El Chaco pateó el hormiguero y se desató la polémica
La provincia del Chaco que logró sembrar 475.000 hectáreas, mientras ayer desde San Bernardo, Walter Wladika comentaba a este periodista que había iniciado la trilla de girasol, marca un hecho muy importante desde lo productivo enfrentando un récord de siembra y lo será de cosecha.
Sin embargo, otra vez el precio que le pagarán al productor es el gran dilema que no se logra resolver desde hace varias décadas.
En medio de esto, el ministro de la Producción, Oscar Pablo Dudik, pateó el hormiguero. Y seguramente, tras la polémica desatada habrá alguna reacción que permitirá escuchar cuáles son las razones por las que el hilo se corta por lo más débil: el productor.

El Grupo Agroperfiles, a través de su mesa técnica y productiva, además de sus integrantes, se manifestó en apoyo al planteo formulado por el ministro de la Producción del Chaco, Oscar Pablo Dudik, acerca de la incertidumbre que tienen los agricultores que están por iniciar la trilla de girasol.
Sostienen que otra vez vuelve a ser afectado uno de los actores más importantes de toda la cadena que es el productor, quien siembra, invierte, arriesga y, aun así, es el eslabón más débil.
El Grupo Agroperfiles sostiene que en este sentido es necesario exponer con claridad el grado de incertidumbre que tienen los productores, de manera sistemática año tras año, con respecto al precio del girasol.
"En esta campaña, la superficie de siembra superó las 475.000 hectáreas, y deja al Chaco con récord de siembra y posibles buenos rindes por hectáreas, situación que se da luego de varios años con pérdidas en los cultivos por falta de lluvias y por las olas de calor", indicaron.
La realidad es que este escenario genera dudas y desconcierto en el sector. Pero el sector no cuenta con las herramientas para frenar esta incertidumbre y por lo tanto apelamos al sentido común, donde más allá de la oferta y la demanda del mercado, el girasol es una de las cosechas más aguardadas por el productor chaqueño que a fines de noviembre ya empieza cosechar, siendo la provincia que trilla el lote primicia del cultivo.
Es cierto que en la Argentina existen dificultades -logísticas, financieras y estructurales- que inciden en la formación del precio. Pero también es cierto, y aquí coincido plenamente con la mayoría de los productores, que el precio interno que están ofreciendo los exportadores si comparamos los internacionales, aun contemplando los inconvenientes en nuestro país, no cierra. Y esto ocurre en un contexto donde pocas empresas exportadoras concentran la comercialización del producto.
EL MÁS AFECTADO: EL PRODUCTOR
Otra vez vuelve a ser afectado uno de los actores más importantes de toda la cadena: el productor, quien siembra, invierte, arriesga y, aun así, es el eslabón más débil.
Quiero pensar con honestidad que lo que está sucediendo con el precio del girasol no responde a maniobras especulativas, ni mucho menos al "pecado" de producir más como en el Chaco, con récord de siembra y posibles buenos rindes por hectáreas, situación que se da luego de varios años con pérdidas en los cultivos por falta de lluvias.
La realidad es que este escenario genera dudas y desconcierto en el sector.
POR SI ALGO FALTABA, PALOMAS Y COTORRAS
El ministro de Producción y Desarrollo Económico Sostenible, Oscar Pablo Dudik, expresó su profunda preocupación y las acciones que están emprendiendo por los daños que las palomas están causando en los lotes de girasol de la provincia.
Durante una recorrida por los campos de girasol, Oscar Dudik constató la magnitud del problema, que, según sus palabras, "es escalofriante" por la afectación generada.
Como dato para graficar la situación, relató que hay productores que esperaban cosechar 4000 kg por hectárea de girasol, y terminan cosechando solo 1500 kg debido a la acción de las palomas.
"Tenemos una gran deuda con este problema", aseguró el ministro y que se está ocupando, instalando la discusión en la agenda e investigando qué soluciones hay disponibles. Informó que ya se puso en contacto con la Secretaría de Agricultura de la Nación a través de Martín Fernández, subsecretario de Coordinación de Gabinete, y enfatizó que este problema no es exclusivo del Chaco, sino que también afecta a otras provincias como Córdoba, La Pampa y Formosa.
UN FUERTE ALEGATO
"Tenemos que rescatar un cultivo noble, si los hay, como el girasol para sinergizarlo de ser posible en un sistema virtuoso con una gramínea posterior (sorgo o maíz)", dijo José Luis Schahovskoy, referente agropecuario de Las Breñas, si se dan las condiciones edáficas por supuesto para ir recuperando los suelos con materia orgánica como bien nos aconsejan nuestros ingenieros agrónomos, y si no acumulando humedad en el perfil para otro cultivo invernal.
"La apatía de la clase política en general no alcanza a darse cuenta del despojo que sufrimos los productores primero y la provincia toda, por ende, con el manoseo y falta de transparencia del precio del girasol que recibimos y que no guarda relación en lo más mínimo con la referencia del precio internacional dado en Rotterdam, que a todas luces existe una cartelización por parte de una demanda concentrada que se aprovecha de una oferta atomizada y las entidades que se arrogan nuestra representatividad hacen la vista gorda ante un hecho como este" ,dijo Schahovskoy.
Valoró la postura del ministro Oscar Dudik de levantar la voz: todos los estamentos, deben interceder pidiendo la actuación de oficio, tal sus funciones, de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) ante la flagrante asimetría en detrimento de ingresos genuinos birlados a toda la economía chaqueña en este caso.
Luego añadió: "Tenemos la dicha de la primicia con nuestro girasol del NEA, y a tener en cuenta que los sembradíos del Sur de nuestro país, que siembran tres meses más tarde, viene ralentizado y con importante reducción de área sembrables por vastas zonas inundadas y que este último fenómeno climático de las últimas semanas hará desistir de sembrar lo proyectado, por cuanto la ventana óptima es hasta fines de octubre y solamente los más arriesgados podrán hacerlo hasta fines de noviembre si es que no deciden cambiarlo por otro cultivo.










