"No todo depende del Niño o la Niña", señaló Hugo Rohrmann
El especialista en temas hídricos advirtió sobre la necesidad de pronósticos más precisos y políticas de seguro agroclimático que protejan al sector.
SÁENZ PEÑA (Agencia). El clima volvió a sorprender a los productores chaqueños con tormentas intensas y granizo en zonas puntuales, como Hermoso Campo y Mesón de Fierro, la semana pasada. Para el ingeniero Hugo Rohrmann, especialista en temas hídricos, docente universitario y exfuncionario de la Administración Provincial del Agua -APA-, estos eventos responden a cambios bruscos en el ambiente y a la influencia del Atlántico.

Advirtió sobre la necesidad de pronósticos más precisos y políticas de seguro agroclimático que protejan al sector. Tras la intensa caída de granizo que sorprendió a los vecinos y productores de Hermoso Campo en cuestión de minutos, el especialista señaló en declaraciones al programa Agroperfiles Radio que se emite por LT16, que "el clima regional no depende exclusivamente de los fenómenos del Niño o la Niña, y que las masas de aire del Atlántico tienen un rol decisivo. Reclamó además más información climática y seguros accesibles para los productores.
"El granizo se produce cuando hay un cambio brusco en las condiciones del tiempo, de mucho calor y humedad en poco tiempo", explicó el Rohrmann, especialista en temas climáticos. "Esa masa de aire caliente asciende muy rápido, hasta 5 o 10 kilómetros, y no alcanza a transformarse en lluvia, sino que pasa directamente de vapor a hielo", detalló.
Rohrmann aclaró que, si bien estos episodios no son comunes en todas las temporadas, pueden ocurrir en cualquier punto de la provincia. "En el Chaco siempre hemos tenido fenómenos de este tipo. No es algo nuevo, pero cuando se dan cambios bruscos de temperatura y humedad, el riesgo aumenta", señaló.
Más allá del Niño y la Niña
Con la llegada de fin de año y el cambio de estación, muchos productores se preguntan si las condiciones climáticas seguirán siendo favorables. Tras años marcados por la sequía y las olas de calor asociadas a "La Niña", algunos temen un nuevo impacto. Pero Rohrmann aclaró que la realidad es más compleja.
"Se le da mucha importancia mediática al fenómeno del Niño o de la Niña, pero en el noreste argentino el principal aporte de humedad viene del Atlántico, no del Pacífico".
El ingeniero ejemplificó la situación con los registros recientes: "En septiembre y octubre las lluvias fueron claramente por encima de lo normal, y hacía muchos años que no se veía algo así. Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional pronosticaba precipitaciones normales o por debajo de lo normal". Este desfasaje demuestra que los modelos centrados en el Pacífico no siempre reflejan la realidad climática local.
Para Rohrmann, las masas de aire húmedo que ingresan desde el sur de Brasil o el Amazonas son las que verdaderamente definen el comportamiento climático regional. "El Pacífico influye, claro, pero en nuestra zona el Atlántico tiene un peso determinante. No se le da la importancia que merece y eso genera interpretaciones erróneas", advirtió.
Pronósticos divergentes
Las proyecciones meteorológicas para los próximos meses presentan una marcada diferencia entre lo que anticipan los servicios de Argentina y Brasil. Mientras el Servicio Meteorológico Nacional estima lluvias por debajo de lo normal hasta enero de 2026, los modelos brasileños prevén un panorama más optimista. "Brasil está diciendo que las precipitaciones serán normales o incluso superiores a lo normal, especialmente en Paraguay y en la cuenca alta del Paraná", explicó Rohrmann.
Estas discrepancias generan incertidumbre entre los productores agrícolas, que dependen de los pronósticos para planificar sus siembras y estrategias. "La planificación se vuelve un desafío cuando los modelos no coinciden. Pero Brasil maneja información que suele ser más precisa para nuestra región porque capta mejor la influencia del Atlántico", sostuvo el especialista.
Aun así, Rohrmann insiste en que la clave es observar las tendencias locales y no depender exclusivamente de los modelos globales. "Lo importante no es saber si viene el Niño o la Niña, sino cómo se comporta la atmósfera en nuestra región. Las lluvias de los últimos meses son un ejemplo claro de que la realidad puede sorprender a los pronósticos", afirmó.
La importancia del seguro agroclimático
SÁENZ PEÑA (Agencia). La reciente granizada reabrió el debate sobre la cobertura de los productores ante eventos extremos. Muchos de ellos no cuentan con seguro o desconocen si pueden acceder a uno. "En el Chaco, el comportamiento de las precipitaciones es muy variable. Es como tirar una moneda y ver si sale cara o seca", graficó Rohrmann. "Por eso, tener seguros agroclimáticos contra sequía, exceso de lluvia, granizo o viento fuerte es una herramienta clave", dijo.
Sin embargo, el acceso a estos seguros sigue siendo limitado por sus costos. "Cuando las compañías no tienen información suficiente, levantan la prima para protegerse. Pero con más datos sobre el comportamiento del clima, se puede ajustar el precio y permitir que más productores accedan", explicó.
Según el ingeniero, contar con información detallada de la frecuencia y localización de fenómenos como el granizo ayudaría a diseñar seguros más equitativos y accesibles. En ese sentido, insistió en que la previsibilidad climática no solo reduce el impacto económico, sino que permite una mayor estabilidad productiva.
"Si un productor sabe que puede haber riesgo de granizo una o dos veces por temporada, puede decidir si le conviene asegurar o no. Pero si no tiene información, todo se vuelve una apuesta", remarcó.
Planificación, información y adaptación
SÁENZ PEÑA (Agencia). En otro orden, el ingeniero Rohrmann remarcó que la información climática es hoy una herramienta de gestión tan importante como la tecnología o las semillas. "El productor necesita datos certeros para planificar. Saber si la próxima semana lloverá o no puede significar la diferencia entre una buena campaña y una pérdida total", sostuvo.
El especialista destacó además la necesidad de fortalecer los canales de información y pronóstico a corto plazo. "Brasil y Colombia ya lo están haciendo con buenos resultados. Sus productores reciben reportes actualizados y confiables, lo que les permite anticiparse. Nosotros debemos avanzar en ese sentido", afirmó.
Finalmente, Rohrmann subrayó que la variabilidad climática del noreste argentino obliga a combinar conocimiento, tecnología y previsión. "El clima no lo podemos controlar, pero sí podemos entenderlo mejor para reducir los riesgos. Cuanta más información haya, más capacidad tendrá el productor de adaptarse y tomar decisiones inteligentes", concluyó.










