Iván Lugo, el capitán silencioso que conduce los sueños de Don Bosco
Con 28 años, formado en Juventud de Villa Centenario y con pasos por Sarmiento, Don Orione y Uncaus de Sáenz Peña, el base salesiano atraviesa una temporada exigente, entre lesiones, ascenso histórico y dos semifinales que lo tienen como pieza clave.

En el básquet chaqueño hay nombres que se sostienen en el tiempo y otros que aparecen para reafirmar su peso en los momentos importantes. Iván Lugo, capitán del Centro Deportivo Don Bosco, pertenece al segundo grupo: los que hablan poco, juegan mucho y lideran desde un lugar más profundo que la palabra.
Criado frente al club Juventud de Villa Centenario, donde pasó literalmente la mitad de su vida, Lugo empezó a construir una carrera que lo llevó por el ex TNA en el Club Atlético Sarmiento —cuando aún era juvenil—, por Don Orione, Uncaus y hoy por su cuarta temporada consecutiva en Don Bosco. "Soy más de demostrar que de hablar. Me cuesta incluso en las entrevistas", confiesa entre sonrisas.
Una doble competencia que exige carácter

Don Bosco atraviesa una de sus temporadas más intensas en años: Pre Federal 2025 y ABR al mismo tiempo, un calendario cargado, lesiones y un plantel renovado casi sobre el inicio del torneo. Para Lugo, que viene de un microdesgarro, todo fue cuesta arriba. "Me dieron entre 7 y 10 días. Hice todo lo que me dijeron y llego con lo justo para el viernes", asegura.
El viernes, claro, no es un día más: segunda semifinal ante Regatas Resistencia en el Pre Federal, una serie cerrada entre dos equipos que se conocen desde adentro. En el primer juego, sin su presencia, el salesiano cayó en su visita al remero: "Somos muy parecidos, intensos, largos. Se va a definir en los detalles", repite como si fuera un mantra que confirma el propio DT de Regatas, Juan Cruz Carrasco.
El golpe histórico en Villa Ángela
De los momentos que marcaron su año, Lugo elige uno sin dudar: ganar la serie ante Unión Progresista, en Villa Ángela, el invicto que venía de once triunfos seguidos. Lo habían vencido en la capital y Don Bosco viajó obligado a lograr el "partido perfecto".
"Sabíamos que iba a ser durísimo, perdimos por dos allá en la ida con la última pelota. Después ganamos acá por uno. Fuimos a buscarlo siempre. Fue épico. Histórico para el club", relata, todavía con esa mezcla de alivio y emoción. Ese triunfo no solo metió al Salesiano entre los mejores: significó el ascenso al Federal 2026, un objetivo perseguido hace muchos años.
Capitán por herencia, líder por convicción
La cinta de capitán le llegó casi en silencio, como todo en él. Tras el retiro de Marcos Gaúna, Iván heredó el rol. "Recién estoy aprendiendo. Hablo mucho con Facu Brocal, con el técnico… les pido ayuda siempre", admite. Su forma de conducir es simple: distribuir, ordenar, decidir y hacer mejor a los demás. Porque Lugo, más allá de su perfil bajo, es el cerebro del equipo. Es la brújula que ordena el caos. El que entiende cuándo correr y cuándo pensar.
El barrio, el básquet y un deseo inesperado
Cuando le preguntan qué hubiese sido si no era basquetbolista, sorprende: "Periodista". Le gusta el detrás de escena, las charlas, el oficio de preguntar. "Empecé hace un año y después lo dejé", cuenta, entre risas tímidas. De todos modos, el básquet fue su casa: vivió enfrente de Juventud y hoy sigue a pocas cuadras. "Siempre en el barrio", dice.
En su horizonte inmediato están dos semifinales —Pre Federal y ABR— y un deseo de corto plazo: cerrar el año de la mejor manera. En el mediano, la ilusión de jugar el Federal en 2026, algo que la dirigencia ya empieza a planificar. "Gracias por el espacio", cierra Lugo. Pero el agradecimiento, esta vez, es del básquet chaqueño: a los que construyen desde el silencio.

El salesiano que se reinventó para llegar a lo más alto
Don Bosco inició el Pre Federal casi sobre la hora, sin tiempo para ensamblar un plantel completamente nuevo. El arranque fue irregular, plagado de lesiones, pero la respuesta dirigencial fue inmediata: incorporaron jugadores de jerarquía y el equipo empezó a crecer en volumen y rotación.
Hoy, tanto en el Pre Federal como en la ABR, es uno de los planteles más largos de la provincia. Tiene uno de los perímetros más intensos de Chaco y un estilo de juego frontal, agresivo, que desgasta. Por eso está entre los cuatro mejores en ambas competencias. Ahora, todo se define en dos llaves semifinales que prometen escenarios de alto voltaje.
El niño que cruzaba la calle para entrar al club
A veces, las historias deportivas nacen con un detalle mínimo: vivir enfrente de un club. Eso le pasó a Iván Lugo. Juventud de Villa Centenario fue su primer patio y también su primera escuela.

"Me cruzaba nomás, estaba todo el día ahí. Mis formativas fueron jugar contra él", recuerda alguien que lo vio crecer. Hoy, con 28 años, Lugo sigue viviendo cerca. El barrio es su identidad, su refugio y su punto de partida. Un lugar donde la pelota y la palabra "capitán" empezaron a tomar forma sin que él lo supiera.
Temas en esta nota

Hindú celebró un nuevo título y ya apunta a los próximos desafíos

Hindú lo dio vuelta en un final de película y el título se define en el estadio de Don Bosco
Finales de la ABR

Hindú reaccionó a tiempo, remontó un partido complicado y golpeó primero en la serie final
Torneo oficial de primera

Hindú ganó el clásico, eliminó al bicampeón y jugará la final frente a Don Bosco
Torneo Oficial de Primera de la ABR

Don Bosco dio otro golpe de autoridad, eliminó a Regatas y ya sueña con el título
Primera ABR

Villa ganó de local y dejó el clásico para una noche decisiva
Torneo Oficial de Primera – Semifinales

Hindú pegó primero en el clásico y quedó a un paso de la final
Torneo Oficial de Primera de la ABR










