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Inversión pública en la Argentina

Energía en alza, agua y educación en caída libre

Mientras el sector energético proyecta inversiones por más de USD 14.000 millones para 2026, el presupuesto para agua potable marca el nivel más bajo en dos décadas y la inversión educativa se reduce a la mitad.

inversión en infra

La fotografía de la inversión en obras y equipamiento en Argentina entre 2024 y 2026 muestra dos realidades contrapuestas. Por un lado, el sector energético vive un boom: el país cerró 2024 con más de 900 MW de nueva capacidad renovable instalada y proyecta inversiones por hasta USD 16.500 millones para 2026 si se activa el RIGI. Además, Argentina alcanzó superávit energético en 2026.

En vivienda, también se vislumbra una recuperación impulsada por el crédito hipotecario: se espera que la inversión promovida alcance los USD 2.000 millones y el sector construcción proyecta crecer 35% en ingresos durante 2026.

Sin embargo, el resto de los rubros exhibe un marcado deterioro. El presupuesto educativo nacional cayó un 40% en 2024 y se redujo a la mitad en dos años. La inversión en infraestructura y equipamiento escolar se derrumbó 63%, profundizando desigualdades y limitando la alfabetización digital. Para 2026, la partida educativa apenas representaría el 0,73% del PBI, frente al 1,59% de 2015.

Aún más crítica es la situación del agua potable y alcantarillado. El presupuesto 2024-2025 fue el más bajo de los últimos 20 años, un 76% inferior al ejecutado en 2023. En la provincia de Buenos Aires, que concentra el 40% de la población, la caída alcanza el 98%. Más de 6 millones de personas viven sin baño y se reporta un millón de casos anuales de diarrea aguda, principal causa de muerte infantil evitable. La privatización total de AySA ya fue autorizada por decreto.

El transporte tampoco escapa a la crisis: el 29% de las rutas están en mal estado, la inversión vial cayó 75% en 2025 y recuperar la infraestructura demandaría unos USD 162.900 millones. En contraste, Córdoba lidera con inversión propia y el ferrocarril apunta a una modernización con USD 800 millones, aunque su privatización comenzará en 2026.

El panorama revela un país que prioriza la energía y la vivienda, mientras descuida servicios esenciales para la salud, la educación y la movilidad de millones de argentinos.

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