Barúa: "Las pymes están cada vez más complicadas"
El director titular de la Confederación General de la Producción advirtió sobre el impacto de la desregulación y la caída del consumo.
La Confederación General de la Producción de la República Argentina (CGP) expresó su "profunda preocupación" por la situación que atraviesan las producciones regionales agropecuarias y la industria nacional, en un contexto signado, según señalaron, por la incertidumbre económica y el impacto de las políticas de desregulación impulsadas por el gobierno nacional.

A través de un comunicado, la entidad sostuvo que el actual esquema económico "ha favorecido a los sectores importadores" y advirtió que miles de pequeñas y medianas empresas se encuentran en situación de quebranto, afectadas por la caída del consumo, el encarecimiento de insumos y servicios, y la retracción general del mercado interno.
En diálogo con NORTE, Américo Barúa, director titular de la Confederación, señaló que el impacto es generalizado. "Afecta casi a toda la actividad. Seguramente las grandes empresas tienen otra espalda, pero las pequeñas y medianas están cada vez más complicadas", afirmó.
Barúa explicó que 99% de la actividad de las pymes está vinculada al mercado interno, hoy "deprimido y recesivo". "El poder adquisitivo de la gente no le permite gastar más de lo que tiene disponible. Cada vez se le acorta más. Los créditos, los préstamos, los servicios y los insumos son cada vez más caros. Es muy complicado sostenerse en este escenario", describió.
Apertura e importaciones
Consultado sobre el impacto de la apertura de importaciones, el dirigente evitó reducir el problema a un solo factor. "No quiero decir que sea lo único que golpea, es uno de tantos. Si hablamos de recesión es porque cayó el poder adquisitivo del consumidor, hay desocupación, cierran empresas, son muchos factores. La importación masiva influye, pero no es la única causa", remarcó.
La Confederación sostiene que el deterioro alcanza a múltiples sectores, desde producciones primarias hasta actividades industriales y comerciales.
Reforma laboral y falta de consenso
En relación con la reforma laboral aprobada en el Congreso, la entidad manifestó que considera necesaria una actualización normativa, pero rechazó que el proyecto se impulse sin un proceso previo de diálogo amplio. "Nosotros no queremos estar ni a favor ni en contra sin analizar los costos y beneficios. Pero definitivamente no hay diálogo ni hay apertura, hay imposición. No hay mesa de trabajo ni consenso", sostuvo Barúa.
El dirigente enfatizó en la organización que no considera a los trabajadores como adversarios. "De ninguna manera acordamos que los trabajadores son nuestros enemigos. Al contrario, son nuestros clientes. Nosotros no le vendemos a las grandes multinacionales, le vendemos a la clase media, media baja, a los trabajadores que consumen. Y esa es la que hoy está caída", expresó.
Según su visión, una reforma "inconsulta y exagerada" no generará más empleo ni mayor producción en un contexto de retracción económica. "Cuando generamos más recesión y dejamos gente afuera sin trabajo, ¿quiénes van a ser los potenciales clientes? No vemos que esto, tal como está planteado, vaya a generar más empleo", cuestionó.
Mercado interno y modelo productivo
La Confederación remarcó que la generación de empleo y la previsibilidad económica dependen del fortalecimiento del mercado interno y del desarrollo de las economías regionales. En ese sentido, Barúa comparó la situación argentina con otras economías desarrolladas.
"No conozco un solo país que descuide su mercado interno. Ni Estados Unidos, ni Japón, ni China, ni Europa. Todos son muy celosos en proteger su producción. Nosotros estamos en un "sálvese quien pueda". Eso no es libertad, es libertinaje", opinó.
"Representamos a la pequeña y mediana empresa productiva, industrial y comercial de todo el país y estamos de punta a punta. Lo que vemos es que cada vez es más difícil sostener la actividad diaria. Por eso salimos a plantearlo públicamente y lo vamos a seguir haciendo", concluyó Barúa.
La CGP es una organización de tercer grado que agrupa federaciones económicas y de productores agrícolas, forestales, ganaderos y pesqueros, además de asociaciones, cámaras, sociedades rurales y cooperativas agropecuarias de todo el país.
La Confederación, que reúne cámaras y federaciones de 19 provincias y su representación alcanza a 174 entidades adheridas y abarca las distintas expresiones del capital nacional que caracterizan a las economías locales y regionales, así como a las cadenas de agregado de valor, desde la actividad primaria hasta la agroindustria, con producción destinada tanto al mercado interno como al externo.
Según explicó su director titular, Américo Barúa, la Confederación "tiene varios años de creación y abarca toda la actividad productiva, industrial y comercial del país, especialmente de las pequeñas y medianas empresas".










