Malvinas: Justicia Injusta
La historia es como el sol, conocemos una cara, e ignoramos la otra.
Hay relatos épicos que se cuentan con frecuencia se repiten tantas veces que se encarnan profundamente hasta volverse piel, por lo general son los que la gente quiere escuchar, pero hay otras verdades que poco se cuentan, generalmente son las que se prefieren ocultar. No por nada muchas veces escuchamos decir ¡algo habrá, pero prefiero no saberlo!

El golpe de estado cívico, militar, escleciastico del 24 de marzo de 1976 era parte del Plan Cóndor, (1) fue tragedia y sangriento para nuestra Nación, nuevamente un gobierno anticonstitucional asumió la conducción del país, y dan un giro en la política exterior por el reclamo de la Soberanía por Malvinas, prácticamente exigieron la restitución de manera inmediata de las Islas, situación imposible en cualquier disputa entre dos países (2).
Este Gobierno autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional"(3), inicia una de las etapas más tristes y sangrientas de la historia Argentina de la cual Malvinas forma parte, donde la mentira se volvió realidad gracias a la manipulación y el embuste llevado adelante por la complicidad de los medios de comunicación afines, la subversión fue la excusa utilizada para garantizar el negocio económico financiero. Accionar perfectamente expuesto en la "Carta Abierta de Rodolfo Walsh a la junta militar" (4).
El golpe de estado del 76 mediante el "Terrorismo de estado" (5) fue responsable de las torturas; violaciones; desapariciones; robos de aprox. 500 BB y asesinatos en masa del pueblo argentino. Una "trampa perfecta" pergeñada por Washington, dirigida por el Comando Sur estadounidense que "so pretexto" utilizó como herramienta aterradora la Doctrina de Seguridad Nacional (6) para disciplinar al pueblo, dentro de este esquema las Fuerzas Armadas cumplían con el "trabajo sucio" ordenado desde el Washington en contra del pueblo de nuestra Nación.
Conforme fueron pasando los años del gobierno ilegal, el pueblo quedó sumido en un manto oscuro de pánico económico y social provocado por el accionar represivo, donde el miedo y el terror fue el arma fundamental, acompañada por las pérdidas de las garantías individuales. Para el deterioro de la gestión del gobierno no tuvo que pasar mucho tiempo, la resistencia al gobierno ilegítimo se inicia al año siguiente del golpe, en 1977, desde ese momento se comenzó a reclamar por la violaciones a los Derechos Humanos (DDHH), se originó con las Madres de Plaza de Mayo, que todos los jueves realizaban ronda alrededor de la Pirámide de Mayo exigiendo saber el destino de hijas/os desaparecidas/os.
La llama que se inició tibiamente fue creciendo, el 12 de septiembre de 1979, el Esc. Deolindo Felipe Bittel, en su carácter de presidente del Partido Justicialista, acompañado de Herminio Iglesias firma y presenta un documento ante la OEA, (7),denunciando las violaciones de los DDHH, que venían ocurriendo en el País que queda expuesto ante el mundo por el "mundial de Fútbol de 1978", Ya en 1980, a pesar del temor a la represión que era el pan nuestro de cada día, poco importaba ya, la angustia y sufrimiento del pueblo había superado al miedo, el 30 de abril de 1982 se realiza una masiva marcha y concentración en plaza de Mayo y otras capitales del País, demandando "Pan, Paz y Trabajo", (8) que fue ferozmente reprimida por la dictadura.
La unión de propios y extraños reclamaban el final de la dictadura, de la inseguridad, del terrorismo de estado, pedían salir de la miseria y pobreza a la que habían sumido al Pueblo Argentino. Recordemos que la junta militar era dueña absoluta de las libertades individuales, "de la vida y la muerte", ser "culpable o inocente" importaba muy poco.
Por otra lado, gran parte de la población desconocía o no quería reconocer lo que estaba sucediendo, otra era cómplice y colaboradora de lo que ocurría. Fueron épocas donde era común escuchar frases emblemáticas, tales como "No te metas", "algo habrán hecho", "son terroristas", entre otras tantas que la propaganda fue incorporando a la in-conciencia nacional. De una u otra manera la ignorancia y la propia inocencia fue muy útil a los fines del terrorismo de estado, que implicaba la utilización sistemática y clandestina de la violencia mediante el aparato estatal en todo el país con la que se reprimía al pueblo, violando impunemente la Constitución Nacional.
Día tras día crecía la necesidad de restituir la conducción política nacional a una administración legítima, elegida democráticamente por la mayoría del pueblo argentino, pero el gobierno de facto no se resignaba a perder el poder, y esta situación llevó a la Junta Militar a buscar alternativas que le permitieran garantizar su permanencia al frente del gobierno, y no vacilaron en utilizar el mayor sentimiento de unidad del pueblo de la Nación Argentina, la cuestión "MALVINAS", y deciden recuperar las Islas mediante las armas, lo que nos ha llevado a la trágica guerra en 1982 contra el Reino Unido, nada menos que el principal socio de la OTAN, (la guerra fue un plan de EE.UU. y la OTAN) (9).
Esta decisión es sin dudas uno de los últimos actos de barbarie producidos por la dictadura militar. Acción que resultó en tragedia, geopolítica y humana. A la primera no haré referencias en este escrito por cuestión de espacio. Me referiré a la segunda. La tragedia humana, no sólo significó la muerte de 632 jóvenes argentinos de los cuales 60 eran chaqueños y un número superior por suicidios y abandono luego de ella.
También es importante saber que hubo más víctimas, estas son los soldados torturados en el conflicto, (10) tanto en las Islas como en el continente. Soldados que han recibido malos trato y vejámenes por parte de sus jefes, es decir por las Fuerzas Armadas Argentinas, padecieron gravísimos hechos de extrema relevancia tales como, torturas, vejaciones, (orinar sobre los soldados), tratos inhumanos, (golpes, simulaciones de fusilamiento), estaqueamientos, enterramientos en el suelo helado (11).
Esta represión realizada sistemáticamente se usó como herramienta para la dominación de la tropa y de esta forma ejercer autoridad imponiendo miedo. En la mayoría de los casos los castigos infligidos fueron porque las víctimas trataron de alimentarse para paliar la hambruna y robaban ovejas o comidas, muchos de ellos ya habían perdido entre 15 y 20 kg. Lamentablemente ocurrieron muertes de conscriptos por desnutrición, en Puerto Yapeyú, el Coronel Mabragaña (12), relata, ///…la desnutrición fue un grave problema que afectó a la tropa, dejando como trágica consecuencia la muerte de dos soldados,Juan Quintana y Remigio Fernández .
En La Isla Soledad, también se sufrió de desnutrición y muertes de conscriptos por inanición, Higinio Segovia y Secundino Riquelme. Es decir que para las FFAA tenía más valor la oveja que la vida de un soldado. También existieron torturas por discriminación racial, por profesar otro credo, por cuestiones políticas, por negarse a la servidumbre y por racismo, (Ruben ascencio. Estaqueado en Malvinas por ser indígena, murió sin que se haga justicia) (13).
Las torturas son hechos atroces, humanamente inaceptables que sistemáticamente durante la guerra de 1982 violaron la Declaración Universal de Derechos Humanos, (14). La causa por torturas en Malvinas, conocida como Pierre Valentín, Expte 17.777/07, a casi 20 años todavía no ha sido resuelta, duerme el dulce sueño de la injusticia, encontrándose en la Corte Suprema de la Nación, a pesar que los hechos ocurridos durante la guerra son negados sistemáticamente a pesar que existen pruebas suficientes en los juicios a las Juntas Militares (16).
Al regreso luego de la rendición inmediatamente se realizaron juicios a suboficiales por estas acusaciones sin la presencia de los damnificados, (víctimas y testigos), bajo el código de Justicia Militar, documentos que fueron desclasificados por el poder ejecutivo nacional en el año 2012 (17), que releva de la clasificación de seguridad al Informe Final elaborado por la Comisión de Análisis y Evaluación de las Responsabilidades Políticas y Estratégico Militares en el Conflicto del Atlántico Sur, (CAERCAS), conocido como el informe Rattenbach. (18).
Una de las cuentas pendientes respecto de la trágica Guerra de Malvinas es el juzgamiento por delitos de lesa humanidad por torturas y homicidios cometidos por oficiales y suboficiales argentinos en perjuicio de soldados de la propia tropa, que fue el traslado del "modus operandi" de lo que ocurría en el territorio al conflicto bélico. La historia es la base del presente, si ignoramos la historia el presente se derrumba y no podemos construir el futuro.
Queda mucho aún por hacer para que se conozca la verdad histórica de la guerra de malvinas, por el bien de la patria, por la salud y honor de las víctimas para que de una buena vez por todas se pueda tirar por la borda el negacionismo y la impunidad que lamentablemente continúa caracterizando a una parte de nuestras Fuerzas Armadas.
Blanquear esta parte de la historia es un hecho necesario para sincerar las FFAA y a nuestra Nación. Es decir que la dictadura sólo se dedicó a destruir el bienestar social, endeudar al país, multiplicar las cárceles clandestinas y los cementerios ya que no produjeron otra cosa que presos, cadáveres, mendigos, desterrados, uniformados y espías.
Por la memoria de nuestros héroes, la sangre derramada, la "Causa por las Torturas en Malvinas" son parte de la Memoria, Verdad, Justicia y Soberanía, va más allá de los relatos épicos y el reconocimiento a los combatientes el 2 de abril de cada año, solo podrá sanar la herida cuando la injusticia sea resuelta por la anhelada justicia, que hasta el día de hoy les ha sido negada a los soldados argentinos torturados durante la guerra de 1982 por oficiales y suboficiales de las FFAA. Esto sucedió en "La Guerra de Malvinas", donde todavía la historia no está totalmente escrita y vaya uno a saber si alguna vez podamos llegar a conocerla en toda su magnitud.










