Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

El regreso del guanaco a El Impenetrable

El regreso de los guanacos al Parque Nacional El Impenetrable es un acontecimiento ecológico y cultural de enorme trascendencia para el Chaco. Después de ciento diez años sin presencia en la región, un grupo de estos grandes herbívoros volvió a recorrer los bosques y pastizales chaqueños gracias a un proyecto de conservación que combinó ciencia, logística compleja y compromiso comunitario. La iniciativa demuestra que la restauración ambiental es posible cuando se unen instituciones públicas, organizaciones especializadas y habitantes locales con un objetivo compartido, la recuperación de un ecosistema degradado.

Durante generaciones, el guanaco formó parte de la vida chaqueña. Diversos pueblos originarios lo conocieron con nombres que reflejan su valor dentro de cada cultura. Los qom lo llaman Nawananga, los wichís lo conocen como Lu’hüt y los guaraníes lo nombran Guasukaka. En los relatos de los mayores de la comunidad qom, por ejemplo, aparece la imagen de grandes grupos desplazándose por todo el territorio. Ese mundo desapareció a medida que avanzaron la caza intensiva, el desmonte, la ganadería y el mal uso del fuego. El resultado fue la extinción completa de la especie en la porción argentina del Chaco Seco y la reducción de su presencia en toda la región a unos pocos individuos que sobreviven en zonas de difícil acceso ubicadas entre Paraguay y Bolivia.

El retorno del guanaco a El Impenetrable es una verdadera reparación histórica para nuestra provincia. El proceso comenzó en el Parque Patagonia, en Santa Cruz, donde Rewilding Argentina mantiene programas de monitoreo sanitario, genético y poblacional. Estos estudios permiten seleccionar individuos aptos para reforzar o reconstruir poblaciones en áreas donde la especie ya no existe. A partir de esta base científica se planificó una de las translocaciones terrestres con fines de conservación más largas registradas a nivel mundial. Los animales recorrieron 3200 kilómetros en un viaje que unió la estepa patagónica con los bosques chaqueños.

Esta operación requirió una logística cuidadosamente diseñada. Se desarrollaron técnicas de arreo y captura que minimizan el estrés de los animales y se construyó un tráiler especial para trasladar grupos completos con seguridad. A lo largo del extenso recorrido se priorizó el bienestar de cada ejemplar y se evitó cualquier situación que pudiera poner en riesgo su salud. Al llegar al parque chaqueño, los guanacos fueron alojados en corrales donde pudieron aclimatarse al nuevo entorno. Allí comenzaron a consumir plantas nativas y nacieron los primeros chulengos en territorio chaqueño en más de un siglo, un indicador alentador de adaptación y bienestar.

Cabe recordar que los guanacos cumplen funciones ecológicas esenciales que ningún herbívoro pequeño puede reemplazar. Su presencia contribuye a modelar el paisaje mediante el pastoreo, favorece la diversidad vegetal y reduce la carga de material combustible que se acumula en el suelo. Al consumir vegetación seca, ayudan a disminuir la intensidad y frecuencia de incendios que afectan al bosque chaqueño. Además, distribuyen nutrientes y semillas a lo largo de sus recorridos y sostienen redes tróficas completas, ya que actúan como presas de grandes depredadores y como recurso para carroñeros. La ausencia prolongada de estos grandes herbívoros generó un desequilibrio en El Impenetrable y el regreso de los guanacos representa, en ese sentido, un paso determinante para revertir esta degradación.

El proyecto se integra a un plan mayor de recuperación de especies nativas que ya permitió reintroducir a la tortuga yabotí, el yaguareté y la nutria gigante. Cada avance demuestra que la restauración ecológica es posible y necesaria para devolver a esa región su funcionalidad original. La presencia de fauna autóctona en ambientes saludables, además de revitalizar la identidad natural de la región, impulsa formas de desarrollo local basadas en el turismo de naturaleza. Muchas familias chaqueñas ya obtienen ingresos mediante servicios vinculados con el avistaje de fauna, una actividad que crece de manera sostenida y que se ve fortalecida por el regreso de estos emblemáticos camélidos.

Las instituciones involucradas planean liberar nuevos ejemplares durante los próximos meses con el fin de consolidar una población estable que pueda valerse por sí misma. Esta continuidad es fundamental para garantizar que el retorno del guanaco sea el inicio de una recuperación a largo plazo. La colaboración con las comunidades locales será clave para asegurar la protección del área y promover prácticas que permitan la coexistencia entre las actividades humanas y la vida silvestre.

Te puede interesar