y el incremento sin freno de los costos operativos. El empresario precisó que así se generó el escenario de desastre que afecta al servicio público de pasajeros en el área metropolitana de la capital chaqueña.
Larrea reconoció que el parque automotor se redujo drásticamente en apenas dos años. Explicó en números el cuadro de situación: en 2024 había 265 unidades habilitadas. En 2025 una caída del 26 por ciento dejó sólo 194 colectivos y hoy en 2026 el sistema cuenta con sólo 165 unidades por lo que el parque automotor se redujo un 38 por ciento. Sumó además algo fundamental, una drástica pérdida de usuarios transportados.
Según los datos oficiales presentados en las audiencias públicas, durante 2024 se transportaron 25.445.797 pasajeros. En 2025 la cifra cayó a 17.519.702 con una disminución del 31%. Este año la tendencia se agravó. Estimó que si la proyección actual se mantiene entre 2024 y lo que cierre en 2026 la caída acumulada de pasajeros puede llegar al 61%. La reducción de kilómetros recorridos y de servicios prestados más las unidades que circulan semi vacías conforman un diagnóstico letal de acuerdo a datos aportados por Larrea.
Pero el valor de 4.200 pesos que estiman los empresarios que debería costar el pasaje con la rentabilidad incluida aparece como un desatino para el pasajero que también tiene problemas ante la destrucción del poder adquisitivo y la reducción de subsidios impuestos por la política nacional del gobierno actual en todos los órdenes de la vida pero impacto dirigido a la clase social a la que el servicio está dirigido.
En este marco el sector del transporte colectivo de pasajeros expone una situación social delicada producto de los despidos, suspensiones y reducciones salariales además de que algunas empresas optaron por la convocatoria de acreedores para pilotear una tormenta perfecta que ¿nadie vio venir?
Las empresas que recurrieron a esta medida ante la justicia chaqueña continúan con una negociación para un acuerdo contra reloj porque mientras tanto el modo de transportarse principalmente en la capital está cambiando en un viraje que no parece tener retorno.
La situación damnifica a usuarios del transporte tanto urbano como suburbano de Resistencia, Barranqueras, Puerto Vilelas, Puerto Tirol, Puerto Bastiani, Colonia Popular, Colonia Benítez y Margarita Belén que conforman un núcleo poblacional en el que reside casi la mitad de la población de la provincia, de acuerdo al censo nacional de 2022.
Este dato poblacional más la ubicación geográfica que transformó a este territorio en un nodo logístico de privilegio que simplemente se puede observar saliendo del centro de la capital del Chaco y transitar pocos kilómetros de las rutas 16 y 11.
Esto aporta una demanda importante para el servicio público de pasajeros en un contexto poblacional altamente concentrado lo que hace presuponer una rentabilidad garantizada.
Entonces es importante que se explique ¿qué es lo que realmente pasó y pasa con el transporte de pasajeros? ¿Por qué se llegó al nivel de crisis actual?
Una peligrosa respuesta a la crisis
Las ventas de motos en el Chaco crecen a un ritmo que llama la atención cuando se relevan datos oficiales. Las calles del Gran Resistencia y su conglomerado exponen una realidad coincidente.
La demanda de transporte público no satisfecha buscó una mutación riesgosa para la propia comunidad que adoptó la salida más rápida ante la falta de respuestas a tiempo de un Estado que involucra al propio sector empresarial.
El cambio en la forma de movilizarse en proporción inversa al uso del servicio del transporte público de pasajeros expone crudamente la dimensión de la crisis pero suma mucho riesgo para las personas en las calles y rutas de la capital chaqueña.
Las cifras de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos confirman el cuadro de situación y muestran que durante julio se patentaron 62.401 motovehículos en todo el país de los cuales 4.057 correspondieron al Chaco. Ese volumen ubica a la provincia en el quinto puesto del ranking nacional sólo superado nada menos que por Buenos Aires, Santa Fe, Tucumán y Córdoba.
En tanto la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina también ratifica y confirma que registró durante junio de 2026 el patentamiento de 4.655 motocicletas en la provincia, el 6,8% del total nacional y que el Chaco sostiene el quinto puesto en el podio nacional. Por supuesto atrás de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Tucumán. El volumen de operaciones creció un 70,5% en comparación con junio de 2025 cuando se habían registrado 2.731 unidades.
Lo que te hace bien, te hace mal
Cuando el remedio se parece mucho a la enfermedad se transforma en una contradicción ya que tras el bienestar de hoy se esconde un mal mayor por venir.
Las calles de la capital y del área metropolitana del Gran Resistencia se llenan de alertas producto de un transporte público deficiente que nadie logró encauzarlo hasta hoy.
Las motocicletas que inundan la ciudad es una solución urgente para las familias que necesita transportarse para llegar a destino y cumplir con obligaciones esenciales como concurrir al colegio, al trabajo, al médico, a comprar alimentos y realizar trámites esenciales. Sin medir que día a día se exponen a un alto riesgo para sus vidas.
Los niveles de siniestros y accidentes en aumento que día a día vemos en la capital dejan traumas importantes y muy graves en niños, niñas y adultos. Sin mencionar la irreparable pérdida de vidas. Además de una familia destrozada también impacta en la atención en la Salud Publica. No sólo por el tremendo esfuerzo médico sino por los recursos famélicos que impone la política de ajuste de la Nación a los fondos que debe recibir el Estado chaqueño.
Parar la pelota
Está claro que es momento de parar la pelota como se dice en términos futbolísticos. Poner una pausa para pensar y resolver de la mejor manera el conflicto que afecta a semejante caudal poblacional. Hay que darle una salida al caos del tránsito y trabajar sin demora por un transporte humano seguro para la población. El sector empresario debe asumir su parte en un servicio que fue deteriorándose desde hace años sin que se resolviera un problema que hoy está en niveles de inviabilidad.
La sociedad de pasar a ser rehén del conflicto eterno con los paros en el transporte hoy es una víctima que termina pagando cara las consecuencias de un eterno problema no resuelto. Sin dudas una sociedad organizada y democrática tiene a sus autoridades electas con mandato para promover un bienestar común que hoy no lo tiene.
La crisis es de tal magnitud que no admite deserciones y necesita del compromiso de quienes tienen la responsabilidad a partir de lo que los chaqueños decidieron en las urnas.
El transporte público es conflictivo desde hace décadas y siempre el usuario fue el gran perdedor de un juego perverso por intereses económicos. El concepto de servicio público quedó desvirtuado pero hoy es imprescindible que todos los actores se asuman como responsables.
El municipio que tiene a sus contribuyentes padeciendo, el gobierno provincial la autoridad con su área específica para promover una salida, al igual que las representaciones empresarial y sindical, sin dejar de lado a legisladores y legisladoras de la provincia.
Mañana se pone en marcha la actividad después del receso invernal que dejó las calles de la ciudad con niveles notables de tranquilidad. La capital del Chaco vuelve a su febril movimiento y ello expondrá con la crudeza de siempre los serios problemas irresueltos, principalmente el del transporte público de pasajeros y el caótico tránsito.
El receso finalmente sólo sirvió para pausar y meter los problemas bajo la alfombra. Se perdió un tiempo invaluable.
De vuelta al trabajo habitual todo sigue igual para casi medio millón de chaqueños y chaqueñas que hoy se encontrarán con incertidumbre más que con certezas en cuanto a su servicio de transporte público.










