La opinión de pequeños productores y propuestas que se hacen
Este año, el ataque de palomas y cotorras a cultivos en la zona sur del Chaco generó pérdidas importantes para los productores. Los pequeños chacareros opinaron ante la consulta periodística dando sus puntos de vista.
SÁENZ PEÑA (Agencia) La producción agrícola de Santa Sylvina y sus alrededores es una de las más afectadas por el impacto de palomas y cotorras en los cultivos, que generan pérdidas significativas para los productores especialmente en los lotes de girasoles.

Carlos Maurino, productor de la zona, expresó su profunda preocupación por una problemática que, si bien es de larga data, se ha intensificado en los últimos años.
Maurino señaló que las pérdidas en los cultivos de girasol, trigo y sorgo ya alcanzan entre el 30 y el 40 %, y advirtió que estas cifras podrían ser aún mayores. "La abundancia de estas aves, que se concentran en zonas de montes, les permite volar hasta 30 kilómetros en busca de alimento, afectando lotes específicos de manera más severa", comentó en una entrevista con el programa Agroperfiles Radio.
"LA MÁS DAÑINA ES LA COTORRA"
El productor destacó que la paloma consume los granos expuestos, como el trigo y el sorgo, mientras que la cotorra, a la que considera aún más dañina, es capaz de desarmar las chalas del maíz para alimentarse. Esta situación ha llevado a algunos productores a considerar la posibilidad de no sembrar más girasol, ante la falta de soluciones efectivas y las elevadas pérdidas.
HISTORIA DEL PROBLEMA
Carlos Maurino recordó que "hace muchos años que la paloma es muy abundante y había un palomar que era famoso, pero era un monte grande donde se concentraron, ahí anidaban hace más de 20 o 30 años y hasta inclusive se lo apuntó con fines turísticos para la caza. Pero ya en los últimos años es como que se dispersó y se armaron como varios palomares diferentes en muchos montes donde se concentran, y desde ahí, a la mañana, es notable porque en esa dirección van y vienen". Según el productor, desde esas zonas de montes, los animales vuelan entre 20 y 30 kilómetros en busca de comida.
EN LA DÉCADA DEL ‘70 SE IMPLEMENTÓ UN PLAN
Maurino también relató que en los años ‘70 se implementaron campañas de erradicación de estas plagas, que resultaron exitosas en su momento. Estas campañas, coordinadas por el gobierno nacional y las cooperativas, incluían la compra de patas de aves como comprobante de eliminación, e incluso representaban un ingreso para algunas familias.
PROPONER SOLUCIONES
Frente a algunas críticas sobre la forma de controlar este flagelo, el agricultor sostuvo que hay una visión influenciada por el "ambientalismo extremista", que dificulta la implementación de medidas necesarias.
"¿Cómo vas a hacer? ¿De qué otra manera? Que vengan y nos digan de qué manera vas a reducir una población de seguramente millones de aves que te están haciendo daño, si no es en reducir la población. Por ahí no es políticamente correcto, pero ¿de qué manera lo vas a eliminar?", cuestionó.
El productor enfatizó la necesidad de priorizar la producción nacional y el ingreso de los productores, frente a la idea de "no tocar nada". Argumentó que la superpoblación de estas especies, más la abundancia de alimento debido a los cultivos, desequilibra el ecosistema y supera la capacidad de los depredadores naturales.
Frente a este escenario, la propuesta "podría ser la caza criteriosa como método de control", dijo a modo de propuesta. "Cazar palomas es algo natural, espero que a los señores ambientalistas, que toman café en oficinas climatizadas de Puerto Madero, no se les ocurra decir que es una masacre", dijo en alusión a las múltiples demandas que "siempre hallan eco en algún juzgado".
Añadió que décadas atrás, "había gente que se dedicaba directamente a cazar palomas y cotorras y representaba un ingreso para familias, otra salida laboral, pero directamente se lo dejó".
Ante este panorama, se ha convocado a una reunión en el Consorcio Caminero de Santa Sylvina, a la que se ha invitado a instituciones ecologistas y ambientalistas, con el objetivo de buscar soluciones conjuntas y regionales "y de allí se lanzó un programa provincial convocado por el ministro de la Producción, Oscar Dudik".
Otras actividades en mejor situación
SÁENZ PEÑA (Agencia). A pesar de la problemática de las plagas, Maurino se mostró optimista respecto a otros aspectos de la producción.
En cuanto a la ganadería, las pasturas han tenido un buen desarrollo gracias a un invierno y primavera favorables, sin heladas tardías ni olas de calor tempranas.
Con respecto a la producción de miel, el productor contó cómo se encuentra trabajando la sala de extracción a su máxima capacidad, y se espera que la Cooperativa Apícola de Santa Sylvina supere uno de sus mejores años en cuanto a cosecha.

El plan de mitigación en marcha
SÁENZ PEÑA (Agencia). Luego de la reunión concretada en la sede del Consorcio Caminero de Du Graty la semana pasada, el Ministerio de la Producción del Chaco puso en marcha un programa sanitario que tendrá como objetivos el relevamiento y monitoreo de las áreas críticas de presencia de palomas y cotorras.
La cartera productiva anunció la puesta en funcionamiento del Programa Integral de Manejo de Palomas y Cotorras Dañinas, destinado a la prevención, mitigación y control de los daños provocados por estas especies en la actividad agropecuaria, forestal y económica de la provincia. El programa tendrá como responsable un profesional técnico de la cartera productiva, encargado de coordinar las acciones previstas.
La decisión fue tomada tras la reunión ampliada de la Comisión Provincial de Sanidad Vegetal realizada en Coronel Du Graty, ante el incremento de daños ocasionados por poblaciones de palomas (Columba livia, Zenaida auriculata y otras especies) y cotorras (Myiopsitta monachus) en cultivos agrícolas, forestaciones jóvenes, infraestructuras productivas y diversas actividades económicas del territorio provincial, con el objetivo de reducir su población y los perjuicios que generan.
EL PROGRAMA
El Programa tendrá como objetivos el relevamiento y monitoreo de las áreas críticas de presencia de palomas y cotorras; establecer y ejecutar planes de control autorizados por la legislación vigente; brindar asistencia técnica y capacitación a productores, municipios y entidades rurales; promover tecnologías modernas de prevención, manejo y disuasión; y coordinar acciones con organismos ambientales, instituciones académicas y entidades productivas.










