PASO sí, PASO no, esa es la cuestión
La vida institucional de la república es importante, pero hoy importa menos este tema.
Como siempre vivimos discutiendo las mismas cosas, que cada vez, interesan menos al común de los ciudadanos. ¿Por qué interesa menos el tema? Es importante en la vida institucional de la república, pero hoy, el común de la gente tiene en su mente otras angustias, otras prioridades, cualquiera sea su posición social, su trabajo o actividad.
La Constitución Nacional en su artículo 38 dice que: Los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático. Los partidos son el vehículo para la selección de representantes por el sistema electoral.
Las PASO, Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, son elecciones que permiten a toda la ciudadanía participar de la elección de quienes serán los candidatos en las elecciones generales, por cada partido que participe.
Desde lo personal, diría que estoy muy de acuerdo con la ley y también digo, que no ha servido a sus fines y objeto, porque desde la política se ha sido muy eficiente para arruinar sus objetivos.
Decir que hay que suspenderla o eliminarla porque cuestan mucho o porque no hay plata es bajar el nivel de la discusión. Hay que discutir cómo hacer para que sirva. Invertir en participación ciudadana y en perfeccionamiento de la democracia no es un gasto es una inversión en el futuro de la conducción idónea de la sociedad.
El problema no está en la Ley de las PASO, el problema está en el manejo que la ley y la justicia electoral hace de la autorización a funcionar de los partidos políticos. Los que no tienen votos para pelear dentro de su propia tribu, hacen un partido nuevo, o compran uno ya hecho para impulsar su candidatura.
Rige la máxima: "No tengo para ganar, pero tengo para hacer perder" y de esa forma aprietan en los acuerdos pre electorales, con la actitud amenazante de ir por fuera y saltan de una estructura partidaria a otra según sus intereses particulares de elección en elección.
El problema no es político ni legal. Es ético. El conjunto de la dirigencia política tiene que trabajar para terminar con esas actitudes y la ciudadanía tiene que analizar de mejor manera su voto.
La educación formal tiene mucho que decir. La escuela tendría que capacitar para la educación ciudadana, pero, como resabio de los períodos de facto, la política es palabra prohibida en las escuelas.
Los que enseñan instrucción cívica, o educación democrática o como se llame hoy, ¿saben cómo funcionan los partidos? ¿Tienen respeto por la actividad política?
¿Conocen el esfuerzo personal que implica militar por una idea? ¿O pertenecen a los sectores que hablan de "los políticos" como si fueran una creación humana ajena al universo que los contiene?
Generar un proyecto para suspender o eliminar las PASO, solo expone la insolvencia y falta de ideas para mejorar lo existente porque no funciona. No es igual la situación del partido del gobierno de los que navegan en la oposición.
A muchos les ha tocado estar de uno u otro lado en el pasado y siempre, se ha empleado la fuerza circunstancial para beneficio propio en esquemas de vuelo corto como el de la perdiz, sin aprender de ella, que por su corto vuelo facilita la bajen de un escopetazo.
Si me permiten pasar al lenguaje coloquial cotidiano, ajeno a la formalidad de una nota escrita, "dejemos de joder con mirar para otro lado" miremos los problemas verdaderos y las causas verdaderas y dejemos de saltar los obstáculos y trabajemos para eliminarlos. No es la tarea de una persona, del gobierno ni de un partido, es una acción colectiva que requiere el esfuerzo de todos.
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